Existe un creciente interés por la violencia adolescente en la escuela. La mayor parte de los trabajos sobre ésta se centran en los alumnos que presentan una agresividad manifiesta, mientras que la conducta agresiva más sutil, menos visible, con consecuencias psicológicas igualmente negativas, ha quedado relegada en los estudios que se han elaborado.

Las madres solteras, como todas las madres, deben estar atentas al comportamiento de sus hijos, ya que en el colegio éstos pueden ser víctimas o protagonistas de agresiones físicas y psicológicas. La autoestima y respeto a los demás, tan necesarios para tener unas relaciones humanas satisfactorias, son importantes en la adolescencia y la edad adulta y deben ser trabajados en los niños desde su más tierna edad.

Los adolescentes utilizan la violencia para reforzar su posición social. (Foto: Science Daily)

Los adolescentes utilizan la violencia para reforzar su posición social. (Foto: Science Daily)

Violencia en la escuela

Los adultos tienden a considerar la violencia relacional, más sutil que la propiamente agresiva, como más aceptable, algo propio de la adolescencia temprana.

Se define como violencia relacional aquel acto que se dirige a provocar un daño en el círculo de amistades de otro adolescente o en su percepción de pertenencia a un grupo con el fin de marginarle o aislarle.

Esta “otra” violencia incluye estrategias como ningunear o menospreciar a compañeros de clase, impedir que formen parte de nuestro grupo de amigos o difundir rumores o chismorreos con el fin de destruir su reputación. Esos comportamientos generan un daño psicológico y causan un sufrimiento en el adolescente, a veces, de difícil recuperación.

Los adolescentes que presentan problemas de conducta violenta suelen mostrar mayores sentimientos de soledad, una autoestima más negativa en el ámbito familiar y escolar, así como, en general, menores niveles de satisfacción con sus vidas.

Participantes en la investigación

Un total de 1.319 adolescentes de ambos sexos (53% chicas y 47% chicos) y edades comprendidas entre los 11 y los 16 años en siete centros educativos de Enseñanza Secundaria de las provincias de Alicante y Valencia. El estudio se ha publicado en la revista Psicothema en 2009.

Cómo se comportan las chicas

Las chicas hacen uso de la violencia relacional para conseguir o mantener un puesto más destacado en el grupo. Es decir, la violencia permite a las adolescentes aumentar sus niveles de popularidad, mejorar su posición social.

Cómo se comportan los chicos

El estudio destaca que los chicos, en general, hacen un mayor uso que las chicas de la violencia relacional.

Comportamiento general adolescente

Aquellos adolescentes que anhelan un alto nivel de reputación y reconocimiento (lo que ellos perciben como ideal para sentirse bien) para integrarse en el grupo y ser valorados y respetados, es más probable que hagan uso de la violencia relacional para conseguir su objetivo.

Por el contrario, aquellos adolescentes que no desean mejorar su reputación, ni encuentran amenazada su posición en el grupo, tienen menos sentimientos de soledad y una mayor autoestima y satisfacción vital, con lo que la participación en actos violentos de tipo relacional es menos elevada.

Asimismo, los adolescentes con una baja reputación, que son rechazados por sus compañeros o que carecen de amistades íntimas y de confianza, se sienten más solos y obtienen bajas puntuaciones en autoestima y satisfacción con la vida.

Calendula
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