Necesidades de los niños desde los 2 a los 6 años

Necesidades físicas

  • “Adecuación de la alimentación a su edad.
  • Regular y establecer horarios adecuados de sueño.
  • Enseñarles a comer solos.
  • Supervisar posibles deficiencias sensoriales.
  • Educación en el control de esfínteres (ver recomendaciones para niños de 1 y 2 años).
  • Enseñarles a mantener su higiene física, incluida la bucodental.”

Necesidades afectivas

  • “Es importante comenzar a establecer normas.
  • Jugar con niños de su edad.”

Niños de 2 a 6 años.
Niños de 2 a 6 años.

Características de los niños y niñas de los 2 a los 6 años

“Se observa un gran avance en su desarrollo psicomotor:

  • Saltan con ambos pies (2 años y 6 meses).
  • Van de puntillas (3 años).
  • Pueden pasar las hojas de un libro (3 años).
  • Se consideran el centro de todo lo que les rodea (3 años).
  • Tienen interés en hablar (3 años).
  • Les gustan los cuentos y se identifican con personajes fantásticos (3 años).
  • Tienen interés por el juego: Juegos de representar un papel e imaginarse cosas: jugar a las casitas, a mamás, a conducir trenes, etc. Juegos de aprendizaje: por ejemplo, aprender a leer jugando. Juegos de construcción, montaje y desmontaje.
  • Pueden controlar esfínteres y saben cuándo necesitan ir al baño.
  • Pueden tener miedos a los animales, a la oscuridad, a lo extraño, etc., si ven que otras personas de su alrededor también tienen miedo.
  • Se dan cuenta de que existen normas en el entorno y empieza el desarrollo de la capacidad de tomar decisiones.
  • “Etapa del NO” para afianzar su identidad (2 – 3 años).
  • Empiezan a tener interés por los otros y se dan cuenta de sus necesidades y sentimientos. Se inicia el desarrollo de la cooperación.
  • Tienen una relación ambivalente con sus padres: Por una parte necesitan su afecto y protección para desarrollar la seguridad y confianza en sí mismos, pero, por otra, quieren ser más independientes. Pueden tener rabietas, reacciones agresivas y comportamientos de niño muy pequeño para conseguir lo que quieren.

De los 4 a los 6 años:

  • Se mueven con mucha facilidad:
  • Suben escaleras y corren rápidamente; reconocen la derecha y la izquierda en sí mismos; saltan en el mismo sitio y avanzan con un solo pie; hacen lazos con un cordón; recortan líneas curvas; ángulos y rectas, etc.
  • Surge el concepto del “yo”. La noción de género y número.
  • El desarrollo del lenguaje es mayor: hablan mucho, hacen muchas preguntas.
  • Aprenden hábitos de auto cuidado: vestirse, limpiarse y ducharse.
  • Comienzan a leer y escribir en el colegio.
  • Clasifican las figuras geométricas por formas simples, por colores secundarios y por tres tamaños.
  • Participan en obras de teatro sencillas asumiendo el papel de otro.
  • Escogen a sus amigos y les gusta estar con ellos. Aprenden a jugar cooperativamente.
  • Hacen planes con sus compañeros para lograr algo concreto.
  • Reconocen emociones en dibujos.
  • A partir de los 4 años los niños y niñas son mucho más reflexivos que antes y piensan lo que dicen antes de hablar; hacen consciente su propio pensamiento.
  • Disfrutan inventando historias y diálogos entre personajes imaginarios.
  • Si el niño es capaz de expresarse correctamente, podrá adaptarse mejor al centro escolar y a sus amigos (5 años).
  • A partir de los 5 años disminuyen las pataletas y descubre que puede integrarse en su medio y busca el reconocimiento y aceptación de su entorno.
  • Aparecen los miedos nocturnos, temen a los monstruos, animales… (5 años).
  • Comprende y asume el concepto de norma a través del ejemplo y enseñanzas de los adultos más cercanos (5 años).
  • Comienzan a tener curiosidad por la sexualidad, las diferencias sexuales entre hombres y mujeres, el nacimiento de los bebés… (5 años).”

Aspectos críticos

  • “Permanente actividad y juego del niño o la niña (2 – 3 años).
  • Las pataletas o rabietas son más intensas en esta etapa (2 – 3 años).
  • Incremento de terrores nocturnos que despiertan a la familia (5 años).”

Recomendaciones

  • “Tener en cuenta que la actividad y el juego en esta edad son muy importantes para su desarrollo. Debemos ser pacientes.
  • Evitar llevarlo a lugares donde deba estar quieto o en silencio mucho tiempo.
  • Cuando el niño o la niña no consigue inmediatamente lo que pide puede enfadarse mucho, llorar, arrojar objetos, arañarse o pegarse contra las paredes… Está invadido por la ira y no tiene la capacidad de controlar sus emociones. No atenderá a riñas ni agresiones, sino que éstas pueden aumentar su rabia. Recomendamos no ceder ante la rabieta y esperar con paciencia a que se tranquilice; llevarle a algún lugar tranquilo y vigilar que no se lastime. Cuando se le pase, hablar con él o ella y favorecer que pida perdón.
  • Es importante que desde esta edad empiecen a aprender que no pueden tener todo lo que quieren y a tolerar sus frustraciones.
  • Cuando tenga pesadillas ofrecerle protección: Abrazarlo y escuchar sus miedos; darle un poco de agua; acompañarle hasta que vuelva a dormirse en su cama. Evitar que vea películas donde aparezcan monstruos, fantasmas… que puedan provocarle pesadillas.
  • Es necesario que el horario para irse a dormir sea constante y el ambiente sea tranquilo (no es conveniente que tenga emociones fuertes antes de irse a la cama). Si se enfada con alguien durante el día, procurar que se reconcilie.
  • Es importante que los padres y madres hablen mucho con sus hijos e hijas, esto les ayuda a enriquecer su lenguaje, capacidad de expresión, creatividad… Dedicar tiempo a hablar con los niños y niñas supone además una forma de expresar cariño y demostrarles que nos importan.
  • Permitir y no censurar las manifestaciones de curiosidad sexual y los primeros juegos sexuales entre iguales (amigos de la misma edad) y consigo mismo/a.
  • Responder a las preguntas sobre sexo de manera sencilla y honesta, de acuerdo a su edad.
  • Control y protección acerca de la información a la que acceden tanto en la TV como en Internet.
  • En esta etapa podemos empezar a trabajar con nuestros hijos e hijas el establecimiento de normas: Sería ideal decidir las normas entre todos, pero la última palabra la tienen los padres y madres, con el fin de que el niño participe, comprenda y se haga responsable de lo que ha decidido.
  • Las normas deben ser pocas, claras y sencillas. Escribirlas o dibujarlas puede ser un apoyo. Hablarlas con todos los miembros de la casa y que todos cumplan lo que les corresponde: coherencia y ejemplo.
  • Repetirlas las veces que sea necesario de manera tranquila.”

Fuente de información: Creciendo como padres y madres, una guía práctica para ayudar a padres y madres en la educación de sus hijos. Editada por Save the Children.