Las mujeres solas que desean ser madres por inseminación artificial sufren discriminación en la Seguridad Social cuando solicitan el tratamiento. Asimismo no reciben el mismo trato que las parejas en los procesos de adopción.

“Lamentablemente no hay un registro único de centros sanitarios privados y públicos, pero es indudable que el número de madres solteras por elección está creciendo porque las relaciones de pareja son cada vez más complejas y porque las mujeres tienen más independencia económica y pueden decidir ser madres aunque no tengan pareja”, explica Rosa Maestro, creadora de las web masola.org a un diario digital.

Bebé con el puño en la boca.

Bebé con el puño en la boca.

La ley permite que cualquier mujer, sea cual sea su edad y estado civil, pueda acceder a las técnicas de reproducción asistida en la sanidad pública y gratuita, pero en la práctica se la discrimina. En Andalucía, la edad máxima de atención son 38 años y en otras comunidades autónomas no las aceptan si ya han cumplido los 40. Por lo cual, si quieren ser madres a partir de esas edades, tienen que costearse el tratamiento en clínicas privadas.

Los hombres que quieren ser padres y no tienen una compañía femenina todavía lo tienen más difícil, porque los vientres de alquiler están prohibidos en España.

Los vientres de alquiler tienen que buscarlos en Estados Unidos e India, por citar unos países. Y adoptar en España les resulta prácticamente imposible.

“En consecuencia, las madres y padres que quieren ser padres solteros se dirigen a la adopción internacional, pero fuera de nuestras fronteras tampoco es fácil ya que muchos países vetan a los solteros.”

Los hombres solteros se dirigen a la adopción internacional.

Los hombres solteros se dirigen a la adopción internacional.

“Las mujeres se dirigen principalmente hacia Rusia y Vietnam, pero en el primer caso ‘las mujeres solteras encuentran más obstáculos y el proceso se alarga entre tres y cuatro años’, y en el segundo caso ‘es lento para todos’.

Los hombres intentan adoptar en Rusia y algún país de África, pero tienen más dificultades que las mujeres.

Las probabilidades de que un hombre soltero o solo reciba un bebé o una niña son prácticamente nulas. Con tiempo y suerte podrá  adoptar un varón ya grandecito.