Poner los pies en el asiento para descansar o estar más cómodos, con los zapatos puestos o después de quitárselos, etc., son acciones que bastantes pasajeros se atreven a hacer en el transporte público. O cortarse y limarse las uñas con total indiferencia hacia los otros usuarios. O bien bloquear las puertas… Si nosotros no tenemos educación ni hemos asimilado que hay unos límites de convivencia, ¿cómo se los vamos a transmitir a nuestros hijos?
Una psicopedagoga no enseña a comportarnos y educar en el respeto.

¡Los pies, en el suelo!

¡Los pies, en el suelo!

Situación

“Seguimos analizando situaciones en el espacio público. Un colectivo, tren, subterráneo o el transporte público que más le guste: un pasajero sentado apoya sus pies sobre el asiento de enfrente o sobre el pasamanos.

Comentario

¿Qué les decimos a los chicos sobre esta escena? ¿Les hemos enseñado cómo actuar en un transporte público? Cuando nosotros viajamos, ¿nos corremos hacia el fondo para dejar lugar a los que vayan subiendo, o nos quedamos cerca de la puerta molestando a los que bajan antes que nosotros?

Hacernos estas preguntas nos puede ayudar a meditar sobre nuestro respeto por el otro. Alguien puede decir que frecuentemente los chóferes manejan mal y que no es nuestra culpa. Es cierto, pero su conducta no puede ser una excusa para que nosotros actuemos mal.

Insisto, sólo si hacemos las cosas de manera adecuada, respetando a los demás, nuestros hijos podrán imitar nuestros modales.”

Fuente de información:
Elvira Giménez de Abad
Cómo poner límites a los hijos. Sugerencias para padres
Edita: Paidós, 2007

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