Maternidad. Dora Puelma. Museo Nacional de Bellas Artes. Chile.

Maternidad. Dora Puelma. Museo Nacional de Bellas Artes. Chile.

Madre soltera, mamá sola, nos tomamos una tacita de café y charlamos un ratito. ¿De qué vamos a hablar? Pues, de mimos. De mimitos dulces a nuestros hijos.

Mimar no significa malcriar. El niño puede recibir muchos mimos (besos, besucones, abrazos, caricias, mordisquitos con los labios…), y al mismo tiempo obedecer a su madre cuando ésta le dice: por AQUÍ; eso NO; es hora de COMER; recoge tus juguetes/pon tus juguetes a DORMIR; aparca tus juegos que vamos a casa de los ABUELOS a comer; haz los DEBERES y después ponte a jugar; te leeré un CUENTO cuando estés sentadito en la cama; los ANIMALES también quieren mimos; si das otra PATADA te quedarás en el pasillo, hasta que comprendas que las cosas se tienen que hablar…

Según el diccionario, MALCRIAR es: Educar mal a los hijos, condescendiendo demasiado con sus gustos y caprichos.

Según el diccionario, MIMAR significa hacer caricias y halagos, favorecer a alguien tratándolo con mucha consideración, etc. Ahora bien, cuando se refiere a niños, el diccionario manifiesta claramente las creencias tradicionales: Tratar con excesivo regalo, cariño y condescendencia a alguien, y en especial a los niños.

¡Cuán distintos son ambos significados! Vamos a pedir al diccionario que actualice el verbo mimar con una nueva acepción. Por ejemplo: Mimar a un niño es darle muestras de cariño y amor con la finalidad de que crezca en armonía consigo mismo y su entorno.

MIMOS son las veces que decimos a nuestro hijo, con cariño pero con firmeza, “no te subas a la escalera que puedes caerte; dentro de un tiempo serás mayor y podrás subir y bajar tu solito”. ¿Eso es un mimo?, me dirás. Claro que sí. Es un mimo si contrastamos esta frase o expresión con otra habitual en nuestro trato diario con los hijos: “Quita de ahí”, “venga, lárgate y deja de molestar”, “si no te bajas de doy un mamporro que vas a ver”. Las amenazas sin más no corrigen o educan al niño, sino que le fortalecen con un grado igual o superior de agresividad. Si nuestro comportamiento es violento, el hijo va reproducir comportamientos violentos.

MIMOS son las veces que, a pesar del mal comportamiento de nuestro hijo, éste sabe que su madre le sigue queriendo. El amor nunca tiene que ponerse en entredicho. Un hijo puede portarse mal, pero es nuestro deber corregirle sin que se sienta rechazado. Un buen apretón de hombros pone las cosas en su sitio, y mucho más si la madre le dice: “porque te quiero, te enseño como tienes que conducirte”. Es un error hablar al niño en los siguientes términos: “eres malo”, “no te quiero porque te portas mal”, “mamá está enfadada contigo; si no te comportas como debes no te va a querer”. La seguridad que da el cariño es el mejor pasaporte para llegar a la madurez en equilibrio

Maternidad. Susana D'Momo. Argentina.

Maternidad. Susana D'Momo. Argentina.

MIMOS son las veces que calmamos su frustración diciéndole “no quieras ser el que saca mejores notas, ni el que juega mejor al fútbol, ni el que lee más rápido, ni el que corre más veloz. Intenta ser tú mismo. No te compares tanto. Mamá sabe que vales mucho y quiere que seas feliz tal como eres. Cuéntame el argumento del último libro que has leído. Estoy aquí para escucharte…”.

MIMOS son todas las veces que le ayudamos a hacer los deberes; que calmamos sus celos cuando expresamos simpatía hacia otra persona; que salimos con él a pesar de que estemos cansadas o nos falten por poner un par de lavadoras; que hacemos que sus amigos se sientan en casa como en la suya; que nos reímos con sus primeros chistes; que le hacemos cosquillas aunque se muera de risa; que nos duchamos con él y le facilitamos el conocimiento del cuerpo femenino (si es un niño) o (si es niña) para que perciba cómo será ella cuando llegue a la pubertad.

MI MAMA ME MIMA mucho, dirá un día nuestro hijo o hija a su mejor amigo o amiga, orgulloso u orgullosa de su madre.

Y TU PAPÁ ¿DONDE ESTÁ?, preguntará la otra o el otro, con su aguda curiosidad.

Tú, madre soltera por elección o con una elección muy recapacitada después de conocer que estás embarazada, le habrás enseñado a vivir de realidades, para que la ausencia de hombre en casa no se tome como una tremenda desgracia.

Veamos cómo se expresa una niña cuando su amiguito le pregunta “Y TU PAPÁ, ¿DONDE ESTÁ?”:

MAMÁ ESTUVO MUY ENAMORADA DE UN CHICO. YA SABES QUE LOS MAYORES SE ENAMORAN O ALGO ASI. DE ESTE AMOR NACI YO. EL CHICO QUERIA ESTUDIAR Y HACER OTRAS COSAS ANTES DE TENER HIJOS Y POR ESO NO VIVE CON NOSOTRAS. MAMA Y YO ESTAMOS FELICES ASI, CON LOS ABUELOS. Y TENGO PRIMOS MAYORES QUE YO. Y UN TIO QUE CADA AÑO ME REGALA UNA MAQUETA DE PAPEL PARA QUE UNA LOS LADOS DE LAS HOJAS Y CONSTRUYA CASAS DE COLORES; TU NO SABES LO BIEN QUE NOS LO PASAMOS, MAMI Y YO, JUNTADO LAS PESTAÑAS SOBRE UNA MESA CUBIERTA DE PERIODICOS. MI MAMA ME MIMA Y YO SOY SU HIJA PREFERIDA. Y PAPA, SI NO ESTA, QUIZAS ALGUN DIA VENGA O NOSOTRAS VAYAMOS A VERLO. MAMA DICE QUE CON EL PASO DE LOS AÑOS MUCHAS HERIDAS CICATRIZAN. A VER, MARIO, ENSEÑAME LA RODILLA. ¿TE DUELEN AUN LOS PUNTOS QUE TE DIO EL MEDICO? ¿VERDAD QUE SI TE PASO MI DEDITO SUAVEMENTE POR LA CICATRIZ PARECE QUE TE DUELE MENOS?