El equilibrio de este texto, el testimonio de esta joven madre soltera, es algo inaudito. Decirlo todo con unas pocas frases…

Justificación de Calendula…

Me perdonarán si selecciono determinados comentarios que llegan a la web. Todos aportan una experiencia, expresan un sufrimiento, exaltan la maternidad…, pero algunos aportan puntos de vista nuevos, muestran desacuerdos, o son el exponente de un trabajo de reflexión y madurez emocional. Desde mi perspectiva, claro está, que no es la mejor ni la única.

Gracias a todas por participar en ese portal de opinión sobre las madres solteras y solas. Desde el teclado del ordenador nos apoyamos unas a otras, nos contamos nuestras experiencias y ejercemos este derecho tan extendido entre las mujeres que es el de la comunicación. Desde que la mujer alcanzó, junto al hombre, la categoría de humano/humana, nos gusta conversar y explicar cuáles son nuestros sentimientos y emociones. Somos así y lo defendemos con orgullo. ¿Acaso podríamos vivir sin esos espacios de participación?

En esta ocasión he escogido el comentario que Luna ha dejado en el artículo:

HISTORIAS DE MADRES SOLTERAS. TENER UN HIJO CON UN HOMBRE CASADO

Luna escribió…

He leído vuestros comentarios y la verdad es que encuentro en todos ellos algo de razón. Yo tengo un hijo de dos años de un hombre casado. Cuando comencé la relación con él yo era muy joven, tenía 17 años, él me lleva 24 años y me juró que era divorciado, incluso algunas veces salimos juntos con su hijita (del matrimonio) que en ese entonces tenía como 10 años.

A los cinco años de andar con él me di cuenta que seguía casado y terminamos un buen tiempo. Sin embargo, me faltó dignidad y continué con él. Después de 18 años de relación quedé embarazada y cuando él se convenció que tendría a mi hijo, nunca me volvió a hablar, no se nada de él desde entonces.

A mi hijo le puse mis apellidos y jamás lo he buscado, a pesar que sé muy bien donde vive y trabaja, pero esto no me interesa. Y si mi hijo algún día reclama a su padre, espero que sea él y no yo quien lo busque.

Sé que yo soy culpable de mi situación por no haber podido desligarme de él y asumo mi responsabilidad; jamás busqué este embarazo, y ambos nos cuidamos bastante, sin embargo y pese al uso de preservativos, a mis 38 años quedé embarazada (él tiene 62 años) y aunque él quería que abortará no lo hice… Mi interés cuando decidí tenerlo no era tener un hijo de él por amarrarlo o tener un recuerdo de él u obtener dinero de él o algo así, simplemente no aborté porque siento que la vida se debe respetar y mi bebé no tiene la culpa de mis errores, es un bebé hermoso y me siento orgullosa de ser su madre.

Yo no conozco a su esposa y jamás me interesó conocerla o hacerle daño o hacerla sufrir. Siempre fui la amante abnegada y tonta que hace todo para que él y su familia estén bien. Siempre me sentía culpable de estar acolitando una situación y por ello siempre le facilité las cosas para que en su casa todo marchara bien.

Ahora entiendo bien que él era el casado y él era quien engañaba y quien mentía. Yo debí dejarlo cuando me enteré que era casado, pero hay muchas cosas en la vida que son difíciles de superar, de entender, de soltar, son cosas que una misma no sabe ni como explicarse, pero que suceden.

Yo soy profesional, bastante capacitada académicamente, tengo un buen puesto académico, soy atractiva físicamente, sin embargo, toda mi vida estuve ligada a ese hombre sin poder avanzar en mi vida, llenándome de frustraciones y tristezas, sin tener jamás un hombre que mostrar… Si, todo por mi culpa, por la tontería de no poder superar esa relación, alejarme e irme para siempre.

Pero la llegada de mi hijo me abrió los ojos y agradezco a la vida que él se haya alejado y yo haya tenido el valor de alejarme también, creo que así vivimos todos bien y tranquilos.

Finalmente, él siguió con su hogar y yo seguí con mi vida y mi hijo.

Me parece que las mujeres casadas que son engañadas por sus maridos. A quienes deben juzgar es a sus esposos, no a las amantes. Aunque existirán algunas malas mujeres que lo hacen a propósito, existen otras que por mentiras terminamos hundidas y enredadas en una historia de amor y de dolor que hiere tanto como la historia de aquella mujer que nunca supo que la traicionaban y al cabo de los años se entera que eso sucedió.

Creo que hombres y mujeres somos culpables de que estas situaciones acontezcan y deberíamos tratar de evitarlas por el dolor que generan a tantas personas y a uno mismo.

En fin, aquí les comparto algo de mi historia y me gustaría recibir sus comentarios sobre ella. Hace falta retroalimentarse de otras visiones y miradas de la vida.

Le agradezco a Caléndula por crear este foro de discusión abierta tan interesante y que tanta falta nos hace. También me gustaría mucho conocer sus comentarios.

Saludos.

Calendula

Enlace relacionado:
“SOY LA AMANTE DE UN HOMBRE CASADO”. Hablemos claro sobre si es amor o no es amor