“Ninguna mujer nace para puta” es un título que tomamos prestado de una muestra de arte organizada en Buenos Aires en 2006 por Mujeres Creando, de Bolivia, y AMMAR Capital, una asociación de meretrices (prostitutas) argentinas. Leyeron este manifiesto:

“Soy una mujer. No una cosa. Y estoy aquí para decir basta. Me expropian mi cuerpo los proxenetas, los clientes, los policías, los políticos, los sindicalistas. Y estoy aquí para decir basta. A la sociedad le digo: Señor, señora: no crea que me gusta estar parada en la puerta de su casa. Por eso hoy día solo le aclaro un par de cosas: No sean hipócritas. Mis clientes son sus hermanos, maridos, primos, hijos y curas confesores. Señor, señora: no necesito tu condena: te la devuelvo. La prostitución no es un tema de las putas. Si no me quieres en la esquina, lucha conmigo. Grita conmigo: ¡Estoy aquí para decir basta!”

Prostitución en la calle.

Prostitución en la calle.

Con cuatro palabras vamos a identificar a la prostituta más representativa de Latinoamérica:

  • Es mujer.
  • Es pobre.
  • Es madre soltera

Es mujer pobre, sola con hijos, y necesita trabajar para alimentarles. El comercio de servicios sexuales representa su sustento. Los hombres que requieren sus servicios no creemos que estén orgullosos de utilizar un cuerpo de mujer que padece tanto para subsistir. ¡Pero la bragueta parece que tiene razones de mayor peso! ¡Habráse visto!

La prostituta ¿es una trabajadora?

Aunque se la denomine “trabajadora sexual” y se reivindique su derecho a pertenecer a un sindicato y cotizar al Estado, otras mujeres van más allá y la llaman “mujer en situación de prostitución”, es decir, mujer marginada en situación de superar esta marginalidad.

Resulta difícil tratar la prostitución como un “trabajo”, cuando en este trabajo va implícita la violencia y la explotación de la mujer. Una parte importante de la prostitución está controlada por las mafias y las mujeres son meras esclavas sexuales. Casi nunca hay libertad. Sólo necesidad. La prostitución no es un derecho de las mujeres, sino un derecho de los hombres. No nos confundamos.

Policías corruptos.

Policías corruptos.

Un gran número de prostitutas tienen dos o más hijos, viven en habitaciones realquiladas o en pensiones, son analfabetas o no han completado los estudios primarios, y sus principales problemas de salud son: VIH/SIDA, diabetes y depresión.

¿Apresar prostitutas es la solución?

En la República Dominicana ellas mismas denunciaron que en ocasiones, cuando son apresadas por la policía, son obligadas a tener relaciones con éstos y a pagarles para que las dejen en libertad. Una prostituta que ejerce en la parte baja de la ciudad de Santiago declaró: “Yo me la busco por los alrededores de la plaza Valerio en La Joya, porque tengo que mantener a tres hijos de dos, 7 y 10 años, sé que es un oficio que tiene mucho rechazo, incluyendo el de muchos de mis familiares y amistades, pero de esto tengo que vivir porque no se leer ni escribir y en los lugares donde solicité trabajo me rechazaban porque soy analfabeta”. Y otra que ejerce en la calle agregó: “El grupo al que pertenezco, cuando un cliente nos contrata, lo primero es que le exigimos que para salir tiene que ser en un hotel de esta zona como medida de seguridad, exigimos protección y nada de tener sexo en vehículos”.

Crece el nivel de prostitución por la crisis

En México ha aumentado el nivel de prostitución, principalmente en las madres solteras, quienes buscan mejores condiciones para sus hijos. Afirma la presidenta de una asociación de mujeres de Córdoba: “Desgraciadamente, el alza de los precios hace que la madres busquen la manera de llevar de comer a sus hijos. Es lamentable que tengan que caer en eso; se está extendiendo en la sociedad”.

En El Salvador la mayoría que se prostituyen son madres solteras sin trabajo. El alcalde de Usulután, ante las quejas de padres y profesores por la presencia de prostitutas delante de una escuela, ha apuntado que antes de retirarlas de la zona habría que encontrarles trabajo.

En Santa Cruz (Bolivia), “también existen las trabajadoras sexuales de la calle, que tienen que vender su cuerpo para mantenerse o para sacar adelante a su familia. Precisamente en este grupo se encuentra la mayoría, dice la psicóloga Carol Camacho. El perfil de este segmento es el clásico: mujeres jóvenes con carga familiar y en una situación económica precaria”. Sólo un 40% de las meretrices tiene registro sanitario; es decir que acuden al programa para someterse a los exámenes de rigor. El resto (60%) trabaja en la clandestinidad.

En Venezuela la situación es similar. Una muchacha de 21 años, que ejerce la prostitución en Caracas, confiesa: “Yo escogí esta actividad porque me da para vivir, lo hago por necesidad, la crisis es tan fuerte, que tengo que vender mi cuerpo… A veces los clientes son buenos y te dan buenas propinas, otros, pues, nada más te pagan los ciento cincuenta, doscientos o hasta trescientos bolívares que les cobras y ya… es mejor trabajar en una casa de masajes, tienes protección, porque en la calle los clientes luego se ponen muy locos, te quieren malandrear y no te quieren pagar nada…”.

La violencia acecha a las prostitutas.

La violencia acecha a las prostitutas.

Oportunidades de desarrollo para las mujeres

Prostitutas de El Salvador han pedido oportunidades de desarrollo con la concesión de créditos para abrir microempresas y el aprendizaje de oficios que les permita tener un cambio de vida y no vender más su cuerpo.

Según una portavoz jurídica de la Asociación Flor de Piedra, una de las gremiales más representativas de las prostitutas de El Salvador, muchas quieren estudiar o aprender el oficio de panadería y confección. La presidenta recordó que “el 60% de ellas son madres solteras que tienen en su cuerpo el único remedio para paliar las necesidades de alimentación, casa, educación y vestuario de sus hijos y familias pobres.”