Se entiende por depresión un trastorno mental que tiene su origen en la combinación de elementos de origen biológico, social y psicológico. Un encadenamiento de problemas o un sufrimiento muy intenso pueden dar lugar a una visión negativa de la vida que, en caso de perdurar en el tiempo, se transforma en enfermedad depresiva. Los síntomas son, entre otros, tristeza, falta de motivación y baja autoestima.

Se dice vulgarmente que una persona está deprimida cuando pasa períodos o días de tristeza a causa de dificultades externas que tiene que sobrellevar, pero el estado de ánimo no alcanza la gravedad ni la profundidad de la depresión.

Los niños son nuestra esperanza, nuestro futuro.

Los niños son nuestra esperanza, nuestro futuro.

A veces se confunde estar deprimida con depresión. Existen situaciones de mucha tensión, responsabilidad, falta de esperanza en el futuro y dificultades para sobrellevar determinadas responsabilidades, que pueden llevar a vivir en un estado semidepresivo que no hay que confundir con la depresión propiamente dicha, que necesita tratamiento farmacológico y psicoterapéutico. Cuando desaparece la causa principal del sufrimiento, el estado semidepresivo suele remitir lentamente sin necesidad de fármacos.

La resistencia innata de cada persona y su entrenamiento para afrontar situaciones difíciles actuarán como un refuerzo para soportar una tensión o un hecho estresante.

La acumulación de circunstancias adversas pueden deprimir a las madres solteras durante largos períodos:

  • falta de recursos económicos.
  • pobreza estricta.
  • enfermedades de los hijos.
  • problemas escolares de los hijos.
  • llorar delante de los hijos.
  • soledad afectiva.
  • irritabilidad e insatisfacción.
  • sentido de culpabilidad cuando el niño es objeto de castigos o bofetadas a causa del mal humor.
  • cansancio físico y psíquico.
  • ausencia de amistades.
  • pocas o ninguna oportunidad para ir de vacaciones o alejarse temporalmente del lugar de residencia.
  • falta de ayuda familiar.
  • broncas con sus padres acerca de la educación del hijo o si la madre soltera sale a divertirse.
  • estorbo en la casa familiar, cuando viven con los abuelos del niño.

Mirarse a los ojos y sonreir.

Mirarse a los ojos y sonreir.

Mecanismos para sobrellevar las dificultades:

  • intentar no llorar; aunque la extroversión de las emociones dicen que es saludable, el llanto acumulado podría quedar fuera de control.
  • hacerse amiga de la esperanza; pensar que cualquier día la situación va a cambiar a mejor, que alguien va a darle una pequeña ayuda.
  • si la madre se equilibra, el hijo también; cuantos menos nervios demuestre la madre, más tranquilo estará el hijo.
  • dedicar un poco de tiempo cada día a estar a solas con el hijo; los momentos de intimidad son salud mental y física para ambos.
  • si la madre, a la vuelta del trabajo, ve que el niño está irritable, que no se irrite también; es normal; que no pierda los nervios y los ánimos se calmarán.
  • el orden en el hogar es un gran aliado; el desorden irrita, hace perder tiempo, y la madre tiene la sensación de que todo le sale mal.
  • dar directrices concretas al hijo. No cambiar las costumbres ni dar órdenes contradictorias; el niño se frustra, no entiende qué hace mal y el ambiente se enrarece.
  • pasear con el hijo las veces que sea posible; los niños que no pueden salir al aire libre se vuelven irritables.
  • no quejarse de la situación que le ha tocado vivir; es preferible sacarle la parte positiva.
  • si a la madre no le alcanza para comprar ropa u objetos que cree que son necesarios, que piense “lo compraré otro día”; la mayoría de cosas pueden posponerse.
  • la organización, como el orden, facilitan la convivencia con el hijo y la satisfacción sobre lo que se hace bien.
  • con organización, la madre puede cocinar un ratito cada día o una mayor cantidad dos veces a la semana; ambos comerán más barato y estarán mejor alimentados; los productos que se compran ya cocinados son caros y llevan muchas grasas.
  • los canguros son caros; si durante la semana la madre de otro niño puede recoger al hijo a la salida de la escuela, se puede compensar el favor invitando a jugar al amiguito en sábado u otro día que lo permita el horario de trabajo.
  • los trabajitos de casa (grifo, enchufe, etc.) suelen ser caros si se contrata a un técnico; un vecino o algún joven pueden hacer el trabajo con menos dinero; siempre serán unos aliados inestimables, un gran apoyo para una madre soltera.
  • no dejarse arrastrar por las circunstancias; no tener ideas pesimistas; pensar que “mañana puede ser un gran día”.
  • cantar, escuchar música, bailar, leer, caminar, respirar, oler, abrir el alma.
  • cada vez que la madre pasa ante un espejo, tendría que mirarse y sonreír. Es una inyección de optimismo.
  • las madres solteras son un tesoro; unos seres que habrían de estar protegidos y no lo están; los hijos, si se sienten queridos, las adoran.

Sobre la DEPRESION, lee el siguiente artículo en el portal de las madres solteras: Depresión en la madre soltera.