Víctor Manuel Arbeloa nace en Mañeru (Navarra) en 1936. Sacerdote, poeta, historiador y político. Los poemas que reproducimos pertenecen a la obra Dios es hombre para siempre. Cantos y llantos de Navidad. Su poesía tiene la dureza del pedernal y la ternura de quien se viste los ojos de niño.

Belén imperfecto

Nunca llegan al portal
las figuras del belén

Los pastores se han quedado
sin las piernas por correr

No encuentran los Reyes Magos
las estrellitas de papel
Los camellos en el musgo
ya no se pueden mover

El río de plata sigue
desembocando al revés

La lavandera del lago
nunca acaba de tender

Herodes hoy ha encendido
las mismas luces de ayer

En las montañas la nieve
no se puede deshacer

La Virgen está esperando
y esperando San José
la comadrona no llega
y ya empieza a anochecer

El pastor tampoco viene
con la hierba para el buey

Los hombres no llegan nunca
a la cueva de Belén

**
La Virgen está esperando
y el niño Jesús también…

Otros belenes

–A Belén, por aquí,
Señora,
ya no se va…

Se va por la otra puerta
de la ciudad

Se va por los caminos
sin luz ni paz

Por esas negras casas
de duro pan

Se va por las afueras
de soledad

Se va por el respeto
por la igualdad

Por la verdad más clara
y la libertad

Se va por la justicia
y la caridad

Por la limosna sola
ya no se va.

Se va por todo el mundo
–bien claro está–

Que Belén es hoy toda
la humanidad.

Que siempre en este mundo
es Navidad.

Señora,
el viaje es algo incómodo.
Usted verá…

A la nueva nanita nana

Duérmete Niño mío
no te desveles
cierra esos labios rojos
como claveles
y estucha en tus pestañas
tus ojos breves.

Duerme paloma blanda
panal de nieve
estrella recortada
luna creciente.

Que los ángeles cantan
para que sueñes
–Angelillos sopranos
cantad más leve.

Duerme mi pobre niño
que eres muy nene
que es muy dura la paja
que te sostiene.

Sueña con los pastores
que van y vienen
–Al entrar, no hagáis ruido
no piséis fuerte.

Sueña con las palmeras
que se retuercen
cuando pasa el borrico
donde tú duermes.

El buey te está mirando
a ver si sientes
un vientecillo tibio
sobre tu frente.

Antes de que los hombres
que no te quieren
quieran verte despierto
mi Niño duerme…

Que tu Madre te guarda
senos calientes
y unos besos de virgen
cuando despiertes.

Duerme Niño divino
si no te duermes
voy a decirle al coco
que venga a verte.

Y a los Magos que llegan
desde el Oriente
que se vuelvan a casa
con los juguetes.

Mira que viene el coco
buscando peques

–Que te canto una nana

–No piséis fuerte

–Angelillos sopranos
cantad más leve.

Al entrar, no hagáis ruido
que ya se duerme…

Al Niño de la cuna

Estáte quieto en la cuna
no aprendas mi Niño a andar
quietecito, mi tesoro,
que te llevarán…

Estáte quieto en la cuna
no quieras, mi Niño, andar
que son tus pies muy chiquitos,
que te alcanzarán…

Estáte quieto en la cuna
no empieces, mi Niño, a andar
que eres aún muy pequeño,
que te seguirán…

Por los caminos de Egipto
por las orillas del mar
por los huertos y las calles,
que te cogerán…

Que no han de venir los ángeles
a llevarte, ni ha de estar
San José con esa vara…

No aprendas, mi Niño, a andar
que el camino del Calvario…

que sí…

que te llevarán…

 

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