“Mi niña participó en una actividad escolar y todos los participantes tenían a sus dos papás. Noté la tristeza de mi nena y lo más triste para mí fue cuando la llamaron por nombre con mis dos apellidos, y eso que siempre les he dicho que estoy muy orgullosa de ser su madre.”

"No exponga a sus hijas a una situación peligrosa, solo por un apellido."

"No exponga a sus hijas a una situación peligrosa, sólo por un apellido."

Transcripción de la correspondencia publicada por el digital Prensa Libre con fecha 26 de agosto de 2010.

Solo quiero un apellido

Cuánto puede afectar emocionalmente la falta del apellido del padre.

Para Rina Montalvo

Querida Rina:

Soy madre y padre a la vez. Madre soltera con dos niñas de 9 y 7 años, respectivamente. El problema es que el padre de mis hijas no las reconoció con su apellido, aunque yo siempre me he sentido capaz de educarlas y que nada les falte, pero en el fondo de mi corazón anhelo un apellido para ellas. Y es que yo no estaba tan consciente de lo importante que es llevar un apellido del padre, hasta hace poco tiempo que tuve una experiencia con mi hija más pequeña. Resulta que ella participó en una actividad escolar y todos los participantes tenían a sus dos papás. Noté la tristeza de mi nena y lo más triste para mí fue cuando la llamaron por nombre con mis dos apellidos, y eso que siempre les he dicho que estoy muy orgullosa de ser su madre.

En todos estos años, no le había dado importancia al apellido de su papá, hasta que pasó este incidente. También, cuando leí el caso en su columna, de la madre que permitió que su padrastro le reconociera a su hijo, quitándole la responsabilidad a su verdadero padre.

Rina, ¿qué hago? Será posible luchar para que el padre de mis hijas les dé su apellido, o puedo permitir que mi tío político las reconozca como sus hijas. Espero su consejo para tomar la decisión correcta. Lo único que quiero es un apellido para mis hijas. Tan difícil será para un hombre dárselo a un hijo. ¿Por qué van por el mundo sin afrontar las consecuencias de sus actos? ¿Tendrán cargo de conciencia? ¿Les irá bien en la vida?

Querida amiga:

Es muy difícil ponerse en el lugar de una madre que siente la necesidad de que sus hijos lleven el apellido paterno. Y es que casi nunca se escucha decir: “Yo nunca necesité el apellido de mi padre, ni necesité de él”. Bueno, siempre hay excepciones, y es verdad que el apellido no hace a la persona. Lo que no se sabe es si en el transcurso de la vida pueda afectar emocionalmente la falta de un apellido, y cause resentimiento o hasta dañe la autoestima.

Pero ante tales circunstancias, que viven tantas madres solteras, y ante las cuales la ley permanece indiferente, algo hay que hacer. En principio, la madre tiene que elevar la autoestima de sus hijos y tener mucha sabiduría para no crearle prejuicios; al mismo tiempo inculcarles valores morales y espirituales. ¡Hacerlos sentir orgullosos de ella!, porque en buena parte es la fortaleza moral de la madre la que más cuenta en la actitud de los hijos. Conozco casos de madres dignas y valientes que han hecho de sus hijos hombres y mujeres de grandes valores.

Lo que no me atrevo a aconsejarle, es que exponga a sus hijas a una situación peligrosa, solo por un apellido. En todo caso, es más conveniente acudir a tribunales de familia y que por ley el verdadero padre las reconozca. Usted no tiene que sentirse presionada por esa vivencia que tuvo en el colegio de su hija, entre más natural tome esa situación más ayudará a sus hijas. Su actitud es muy importante y siendo usted una mujer tan inteligente y trabajadora, debe tener calma y aceptar las cosas cuando no se pueden cambiar, con humildad y paciencia. El odio y el rencor son malos consejeros.

Calendula
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