Amigas madres solteras, vamos a ver cómo la destrucción progresiva de la lengua y cultura de los pueblos (en concreto los indígenas o pobladores más antiguos de México), repercute de manera muy negativa en la salud mental de niños y adultos. Las madres solteras, que somos minoría en nuestra sociedad, estamos en condiciones de comprender el sufrimiento y marginación de otras minorías.

Estado de Oaxaca. La riqueza de la cultura indígena.

Estado de Oaxaca. La riqueza de la cultura indígena.

Lenguas de México

Aunque la Constitución mexicana no especifique que el idioma oficial es el español, de hecho lo es.

Aunque el gobierno reconoce a 68 lenguas o agrupaciones lingüísticas indígenas (con 364 variantes lingüísticas) en igualdad de condiciones con el español, en realidad se ponen impedimentos para que estas lenguas sean vehículo de expresión política, jurídica, académica y cultural.

El gobierno agrupa variantes dialectales como si fueran una sola lengua, aunque sean ininteligibles entre sí. Algunos lingüistas elevan, pues, el número de lenguas indígenas a más de 100.

Los derechos de los indígenas

En 1995 la población étnica indígena se calculó en 12,7 millones de personas, lo que equivalía al 13,1% de la población total.

Si en 1889 los hablantes de lenguas indígenas representaban un 38% del total, a finales del siglo XX se habían reducido considerablemente, según se acaba de decir. Sin reconocimiento jurídico, las lenguas indígenas tienen pocas posibilidades de subsistir.

No es hasta 2002 que México aprueba una ley sobre los derechos lingüísticos de los pueblos indígenas. Demasiado tarde. La intervención legislativa es una operación de maquillaje de un exterminio lento y persistente, para presentar al Estado como un digno representante de la salvaguarda de los derechos colectivos e individuales de los indios. No hay intención de proteger a las lenguas y cultura de los indígenas. Los resultados están a la vista.

Región de Zacatecas en el siglo XVI, antes de la conquista de México.

Región de Zacatecas en el siglo XVI, antes de la conquista de México.

Migración rural y salud mental

Los datos sobre la pobreza extrema de la población indígena los recoge la Organización Panamericana de la Salud (OPS): “México: 487 municipios donde más del 70% de su población es indígena son considerados como de alta y muy alta marginación.”

Qué incide en la población indígena:

* Pobreza – Pobreza estructural
* Necesidades básicas insatisfechas
* Falta de tierra y territorio
* Bajos salarios
* Desempleo
* Índices de analfabetismo – femenino
* Deserción escolar

Condiciones de vida:

* Exclusión social
* Discriminación
* Vulnerabilidad
* Destrucción gradual del ecosistema
* Sobre-explotación de recursos naturales
* Desastres naturales
* Alteración de la dinámica de vida
* Colonización, migración, retorno
* Falta de real participación política
* Ciudadanía, derechos sociales

El alcoholismo es uno de los principales problemas de salud mental de los indígenas que emigran a áreas urbanas. Entre las mujeres, el alcoholismo se relaciona con el abandono, la viudez, el desarraigo y la soledad. En Canadá, la tasa de suicidio es de dos a siete veces más alto en la población indígena.

Juchipila. Concurso de piñatas.

Juchipila. Concurso de piñatas.

Se ha estudiado si existe una correlación alta entre el hijo de migrante que permanece en su comunidad de origen y los cuadros depresivos. Parece ser que la migración internacional del padre no es el factor determinante, aunque, sumado a su ausencia, aumentan las depresiones cuando coinciden otros factores:

* El adolescente, además de estudiar, tiene que trabajar para contribuir al mantenimiento de la familia.
* Lugar que pasa ocupar la madre en la familia.
* Condiciones laborales y educativas de los contextos rurales en que quedan las familias.

En la apreciación que la migración del padre no es la causa principal de los estados depresivos de niños y adolescentes, sino más bien las condiciones estructurales de la realidad en que viven, coinciden diversos estudios. Según un estudio realizado sobre una muestra de adolescentes rurales mexicanos de zonas con alta tradición migratoria “independientemente de que los adolescentes vivan o no con su padre, los factores estructurales del campo mexicano (desempleo, falta de capacitación para trabajar la tierra, deserción escolar, entre otros) constituyen situaciones que también inciden y merman el bienestar psicológico de este sector de la población”.

Jalpa. Templo de San Antonio.

Jalpa. Templo de San Antonio.

La muestra se realizó entre 310 estudiantes de 11 a 14 años en escuelas primarias de los municipios de Jalpa y Juchipila, en el Estado de Zacatecas, curso escolar 1999-2000. El 37,7%, además de estudiar, colaboraba en la manutención familiar. Se detectó que “trabajar cuatro horas incrementó 2.2 veces el riesgo de presentar mayor sintomatología depresiva, mientras que trabajar ocho horas lo aumentó 2.6 veces”. En la sintomatología depresiva no hubo diferencias entre varones y mujeres.

“Es posible que algunas características de las madres de estos adolescentes puedan actuar como factor de resiliencia ante la ausencia paterna. Finalmente, el que los adolescentes que trabajan además de estudiar presenten los puntajes más altos de sintomatología depresiva habla de las consecuencias negativas de la pobreza y falta de oportunidades reales de desarrollo (empleo, capacitación agrícola, educación media superior, etc.) para este sector de la población rural.

”Al respecto, la Organización Internacional del Trabajo estima que muchos menores de 15 años que trabajan presentan síntomas de depresión grave, retraimiento y problemas de identidad relacionados con su situación de inferioridad. En México, se ha informado que trabajar desde temprana edad, abandonar la escuela y emigrar de zonas rurales son factores de riesgo, no sólo para sintomatología depresiva sino para uso y abuso de drogas”.

Escasa atención en salud mental

“Si los hospitales de alta especialidad y generales siempre están abarrotados de enfermos indígenas, es porque los sistemas de salud están fallando en los lugares de donde provienen”, afirmó Carlos Zolla Luque, especialista en salud pública de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Declaraciones de noviembre de 2008.

Juchipila. Taller de autoestima.

Juchipila. Taller de autoestima.

El mencionado especialista subrayó también que hay que eliminar el sistema gringo de dar más importancia a la tecnología y las infraestructuras hospitalarias que a la prevención, atención y curación. “Si el gobierno reforzara la fuerza de trabajo médica, instaurara un programa de prevención y curación, y complementara las diversas formas de la medicina como la tradicional, la académica o alópata, la doméstica y la alternativa en las comunidades rurales donde habitan un número importante de indígenas, los nosocomios [hospitales] dejarían de estar llenos.”

Y añadió: “México necesita reforzar la fuerza de trabajo médica contratando a doctores, enfermeras, nutriólogos, psicólogos y trabajadores sociales para poder dar atención a los grupos vulnerables, en donde se registran los problemas más complejos.”

Aunque los planes de salud den prioridad a los indígenas, “en las comunidades étnicas se siguen muriendo de enfermedades de la pobreza como la tuberculosis, diarreas, neumonías, así como de partos”, lo cual es un mal dato.

Otro gran problema de los pueblos indígenas es la salud mental. Según el mismo especialista: “un elevado número de indígenas presentan estrés, debido al desempleo, al futuro de las cosechas, a los conflictos por tierras, a la violencia familiar y a la migración”. Y concluye: “Un gran déficit en el área indígena tiene que ver con el área de la salud mental. Tengo información de Oaxaca, Puebla y Veracruz y me impresiona que mixtecos, mixes, zapotecos, y gente de otras etnias vivan en estrés constante. Hay sustos típicos del campo, se te cruzó la víbora, el toro que se salió del corral, pero ahora han aparecido otras cuestiones como la violencia, los del Ejercito, los de la Policía, los narcos. El campo no es idílico, tiene tensiones”.

Estado de Puebla. Servicios sanitarios.

Estado de Puebla. Servicios sanitarios.

¿Qué hacen ustedes, indios, hablando el lenguaje cibernético?

Esta frase o una de parecida les espetó el gobierno cuando comunidades indígenas pidieron financiación para introducirse en las nuevas tecnologías de la comunicación. Internet es una buena herramienta y los pueblos indígenas no pueden quedar al margen. Saben que es necesaria la creación de una red de comunicación indígena.

“A lo que nosotros nos enfrentamos no es a la condición de pobreza de un grupo de la sociedad, y particularmente los pueblos indígenas, sino a una estructura de desigualdad; una cosa es combatir la pobreza y otra confrontar la desigualdad”, afirmó un miembro de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Después fue mucho más explícito: “en los últimos 10 años el combate a la pobreza ha fracasado en el mundo, porque a la pobreza no se le combate en sí misma, lo que se debe confrontar son las causas que la producen y reproducen, y si no hay la modificación de la estructura de desigualdad de nuestras naciones, cualquier intento que hagamos de modificar las condiciones de la pobreza está destinado al fracaso”.

“Los indígenas nos consideramos indivisibles en cuerpo y espíritu, estamos en equilibrio con nuestro ambiente familiar/laboral a través de nuestro pensamiento ancestral, este mismo nos ayuda a vivir en armonía con nuestros elementos vivos del universo: las plantas, los animales, la tierra, el fuego, el aire y el agua. Para nosotros esto es salud y bienestar”.

Organización Panamericana de la Salud: Programa de salud de los pueblos indígenas de las Américas. 2005-2015.