Fecundación

Fecundación

Insistiremos hasta la saciedad que el coito sin protección es un camino que te conduce directo al embarazo. Si, aun usando protección, se ha roto el preservativo, pongamos por caso, existe un método anticonceptivo de emergencia: la pastilla del día después. ¿Vives en un país donde puedes comprar la pastilla del día después? Adquiérela a la mayor brevedad posible. Se recomienda, para que sea efectiva, tomarla antes de transcurridas 24 horas del coito. Es cuestión de no dejar ningún cabo suelto. Puedes impedir un embarazo.

Un día observas que no te viene la regla. Aparecen las sospechas. Cuando finalmente te haces el test del embarazo y éste da positivo, sabes que un espermatozoide acaba de fecundar tu óvulo. Estás embarazada. Un ser empieza a crecer en tu interior.

En esta etapa te harás muchas preguntas, aparecerán muchas dudas. O quizás desde un principio sepas si deseas o no llevar adelante el embarazo. Llega el momento de tomar una decisión.

Cualquier decisión, y más aun si tiene que ver con el cese del embarazo, requiere una gran dosis de serenidad. Tendrás que analizar todas la situaciones: si eres menor de edad, si tienes recursos económicos, si no los tienes, si la familia te puede ayudar en la manutención o el cuidado del hijo, si el padre biológico ejercerá como tal y se responsabilizará de los gastos, si estás preparada para ser madre… En fin, en último término, la decisión recaerá en ti.

El aborto es legal en muchos países. La interrupción voluntaria del embarazo, si no existen otras causas, como la malformación del feto, se tiene que valorar en función de la situación personal y psíquica de la mujer, así como de su conciencia. En cualquier caso, las mujeres queremos que se nos reconozca la libertad de decidir sobre nuestro propio cuerpo. A ninguna mujer le gusta abortar, pero en determinados momentos puede ser la solución más favorable.

La otra opción es que resuelvas continuar la gestación. Esta decisión significa desear a tu hijo, verle nacer, amarle y transmitirle tus propios valores. Es una experiencia sublime. Si deseas a tu hijo, él se sentirá deseado y te amará.

Sólo unas pocas mujeres sueñan con ser madres solteras. Para la mayoría, para las que un día supimos que estábamos embarazadas sin haberlo planeado, ha resultado ser el mayor acto de amor de nuestras vidas.