Las noticias que aparecen de vez en cuando en los medios de comunicación y en la red sobre la aprobación de medidas de protección a madres solteras y sus hijos han despertado la inseguridad de mujeres casadas. ¿Acaso los hijos de madres solteras tendrán los mismos derechos que los nacidos dentro del matrimonio? ¿Van a gozar de las mismas ventajas? ¿El hombre dejará desprotegida a su esposa e hijos?

Silencio conyugal.

Silencio conyugal.

Siempre menos, nunca más

Así, a primera vista, la realidad es la que sigue: los legisladores conceden mayores ventajas a la pareja unida en matrimonio que a la pareja que convive (pareja de hecho) o a la mujer sola que tiene un hijo. La legalización de un acto (casamiento) tiene unos efectos jurídicos personales y patrimoniales distintos a si la pareja rechaza contraer matrimonio o lo deja para otra ocasión.

El sentido de la ley

Ante la ley, los hijos, sean nacidos dentro del matrimonio (conyugales) o fuera del matrimonio (extramatrimoniales), tienen que tener los mismos derechos: a recibir educación, a ser alimentados, a no ser discriminados, etc. No se distingue a los hijos por la situación civil de los padres. Es, pues, un deber de los jueces velar por los derechos de los niños y niñas.

Cuando se presenta el reconocimiento de un hijo nacido fuera del matrimonio, cuyo progenitor es el marido, la mujer casada se siente inmediatamente amenazada, en particular en lo relativo a las cuestiones económicas y de herencia.

La mujer casada

Algunas mujeres han enviado opiniones a esta web, como la siguiente:

  • “Las mujeres casadas no pueden firmar nada sin el consentimiento del esposo. Así que se haga que ellos no puedan firmar nada sin el consentimiento de su esposa, por ejemplo registrar niños fuera del matrimonio, compras etc., porque la esposa es la última en enterarse y cuando llega la jubilación o la herencia ahí van todos a reclamar. Y una, como esposa, no sabe nada que el marido tuvo hijos fuera del matrimonio.”
Cuáles son los derechos de los hijos de madres solteras

Por encima de los intereses de la mujer casada y sus hijos conyugales, está el interés superior de toda persona (en este caso el hijo extramatrimonial de un hombre casado), su derecho universal a su propia identidad, de conocer quien es su progenitor y su reconocimiento de filiación.

Reconocimiento por el padre

La ley prevé distintas vías para la declaración de filiación de un hijo. Una experta se refiere en concreto a una de ellas: “Hay hombres casados que tienen hijos extramatrimoniales y lo ocultan toda la vida, pero a la vez desean protegerlos económicamente cuando ellos fallezcan y ya no les importa que se sepa. En este caso, EL RECONOCIMIENTO DEL HIJO SE PUEDE HACER TAMBIEN POR TESTAMENTO.”

La mujer se autoinculpa
  • “Están haciendo muchas leyes para madres solteras, pero si hay ahorita en la actualidad tantas cosas con qué cuidarse, ya no debe de existir esto. Los hombres nada más tienen un anticonceptivo y le echan mucha culpa a los hombres. No es machismo, pero si las mujeres son bien vivas se embarazan para algo económico y fregar al hombre para la pensión. Un hijo es un acuerdo entre dos personas, no de una, es mi humilde opinión.”

El daño moral de la infidelidad del esposo no parece ser un punto a cuestionar, como tampoco que deje embarazadas a otras o que oculte la existencia de un hijo extraconyugal.

La educación desigual y machista que hemos recibido nos lleva a creer que nosotras somos las únicas responsables, porque el hombre sólo tienen un anticonceptivo (?). El sexo seguro (prevención del embarazo y enfermedades de transmisión sexual) es cosa de dos, aunque a la mujer le toca ser más prudente por el riesgo de quedar preñada.

Prejuzgar que la mujer se embaraza con el expreso deseo de cobrar una pensión es muy arriesgado. No se puede generalizar, aunque se den casos de esa naturaleza.

El siguiente testimonio produce congoja y ternura a la vez:

  • “Yo soy madre soltera y yo sabia que él es casado. Yo me embaracé por mi irresponsabilidad. Y él, sí, es cierto, nada más tiene un anticonceptivo. Yo debí de protegerme más, porque yo soy la que me embarazo. Sabía que él es casado y no quería un compromiso conmigo, nada más divertirse, y yo acepté esto. El jamás iba a ser mío. Y eso lo supe cuando le dije que estaba embarazada. Y se fue (qué irresponsable), pero lo entiendo y estoy de acuerdo que haya una ley que favorezca a la esposa, porque es la esposa, y él es casado, y por lo tanto al registrar a un hijo extramatrimonial debe pedir autorización a la esposa si lo registra o no, porque es un matrimonio y no debe esconder nada a la esposa.”