El país de los deseos y las ilusiones está en nuestro interior.

El país de los deseos y las ilusiones está en nuestro interior.

Si quedas embarazada a causa de una violación, lo estarás porque han usado la fuerza contigo. Es lo peor que le puede pasar a una mujer. Denúncialo siempre que te sea posible, aunque la sociedad, y a veces la misma justicia, mire a la víctima, que es la mujer violada, como un ser sucio, marcado para siempre, que ha tenido la “mala suerte” de encontrarse a un violador en su camino. No has tenido una simple mala suerte, amiga. Has sido víctima de un enfermo mental que tiene que pagar con la privación de libertad y ser tratado como un enfermo psiquiátrico durante toda su vida. Y tú necesitas ayuda por partida doble. Exígela.

Lucha contra esta lacra social que es la incomprensión hacia la mujer violada, inculcada por la sociedad machista, para que los violadores queden al margen del problema. El violador necesita sólo unos minutos para hacer mucho daño, pero la mujer va a cargar toda su vida con esta dolorosa experiencia, va a quedar marcada. Claro que va a quedar marcada. Cualquiera de nosotras lo estaría.

Hay países en que la legislación no permite abortar, aunque el embarazo sea como resultado de una violación. Existen asociaciones de mujeres juristas, asociaciones por los derechos de la mujer, etc. Pídeles ayuda.

Si decides tener el hijo y quedártelo para ti, eres muy valiente. Estamos contigo. Pasarás a engrosar la gran familia de las madres solteras.

No dejes para más adelante buscar ayuda psicológica. La vas a necesitar ya. Tienes derecho a superar un acto tan dramático. Es una obligación. Un día dejarás atrás este suceso y mirarás la vida con el candor que no debemos perder nunca. Es nuestro pasaporte al país de los deseos y las ilusiones. Este país existe dentro de cada una de nosotras. Un beso.