Los aparatos del Estado de México están implicados en el asesinato, la corrupción y el encubrimiento de los asesinatos de jóvenes trabajadoras de Ciudad Juárez y del resto del país. Muchas de estas mujeres son madres solteras con hijos y ningún poder las protege. Se las mata porque son mujeres y porque se quieren independizar.
Feminicidio en Ciudad Juárez. (foto: El Universal)

Feminicidio en Ciudad Juárez. (foto: El Universal)

Ciudad fronteriza

Ciudad Juárez es una ciudad mexicana, la mayor del Estado de Chihuahua, situada en la frontera con Estados Unidos, frente a la ciudad de El Paso, Estado de Texas. Ambas ciudades forman una metrópoli, sólo separadas por una frontera, por la cual transitan a diario miles de personas y de mercancías.

La ciudad tiene 1.301.452 de habitantes (2005). Hasta el siglo XIX la economía de Ciudad Juárez se basaba en la agricultura. En la primera mitad del siglo XX, en el cultivo de algodón. Y desde los años 1960 el Gobierno orientó la economía a la industria maquiladora, que es la principal fuente de ingresos de la población.

En México, la maquiladora es una empresa que importa material sin pagar aranceles, utiliza la mano de obra del país para la fabricación, y, una vez terminado el proceso de manufactura, el producto resultante regresa al país de origen. El capital de dichas empresas suele ser íntegramente extranjero, principalmente estadounidense, pero también las hay japonesas, coreanas, mexicanas y de otros países. Otras poblaciones de la frontera con Estados Unidos, como Tijuana y Heroica Nogales, se dedican al mismo tipo de economía. Aunque el índice de paro en Ciudad Juárez es bajísimo, los sueldos, las condiciones de trabajo y los derechos de los trabajadores están a merced de la especulación del gran capital.

Quién trabaja en las maquiladoras

En los años 1970 el 100% de la mano de obra de las maquiladoras eran mujeres. Trabajaban en el textil y la electrónica. Recibían bajos salarios, eran obedientes y no estaban interesadas en la política. En el 2000, sólo el 55% de los trabajadores eran mujeres. El porcentaje ha disminuido porque las maquiladoras demandan cada vez mayor especialización y porque hay mayor oferta de mano masculina a pesar de los bajos salarios.

Mujeres en la frontera

Constantemente llegan inmigrantes a la frontera. Se calcula que entre un 35% y un 50% de la población procede de otros Estados. En Ciudad Juárez siempre se encuentra trabajo. También ofrece la posibilidad de cruzar legal o ilegalmente la frontera con Estados Unidos. La falta de planificación provoca escasez de viviendas e infraestructuras y crece la marginación. También falta transporte y cuidado infantil. Aumenta la violencia doméstica. En 2001, el 56% de los recién nacidos en Ciudad Juárez eran hijos de madres solteras.

Mientras el Paso es una de las ciudades más seguras de Estados Unidos, Ciudad Juárez es una ciudad sin ley, donde se dan cita el crimen organizado, el narcotráfico (cártel de Juárez), la prostitución y el tráfico de drogas y personas entre otras actividades ilícitas.

Camisetas con el rostro de chicas desaparecidas.
Camisetas con el rostro de chicas desaparecidas.

Inicio de los asesinatos en serie

En 1993 se hacen públicas las primeras cifras de mujeres asesinadas en Ciudad Juárez con tortura y violación. Según Amnistía Internacional, entre 1993 y 2003 la cifra ascendió a 370 asesinatos, de los cuales 170 fueron perpetrados con violencia sexual. Pero no sólo violencia sexual. Muchas mujeres fueron además mantenidas en cautiverio durante días y semanas, vejadas, torturadas y mutiladas antes de ser estranguladas o asesinadas a golpes. 75 cuerpos aún no han sido identificados. En 2007 el número de mujeres asesinadas asciende ya a más de 500.

Se llaman asesinatos en serie porque los ejecutores actúan de un modo similar, aplicando el mismo tipo de torturas y actuando impunemente durante años. Lamentablemente, ninguno de los asesinatos ha sido investigado de manera seria y la mayoría (por no decir todos) no han sido resueltos. La respuesta de los funcionarios del Estado mexicano ha sido misógina, insuficiente y en muchos casos cómplice y corrupta. Cuando las familias denuncian la desaparición, autoridades de alto nivel han respondido ante la prensa que las víctimas “usaban minifaldas, salían a bailar, eran chicas fáciles o prostitutas”, informa la Fundación para el Debido Proceso Legal (DPLF).

Causas de la violencia contra mujeres

Esta región se caracteriza por un permanente clima de violencia. Es una sociedad que se rige por patrones sexistas, con una marcada división de papeles entre hombres y mujeres. Por ello no es bien aceptado que las mujeres que trabajan en las maquiladoras, muchas de ellas madres solteras, puedan tener una cierta independencia económica. Se castiga a las infractoras del rol clásico femenino. Las víctimas de tales asesinatos son mujeres indefensas, pobres y trabajadoras.

La generalización de la violencia de género en muchos países ha dado lugar a la aparición del concepto feminicidio, que se define como el odio, el desprecio y finalmente el asesinato de una persona por el mero hecho de ser mujer.

México se sienta en el banquillo

Justicia y derechos humanos.

Justicia y derechos humanos.

Los días 27 al 30 de abril de 2009 la Corte Interamericana de Derechos Humanos juzgará a México por la impunidad, la falta de investigación, el feminicidio y la violencia de género en Ciudad Juárez. En noviembre de 2001 aparecieron 8 cadáveres en avanzado estado de descomposición en un campo algodonero, sin que hasta la fecha se hayan juzgado con garantías los más de 500 asesinatos perpetrados contra mujeres. En todo el país, el número de mujeres asesinadas en el último año y medio supera las 1.100.

La resolución de la Corte es vinculante. Será un proceso largo y durará alrededor de un año. La vista oral tendrá lugar en Santiago de Chile por motivos de seguridad y se centrará solamente en tres de las víctimas del campo algodonero, ya que las otras cinco no pudieron ser identificadas. Intervendrá un equipo de abogados procedente de España, Chile y México DF en representación de las familias de las tres víctimas. En el Estado mexicano de Chihuahua el miedo impide a cualquier colegiado hacerse cargo de los casos de feminicidio. Los abogados de España cuentan con el respaldo del Consejo General de la Abogacía, que equivale a “tener el apoyo de los 160.000 abogados españoles”, declaró su presidente a un medio de comunicación. Leemos en el mencionado periódico: “Como sucede en todo México, la Policía del Estado, en este caso el de Chihuahua, es la competente para llevar las investigaciones, pero no actúa con la diligencia exigible, mientras que la Federal, menos infectada por la corrupción, no tiene competencias para intervenir. La otra pata que sustenta la impunidad es un miedo muy real y palpable por la muerte de abogados y activistas que han tratado de poner fin a los feminicidios.”

La mujer, esclava

Ciudad Juárez, Tijuana, Heroica Nogales… En toda la frontera con Estados Unidos, miles de mujeres intentan sobrevivir, cada una a su manera. Si unas son víctimas de los bajos salarios de las maquiladoras y del trabajo como camareras y oficios diversos, otras se dedican a la prostitución para mejorar su situación económica. Todas tienen en común la pobreza, una complicada situación familiar, la violencia intrafamiliar y la falta de estudios y promoción. En estas circunstancias, todo el mundo abusa de ellas.

Los directivos, abogados, técnicos y obreros cualificados que viajan por cuenta de una empresa que tiene una fábrica en la frontera, naturalmente financiada con capital internacional, también contribuyen a explotar a la indígena, a la autóctona. Cada cual según sus posibilidades, claro está. Reventando los bolsillos de dólares y euros, encuentran fácilmente prostitutas que les acompañan a su habitación de hotel. “Aquello es jauja”, exclaman sin escrúpulos. “Las invitas a cenar y se dan por bien pagadas. Aceptan cualquier cosa”.

El hombre, aquí y allá, sigue siendo machista. Si en casa no se lo permiten, siempre habrá una mujer pobre sobre quien ejercer su dominio.