El poeta José Agustín Goytisolo escribió el poema Palabras para Julia pensando en su madre, Julia Gay, que murió durante un bombardeo sobre la ciudad de Barcelona en 1938, y en su hija, a quien puso el mismo nombre de la abuela.

Paco Ibáñez compuso la música e interpretó acompañado de su guitarra varios poemas de Goytisolo, entre ellos Palabras para Julia, que popularizó allá por los años sesenta en Europa y América. El cantante tiene a sus espaldas y en su garganta el prestigio de haber puesto a pie de calle la obra poética de autores de renombre como Federico García Lorca, Luis de Góngora, Rafael Alberti, Antonio Machado, Luis Cernuda, León Felipe, Gloria Fuertes y Jorge Manrique, entre otros.

Si existe un poema de aliento y amor hacia la mujer, éste es Palabras para Julia. La voz cálida y masculina de Paco Ibáñez remueve y da un empujón a la vida cuando más se necesita.

Palabras para Julia se erige en el poema emblema de la madre soltera, el símbolo de la resistencia, la voz de alguien que te susurra que también está en el camino y espera ver tu alegría.

Junto al camino nunca digas no puedo más y aquí me quedo.

Junto al camino nunca digas no puedo más y aquí me quedo.

PALABRAS PARA JULIA (audio en Youtube)
(José Agustín Goytisolo – Adaptación: Paco Ibáñez)

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable,
interminable.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido,
no haber nacido.

Pero tú siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti
como ahora pienso.

La vida es bella ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos tendrás amor,
tendrás amigos.

Un hombre solo una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo no son nada,
no son nada.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti
como ahora pienso.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
que les ayude tu canción
entre sus canciones.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo,
y aquí me quedo.

No sé decirte nada más
pero tú debes comprender
que yo aún estoy en el camino,
en el camino.

Pero tú siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti
como ahora pienso.