Una madre que ha tenido un hijo prematuro y, después de muchas dificultades, llega junto a él hasta la adolescencia, tiene motivos suficientes para sentirse orgullosa.

Si eres madre soltera, o sencillamente madre, de un hijo prematuro, en la Asociación de Padres de Niños Prematuros (APREM) vas a encontrar información para todas las etapas de su crecimiento. Es lo que necesitas.

Con los hijos no vale lo que digas; vale lo que hagas.

Con los hijos no vale lo que digas; vale lo que hagas.

Comienza a leer la parte testimonial de una madre:

“Parece que fue ayer… pero han pasado 12 años desde que mis hijos nacieron antes de tiempo y, sin embargo, pienso que mi vida anterior a ese día casi no existe, ni imagino a que dedicaba mi tiempo aun teniendo dos hijos más, supongo que no apreciaba el no tener la preocupación que desde entonces vive conmigo… Recuerdo que tenía que tomar decisiones continuamente y sabía que todas eran de gran importancia, porque aquellas dejaban huella, y una huella con la que mis hijos vivirían el resto de su vida. No sólo en lo referente a tratamientos, sino también a cómo afrontar su situación. Sabía que mi actitud ante aquellas circunstancias era determinante.

Y los años han pasado haciendo equilibrios entre médicos, rehabilitadores, fisioterapia, vida familiar, trabajo, decisiones que dan vértigo, familia, colegio, pareja.  Y en eso los padres de prematuros somos unos expertos, ¿a que sí?

En esta vida tan intensa, feliz, triste, llena de preocupaciones y tan maravillosa a la vez,  que me ha tocado vivir he aprendido que con los hijos (¡con todos!) no vale lo que digas; vale lo que hagas; no vale decirles que sean felices si tú no lo eres, no vale decirles que no lloren si tú lloras, no vale decirles que sean fuertes si tú no lo eres; no funciona decirles que no van a tener dificultades e intentar evitárselas. Tus hijos tienen que aprender a enfrentarlas.”

Calendula
calendula@yosoymadresoltera.org