Ana Elisabeth escribió…

Hola….

Quise comentar en tu web, pero no encontré un artículo que coincidiera con lo que quiero contar; así que preferí escribírtelo… Si quieres publicarlo, adelante.

Verás tengo 26 años y soy soltera. Mi realidad: QUIERO SER MADRE (aclaro: no estoy embarazada).

Siempre he deseado ser madre, incluso mi idea era ser madre a los 25… Quise investigar si alguien se sentía como yo, pero no he encontrado nada. Las historias de madres solteras que encuentro son mujeres que han sido engañadas, traicionadas y abandonadas. Mujeres valientes y fuertes que enfrentaron su situación y hoy son madres solteras. Pero éste no es mi caso.

Yo tengo novio, tenemos cerca de 6 meses de estar juntos y ambos queremos ser padres.  Él no se quiere casar y yo tampoco. Me pidió que me mudara con él. Y tampoco lo quiero hacer; y no porque sea él, ya que es muy buen hombre. Sino porque nunca he pensado en casarme ni vivir con un hombre. Verás YO QUIERO SER MADRE SOLTERA.

¡Anhelo tanto ser madre!, y me da miedo, pero no quiero que ocurra en 5 años o más, ni tampoco que sea por descuido. Quiero tener un bebé y que sea mi decisión, no sé si alguien se siente como yo.

A él lo adoro, es un gran hombre y sé que no me dejará sola. Quiero que comparta con su hij@, que sea parte de la vida de él, que seamos amigos.  Pero insisto en estar sola con mi hijo en mi casa, independiente de él.

Es algo difícil, pensar todo lo que las madres solteras por decisión o no atraviesan,  lo que dirán mis padres, los familiares y amigos. Lo que tengo que hacer o no, lo que quiero, lo que puedo.

Ser madre es maravilloso y lo anhelo con toda mi alma. Quiero dedicar mi vida a mis hijos (quiero dos), no a un hombre, sea bueno o malo. No quiero depender de un hombre. Quiero darle toda mi vida a mis hijos, a hacerlos felices, luchar por y para ellos.

Bueno, eso era todo…, me siento sola al pensar que nadie podrá entender mi decisión.

Gracias por escucharme.

El espejo de vestir. 1876. Berthe Morisot. "Una mujer entalla su holgado camisón blanco con sus manos". Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

El espejo de vestir (1876). Berthe Morisot. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid. "Una mujer entalla su holgado camisón blanco con sus manos".

Calendula respondió…

Querida Ana Elisabeth, si hay mil madres solteras, hay mil historias. Cada una distinta, pero en muchos aspectos parecidas.

No creas que todas las madres solteras lo son por haber tenido un embarazo no programado. Desde fuera puede parecer así. Pasa como en las primeras páginas de los periódicos o de los boletines informativos de TV: que siempre las encabezan las malas noticias, o las más espectaculares, o las más mediáticas.

Muchas madres eligen serlo por reproducción asistida, sean madres solas o que viven en pareja con una persona de su mismo sexo o distinto sexo. Otras buscan un hombre para embarazarse, con la aprobación o el desconocimiento de éste, según sea el caso. Existen mujeres que tienen una embarazo no programado o no deseado (eso también les pasa a las casadas), pero eligen ser madres. Otras mujeres recurren al aborto, porque no se sienten preparadas, son adolescentes, o quieren posponen la maternidad. Incluso las mujeres violadas que quedan embarazadas eligen si quieren llevar adelante la gestación.

La elección no siempre es completamente libre, pero eso lo tiene que contar cada mujer. Cuando las legislaciones de los países son muy restrictivas y la interrupción del embarazo está penalizada (el aborto se hace clandestinamente), la mujer tiende a parir y quedarse con el hijo, o abandonarlo, o dejarlo con un familiar, o salir del país para vivir a partir de su decisión.

Tu caso, Ana Elisabeth, es muy propio de la mujer que desea ser completamente libre, sin ataduras. También hay madres que responden a tu patrón de felicidad completa. No estás sola.

Si deseas ser madre…

… tendrás que recapacitar tu decisión. Pensarlo con más detenimiento, en especial si tu novio va a ser el padre biológico de tu hijo. Él tiene que dar su opinión y consentimiento: si está dispuesto a aceptar tus condiciones.

Es muy lícito que no quieras vivir con un hombre. Es más, estás en tu derecho. Ahora bien, si deseas que él te ayude, ejerza de padre, te visite cuando quieras…, ¿No crees que estás viviendo una irrealidad? ¿Seguirá siempre en un segundo término, atento a tus necesidades, sin buscar otra pareja? Y si la encuentra, ¿te prestará igual dedicación?

La reproducción asistida es una buena solución para madres que desean estar solas.  Piénsalo bien.

Heracles lucha contra las amazonas, ánfora ática con figuras negras 530–520 a. C., Museo del Louvre.

Heracles lucha contra las amazonas, ánfora ática con figuras negras 530–520 a. C., Museo del Louvre.

La amazona en la mitología y la ficción

Tu relato, Ana Elisabeth, me recuerda a la mítica mujer amazona, nombre que probablemente tiene raíz persa: “hacer la guerra”.

En una búsqueda rápida por Internet he hallado las siguientes descripciones:

En la mitología griega “se decía que las amazonas habían vivido en Ponto (actual Turquía) cerca de la costa del mar Euxino (mar Negro), donde formaban un reino independiente bajo el gobierno de una reina llamada Hipólita (‘la que deja sueltos sus caballos’).

  • En algunas versiones del mito, ningún varón tenía permiso para mantener relaciones sexuales o residir en el país de las amazonas, pero una vez al año, para evitar la extinción de su raza, éstas visitaban a los gargarios, una tribu vecina. Los niños varones que resultaban de estas visitas eran sacrificados, enviados de vuelta con sus padres o abandonados a su suerte; las niñas se quedaban con ellas, eran criadas por sus madres y adiestradas en las labores del campo, la caza y el arte de la guerra.

Se ha advertido que hasta el siglo XX, las amazonas han sido representadas típicamente en la literatura como un adversario extranjero que amenazaba la masculinidad de los héroes. Como tales, una meta clásica de los héroes ha sido derrotarlas y humillarlas como forma de reafirmar la superioridad masculina.

Ya el siglo XX, las amazonas fueron representadas con creciente simpatía. Actualmente, la representación típica de estos personajes es como una comunidad aislada de poderosas y bellas guerreras, teniendo los héroes masculinos el reto de ganarse su respeto para convertirlas en valiosos aliados

Calendula
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