Las ardillas son más felices que muchos niños.

Las ardillas son más felices que muchos niños.

México tiene una larga tradición en migración internacional. Aunque ésta reporte ingresos económicos y se vea como un progreso, en la práctica aparecen otros riesgos, ya que la madre tiene que ejercer el rol que ha dejado el padre. Asimismo, la necesidad de que todos los miembros de una misma familia se integren en el mercado laboral, incluyendo a niños y madres con niños pequeños, supone un gran estrés, que puede llevar a la depresión y la ansiedad. La Cámara de Diputados de los Estados Unidos Mexicanos así lo afirma en el estudio Salud Mental en México.

Según el mencionado estudio “Encuestas recientes han demostrado que las familias pobres tienen una mayor prevalecía de depresión y trastornos de ansiedad; los niños que viven en la pobreza se encuentran más expuestos a enfermedades médicas, estrés familiar, apoyo social inadecuado y a la depresión de los padres. La pobreza se asocia con la falta de apoyo y de estimulación, ambientes caóticos, estrés psicológico y bajo control en las familias”.

El desempleo, el bajo nivel educacional, la violencia y el abuso vinculados a la pobreza, así como el cambio de roles en el hogar, que supone una mayor carga de trabajo para las mujeres (laboral y doméstico), incrementan las problemáticas mentales. Con el aporte de un sueldo, la mujer interviene de manera más decidida en las decisiones del hogar, lo cual acarrea más tensiones. De este modo  la mujer presenta cuadros depresivos a los cuales no se acostumbra a dar importancia. La participación de las mujeres en el mundo del trabajo repercute en los hijos, que crecen al margen del cuidado de ambos padres.

Grupos de riesgo: niños y adolescentes

Otras víctimas de trastornos mentales son los menores de la calle. Reciben el nombre de niños de la calle aquellos que dependen de su actividad en la calle para sobrevivir, así como los menores que trabajan en la calle para contribuir a los ingresos familiares. Gran número de menores proceden de hogares desintegrados. Estos niños viven expuestos a las drogas (un 56%, frente a un 5% de los que viven con su familia), la prostitución infantil, la violencia social, el abuso sexual y las enfermedades de transmisión sexual. Sus trastornos mentales más frecuentes son el retraimiento emocional, la ansiedad, la depresión y los problemas para relacionarse.

Las madres solteras adolescentes se incrementan año tras año. La falta de información sobre educación sexual y reproductiva, el consumo de drogas y la reproducción de patrones culturales se hallan entre los factores involucrados en el embarazo adolescente. El abandono de los estudios y las prácticamente nulas posibilidades de formarse para acceder a un trabajo son algunas de sus consecuencias. Estas situaciones de conflicto “las exponen a experiencias de vida con soledad, dolor emocional, intolerancia y tensiones emocionales fuertes que las afectan tanto a ellas como a sus hijos”.

Se siente triste.

Se siente triste.

Adolescentes de la Ciudad de México

Durante los ciclos escolares de 2003 y 2006 se realizó un estudio entre los estudiantes inscritos en dos escuelas de educación media, ubicadas en el centro histórico de la Ciudad de México. La muestra la conformaron 1549 estudiantes con una media de 14 años. Objeto del estudio: aplicar la Escala de Depresión del Center of Epidemiological Studies.

Las respuestas negativas de los estudiantes fueron:

* No podía quitarme la tristeza.
* Me sentía triste.
* Me sentía deprimido(a).
* Sentía deseos de estar muerto(a).
* Sentía que era una mala persona.
* Me sentía temeroso(a)
* Tenía ataques de llanto.
* Las personas eran poco amigables.
* Sentía que iba a darme por vencido(a).
* Pensé que mi vida había sido un fracaso.
* Me sentía solo(a).
* Sentía que le desagradaba a la gente.
* Hablé menos de lo usual.
* Estaba a disgusto conmigo mismo(a).
* Quería hacerme daño.
* Me costaba mucho trabajo dormir.
* Dormía sin descansar.
* Me sentía cansado(a) todo el tiempo.
* Tenía dificultad para mantener mi mente en lo que estaba haciendo.
* Tenía poco apetito.
* Perdí peso sin intentarlo.

Las respuestas positivas:

* Me sentía feliz.
* Disfruté la vida.
* Me divertí mucho.

Conclusión: el 11,7% de los hombres y el 12,9% de las mujeres presentaron síntomas notorios de depresión que pueden indicar la presencia de problemas emocionales de importancia. Asimismo, una de cada cuatro mujeres (26,4%) y uno de cada siete hombres (15,5%) tenían síntomas significativos de depresión.

Nota: en este portal para madres solteras se han publicado recientemente otros artículos sobre salud mental en niños, adolescentes y familia.