Buscamos en la red el significado de COOL HUNTER: cazador de tendencias.

Tendencias emergentes. (foto: coolhunting.es)

Tendencias emergentes. (Foto: coolhunting.es)

¿Cuál es la misión del cazador de tendencias?

Hay muchos cazadores. Se introducen en distintos ambientes, incluso hogares, para buscar qué motiva a la gente a consumir: restaurantes, supermercados, galerías de arte, moda (vestuario, accesorios, joyas…), sanidad. Buscan sus hábitos más enraizados (horarios, costumbres, la siesta, hacer el noctámbulo, necesidad de exponerse a la luz solar…), las posesiones que más aprecia, los ambientes que más le satisfacen, los comportamientos de compra… Investigan, observan, acumulan datos…

Se observa todo, todo…, no con la intención de modificar los hábitos o la necesidad de consumo, sino de entender en qué dirección se orientan las preferencias de la nueva sociedad. El consumo acaba modificando los hábitos, es indudable, pero las preferencias personales de una parte importante de la sociedad hacen que un determinado producto (cultural, político, de opulencia, saludable, anticancerígeno…) triunfe o fracase cuando se halla al alcance del ciudadano.

Las tendencias crecen y mueren, porque están sujetas a evolución. Pero son las preferencias del público las que garantizan el éxito o el fracaso de un producto. El buen “ojo” del cazador de tendencias es fundamental para encarrilar un producto en un sentido u otro.

Las madres solteras y solas ya somos tendencia

Las madres solteras; las madres solas que han salido de una separación o un divorcio o han quedado viudas; las recientemente incorporadas madres adoptivas solteras; las más recientes aún parejas de lesbianas y gays con hijos… E incluso las parejas unidas en matrimonio que adoptan o tienen a un niño o adolescente en acogida…

Todas estas familias nuevas se han echado a la calle, a pleno sol, exhibiendo sus particularidades y diciendo al mundo: existimos, nos amamos, amamos a nuestros hijos, intentamos ser felices, afrontamos las dificultades con la máxima firmeza… NOS GUSTAMOS. ESTAMOS SATISFECHAS DE SER COMO SOMOS. NOS ACEPTAMOS. SOMOS MARAVILLOSAS…

¿Quién les va a decir que no, que no tienen derecho? Las leyes han ido creando tendencia, porque la sociedad marcaba el paso, empujaba, para que personas menos decididas, arropadas por la legalidad, se atrevieran a salir de las madrigueras mentales y represivas de la tradición.

Más o menos pronto, si no se interrumpe la tendencia actual, la madre va a tener su propia DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DE LA MUJER, LA MADRE Y LOS HIJOS, tal como en su momento se aprobaron las declaraciones universales de los derechos humanos y los derechos de la infancia. Tendrá que regularse la protección de la mujer ante abusos como la trata, la prostitución organizada por las mafias, la madre que cuida sola a sus hijos sin ayuda del Estado ni del padre biológico… La maternidad sale muy barata, infinitamente barata, en contraste con los beneficios que se sacan de ella.

La maternidad se convertirá en un bien muy preciado. Y con más motivo cuando el vientre materno, en el devenir, ya no sea el útero exclusivo para dar vida, porque la ciencia va avanzando y no va a retroceder. Será en este momento que la gestación femenina va a alcanzar su máximo reconocimiento a nivel humano.

Por lo demás, tener presente que las madres solteras o solas están demostrando que pueden tener hijos y criarlos sin necesidad de contraer matrimonio. Esa tendencia irá en aumento. Aunque no lo parezca, si miramos hacia atrás, la maternidad se está revalorizando. Ya no forma parte de un proyecto religioso y civil o simplemente civil, llamado matrimonio, al cual estaba circunscrita (amarrada) la maternidad. Ser madre va a ser una decisión voluntaria, libre, protegida y de prestigio social. Algo que no sucede actualmente, que muchas madres malviven con sus hijos en las peores condiciones físicas y psíquicas.

La mujer como tendencia emergente

Las madres son una tendencia emergente. Se las está empezando a valorar: desde las madres solas a las casadas, todas en el mismo saco… Porque ser mujer sólo estaba bien visto si se cumplían determinados preceptos: no enseñar teta, ir a la playa en bañador completo, no fumar, no bailar demasiado pegadas, no salir solas, no entrar en un bar, no estudiar, dejar de trabajar después de casadas, hacer de madres y abuelas (y esposas) hasta el final de sus días sin un momento para ellas mismas… ¡Dios! ¿Os fijáis cómo están cambiando nuestras sociedades?, en unos países más rápido que en otros…

La mujer en general es el motor de tendencias emergentes tan novedosas como la popularización de los anticonceptivos, la reproducción asistida, la legalización del aborto; que los malos tratos físicos y psicológicos estén tipificados en el Código Penal; el divorcio, la obtención de la patria potestad de los hijos, la conciliación de la vida familiar y laboral… Les debemos mucho a las feministas, pero “feminismo” es un término que prácticamente siempre se pronuncia con cierta mueca de desdén.

La mujer en general es muy competitiva, luchadora como la que más, pero, con el impulso que tomó en el siglo XX, todavía no ha aterrizado en el lugar apropiado, uno más acorde con su sensibilidad. Y ese lugar se situaría en la concordia, el saber hacer, el respeto al equilibrio de fuerzas. En las empresas y la política, o la mujer compite como un hombre o ya se puede salir. En el fondo del vaso, cuando las conquistas estén más afianzadas, tendría que quedar un poso de inteligencia y serenidad. No existe, a mi parecer, una tendencia en este sentido, pero habría que “crearla”.

Calendula
calendula@yosoymadresoltera.org