Transcripción íntegra de la noticia publicada por AmecoPress (Caracas, 18 de marzo de 2010).

“Educación sexual para la población joven y acciones de gobierno para garantizar los derechos sexuales y reproductivos son dos de las necesidades urgentes para las mujeres jóvenes venezolanas, de acuerdo con Género con Clase, organización juvenil de mujeres.

Entrevistada a propósito del Día Internacional de las Mujeres, Eglimar Melero, integrante de esta organización, enumeró lo que consideró son las necesidades urgentes para la población joven venezolana, especialmente las mujeres, y las acciones que realizan desde esta organización ‘feminista y revolucionaria’, como ellas se definen.

Empieza a generarse una conciencia feminista.

Empieza a generarse una conciencia feminista.

Las mujeres jóvenes venezolanas son, de América Latina, las que más se embarazan a edades tempranas, con consecuencias para la vida y la salud y de las más pobres, relató Melero.

‘Las que mueren son siempre las más pobres. Por eso, el Estado debe impedir la mercantilización del cuerpo de las mujeres y propiciar la educación sexual, así como legalizar la interrupción voluntaria del embarazo. En este país, que construye un socialismo, las mujeres tenemos que contar con todos los elementos para decidir sobre nuestro cuerpo’, afirmó.

Género con clase, organización del estado de Carabobo —colindante con la capital venezolana—, está formada en su totalidad por mujeres jóvenes, realiza una labor de información y difusión del feminismo revolucionario, sobre todo mediante su página en Internet, un periódico mensual y acciones de calle.

‘Buscamos difundir noticias de Latinoamérica, de la lucha feminista entre las jóvenes de mi país. Creo que tenemos una buena incidencia en la gente joven, la página de Internet es muy visitada y empezamos a ser una referencia’.

A propósito de las acciones por el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, Género con Clase promovió la creación de un centro de documentación feminista para mujeres adultas que están realizando estudios universitarios como parte de la Misión Sucre, en el municipio de Naguanagua, estado Carabobo.

Instalado en un espacio recuperado por la comunidad, sus instalaciones pertenecían a la universidad de Carabobo. ‘Querían demoler las instalaciones para hacer un estacionamiento. La comunidad se organizó y recuperó las instalaciones y las retoma la Universidad Bolivariana. Ahora en esas instalaciones funcionan varios movimientos sociales’, precisó Melero.

Los espacios incluyen un consultorio médico popular de odontología, la oficina principal de apoyo a los Consejos Comunales, el Instituto nacional de la Juventud, el infocentro, —espacio público de acceso a Internet— y la biblioteca general.

Además de demandar ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos, Género con clase busca analizar y denunciar la publicidad sexista, promover la organización de las mujeres a nivel comunal y rescatar su historia, particularmente de las jóvenes y las obreras, afirmó Melero.

Respecto a la promoción de los derechos de las mujeres y el impacto de los movimientos feministas, la entrevistada concluyó: ‘como mujer joven que soy, como universitaria, aprecio que es un trabajo que se empieza desde las mujeres organizadas y las acciones del gobierno’.

Reconoció avances legales y de programas en las acciones del gobierno y de las instituciones, así como en la política desarrollada por el ministerio de la mujer, que se ha enfocado, fundamentalmente, en las diversas formas de violencia contra la mujer.

‘Hace falta más, sobre todo en el aspecto de la justicia. Falta un tribunal de la mujer, se necesita formación, especializarse en la violencia de género’, acotó. ‘Creo que empieza a generarse una conciencia feminista, de las luchas de transformación. Esto es algo que empieza nacer’.

Calendula
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