Para entender el comportamiento de nuestros hijos e hijas es necesario conocer su desarrollo evolutivo. Las madres solteras, en especial si son adolescentes o no han tenido acceso a libros, revistas y personas que las instruyan, deben hacer lo posible para conocer los cambios característicos de cada grupo de edad. Si están bien informadas, criarán y educaran a sus hijos según sus necesidades físicas y psíquicas.

Niños y niñas de 0 a 2 años de edad.

Niños y niñas de 0 a 2 años de edad.

Antes de analizar las características del niño según su edad, debemos tener en cuenta que cada niño es distinto y que las etapas no necesariamente coinciden. Unos hablan antes y otros empiezan a caminar más tarde. A pesar de estas diferencias, debemos estar atentas a que no exista un déficit sensorial o físico que sea el causante de estas diferencias.

Desde el momento de nacer, los bebés dependen completamente de los adultos para alimentarse y para que les protejan y les den cariño (caricias, besos, lenguaje).

Necesidades de los niños y niñas durante los dos primeros años de vida

Necesidades físicas

  • “Lactancia materna o artificial.
  • Controles periódicos de salud y del desarrollo por el pediatra.
  • Vacunaciones correspondientes a la edad.
  • Adecuadas horas de sueño y descanso. Establecer rutinas para las horas de comida, sueño y baño es fundamental para el buen control de la ansiedad del bebé.
  • Evitación del tabaquismo pasivo.”

Necesidades afectivas

“En esta etapa comienzan a construir vínculos afectivos con otras personas. El estado del adulto afecta al bebé por lo que hay que procurar no angustiarse con su llanto y comprender que es normal en su edad, ya que es su único medio de expresión para comunicar dolor, malestar, miedo o soledad.”

Características de los niños y niñas durante los dos primeros años de vida

En el primer año se diferencian dos períodos:

Los dos primeros meses de vida:

  • “Pasan mucho tiempo durmiendo: “Edad del sueño”.
  • Sonríen por placer.
  • Siguen objetos con los ojos.
  • Tocan su cuerpo.
  • Se relacionan con los otros a través de la alimentación.

Los diez restantes meses de vida: 3 a 12 meses:

  • “Empiezan a tener interés por lo que pasa a su alrededor: “Edad de la orientación espontánea al mundo”. Exploran sus manos y pies, tocan los objetos con la boca.
  • Comienza la comunicación intencional: escuchan atentamente y responden cuando se les habla mediante la risa y el murmullo, imitando gestos y sonidos (nos entienden antes de empezar a hablar).
  • Tiene importancia el juego de experimentación: con los propios miembros del cuerpo y con objetos manejables. Hacia los 4 meses sujetan un objeto con sus manos.
  • Reconocen las voces de personas cercanas; reconocen su propio nombre; las partes de su cuerpo y palabras comunes.
  • Alrededor de los 8 meses pueden sentir desconfianza o mostrarse tímidos hacia los extraños. Sufren ansiedad cuando les separan de sus cuidadores cercanos.
  • Gatean (hacia los 9 meses).
  • Se ponen de pie, caminan (hacia el año).
  • Cogen la cuchara y se la meten en la boca (1 año).
  • Utilizan las manos perfectamente para agarrar y soltar (1 año y 6 meses).
  • Andan perfectamente (1 año y 7 meses).
  • Comienzan a controlar los esfínteres (1 año y 8 meses).
  • Corren (2 años).
  • Se produce la “explosión del lenguaje”, les gusta hablar y entienden ideas. Les gusta mucho oír historias (2 años).”

Aspectos críticos

  • “Pueden llorar incluso después de haberles alimentado o haberles cambiado los pañales.
  • Los niños y niñas en esta etapa pueden despertarse varias veces por la noche y llamar a sus padres.
  • Les gusta repetir incansablemente juegos sencillos como lanzar objetos y esperar que el adulto se los recoja (del 1er al 2º año).
  • Enseñarles a dejar el pañal (2 años).”

Recomendaciones

  • Los bebés pueden dormir toda la noche sin interrupción desde que alcanzan los 6 Kg. de peso.
  • No dejarles llorar mucho tiempo sin averiguar su causa.
  • Estar atento si tienen fiebre y están enfermos.
  • Si estamos muy nerviosos podemos pedir a otro adulto que coja en brazos al bebé mientras nos tranquilizamos.
  • Existen formas de relajar al bebé cuando está irritable como: alzarlo y acunarlo con suavidad, pasearlo en los brazos, ponerle música suave, ayudarle con masajes suaves a sacarle los gases, baños de agua tibia por la noche…
  • Es importante estimularles : mostrarle objetos brillantes y que se muevan; hablarles con frecuencia; escuchar y responder al bebé imitando sus sonidos; facilitarles objetos que puedan morder, lanzar…
  • Crear un espacio seguro donde pueda jugar.
  • No regañarlo cuando no quiera ser alzado por otras personas. El bebé está pasando por una etapa en la cual necesita la seguridad de lo conocido: personas y lugares.
  • Permitirles que empiecen a hacer cosas por sí mismos a partir del año como comer solos, que nos ayuden a desvestirlos… Afianzar su sentido de la independencia creado por las capacidades de caminar solo y comunicarse con sus propias palabras.
  • Cuando no queremos que cojan ciertos objetos, retirarlos de su alcance diciendo “no toques eso”, por ejemplo y acompañarlo con un gesto negativo de la mano. Podemos guardar los objetos durante unos meses hasta que aprenda que algunos no se tocan.
  • Empezar a enseñarles el uso del orinal después de los 20 meses de edad cuando puedan avisar y su cuerpo esté preparado para controlar las evacuaciones. Antes de empezar a quitarle los pañales, sentarle en el orinal para que aprenda su uso y empiece a avisar. Permitirle llevar juguetes en ese espacio “del baño”. Quitar el pañal primero en el día y luego por la noche.
  • Reforzarle, transmitirle que lo ha hecho muy bien cuando logre avisar a tiempo. Evitar enfadarse o regañar cuando el niño o la niña no avise.

Fuente de información: Creciendo como padres y madres, una guía práctica para ayudar a padres y madres en la educación de sus hijos. Editada por Save the Children.