América Latina es uno de los lugares más peligrosos del mundo para ser mujer.

Manifestación por la legalización del aborto, el pasado martes 20.10.2009, en Lima.

Manifestación por la legalización del aborto, el pasado martes 20.10.2009, en Lima.

En casi toda el área latina los parlamentos se niegan a discutir sobre la interrupción voluntaria del embarazo. Los gobiernos evitan pronunciarse. En algunos países, como Nicaragua, que en los años treinta del siglo XX tenía legalizado el aborto terapéutico (por riesgo de la vida de la madre o por violación), ahora han restringido enormemente los supuestos en que la mujer puede abortar. Prácticamente es ilegal.

Allá donde las mujeres y asociaciones se pronuncian a favor de la legalización, se producen violentas reacciones. La Iglesia católica se encuentra entre los principales opositores al derecho de las mujeres a interrumpir la gestación y a recibir información sobre cómo evitar el embarazo (anticonceptivos, ligamento de trompas, etc.).

Se niega a las mujeres, y en especial a las adolescentes, a ejercer su derecho a abortar en condiciones sanitarias óptimas. Muchas madres solteras jóvenes, si en su país hubiera una legislación respetuosa con la condición de mujer, hoy no serían madres solas, sino que pospondrían la maternidad para cuando lo creyeran oportuno.

Reacciones furibundas

Colombia

Leemos en el diario El País de 23.10.2009: “Esta semana ha habido incidentes en Bogotá, donde grupos de mujeres pedían que se aplique una decisión de la Corte Constitucional que obliga al Gobierno a informar en las escuelas sobre los tres casos en los que el aborto está despenalizado (violación, malformación del feto y riesgo para la vida de la madre). La idea surgió del caso de una niña de 13 años violada por un vecino que, pese a tener derecho legal a abortar, fue rechazada en siete hospitales. Incluso un juez le negó protección jurídica. Finalmente, la Corte dio la razón a la niña (que ya había tenido al bebé) y recordó que el Gobierno tiene la obligación de informar en las escuelas de secundaria.”

Un portavoz de la Conferencia Episcopal de Colombia manifestó, en relación con la recomendación de la Corte Constitucional de Bogotá de dar educación sexual a niños y niñas de secundaria: “Los educadores católicos no vamos a enseñarles eso”.

Perú

“En Perú, el debate de la despenalización en esos tres casos, pendiente del Congreso, ha provocado la amenaza de dimisión del ministro de Defensa, Rafael Rey, y de otros altos cargos del Gobierno de Alan García. La Iglesia, por su parte, ha organizado esta misma semana manifestaciones para contrarrestar a los grupos de mujeres que salieron a la calle a reclamar el derecho a abortar en caso de violación y malformación del feto. El presidente del Congreso deberá ahora decidir si somete directamente a votación la propuesta de ley o si la envía para su debate en la comisión de Justicia.”

Chile

“En Chile, uno de los países más modernos de América Latina, la dictadura cambió la ley para que la vida de la madre esté supeditada a la del feto y ni la presidenta Michelle Bachelet ha podido suprimir tanta brutalidad.”

República Dominicana

“En República Dominicana, otro país gobernado por un dirigente progresista, Leonel Fernández, se aprobó en septiembre una modificación de la Constitución que pretende modernizar el país. El artículo 30 de la reforma establece ‘la inviolabilidad de la vida desde la concepción hasta la muerte’, lo que vuelve a convertir en delito penado con hasta cinco años de cárcel cualquier aborto. Todo esto cuando el 80% de la población está de acuerdo con la despenalización del aborto terapéutico.”

Nicaragua

“Lo mismo ha sucedido ya en Nicaragua, donde el corrupto Daniel Ortega se ha aliado con el obispo de Managua para penalizar todo tipo de aborto, con una legislación tan brutal, que las organizaciones internacionales de derechos humanos la han calificado directamente de ‘irracional’.”

La Iglesia Católica contra las mujeres

“La posición de la Iglesia católica, absolutamente combativa, resulta decisiva. La mayoría de los obispos latinoamericanos no sólo condena, sino que persigue con saña a quienes se atreven a practicarlo. Hay que recordar al obispo brasileño que quería obligar a una niña de 10 años, violada por su padrastro, a tener mellizos o la campaña desatada este mes por el obispo de Tucumán (Argentina) que envió a sus fanatizados fieles a insultar y atacar a las 20.000 participantes en el XXIII Encuentro de Mujeres, porque exigían que pusieran en marcha la ley federal que garantiza el reparto gratuito de anticonceptivos.”

El aborto invisible

“La capa de invisibilidad con que se quiere cubrir el problema no evita que la realidad asome: en Argentina se practican entre 460.000 y 600.000 abortos anuales. ‘Es una cuestión de salud pública y muchos médicos son conscientes de ello’, admite Argibay”, jueza de la Corte Suprema de Justicia y una de las pocas voces que intenta colocar el tema en la agenda pública.

“Carvajal [periodista argentina] cuenta que los médicos y los políticos más preocupados por esa realidad intentan encontrar atajos para mejorarla. ‘Por ejemplo, la estrategia de reducción de daños, que se puso en marcha en Uruguay y que supone una consejería ‘pre y post’ aborto. Los médicos saben que no pueden practicarlo ni recomendarlo, pero sí ‘informar’ a las mujeres sobre las maneras de llevarlo a cabo. Y, además, pueden atenderlas una vez que lo han practicado’.”

México DF y Cuba

“México DF, con una nueva ley de plazos, como la cubana, es la única gran ciudad americana donde ha bajado sustancialmente el número de víctimas. Da la impresión de que lo que está ayudando más a las latinoamericanas en esta década no es la llegada al poder de mujeres presidentas o de gobiernos de izquierda, sino la aparición de un medicamento que se llama Misoprostol, que se receta para el tratamiento de úlceras gástricas, pero que tiene un efecto abortivo. La información boca a boca y los farmacéuticos comprensivos han resultado un camino no siempre eficaz pero sí, al menos, de riesgo más reducido.”

Cómo se aplica la legislación

“El problema es que muchas veces ni tan siquiera se aplican las legislaciones actuales que, en muchos países, consideran no punible que una mujer aborte si está en riesgo su vida o si ha sido víctima de una violación (aunque en Argentina, por ejemplo, ese supuesto se reserva sólo para mujeres violadas que sean idiotas o dementes)”, explica Carvajal.

“Salvo Chile, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana, donde no se puede abortar ni para salvar a la madre, en todos los demás países de la región se admite el aborto por violación, incesto o grave peligro para la salud de la madre, pero la influencia de las diferentes iglesias, la falta de información y la falta de voluntad de los políticos han hecho que ni tan siquiera en esos casos tan reducidos las mujeres puedan interrumpir su embarazo de forma segura. Excepción hecha, claro, de las de clase alta, económicamente potente, que abortan sin problemas y en secreto en las clínicas privadas de todos esos mismos países.”