El Consejo Económico y Social de Aragón acaba de publicar un estudio sobre las familias monoparentales. Lo damos a conocer para que pueda ser consultado por particulares, asociaciones e instituciones en el marco de la sociedad actual.

Arte mudéjar. Iglesia de Santa María de la Huerta, Magallón (Zaragoza), s. XIV.

Arte mudéjar. Iglesia de Santa María de la Huerta, Magallón (Zaragoza), s. XIV.

Qué es la familia monoparental

Los elementos más comunes que aparecen en las diferentes definiciones son:

La presencia de un solo progenitor en el hogar familiar: la no convivencia en pareja es una de las condiciones fundamentales para que una familia pueda ser considerada monoparental.

La presencia de uno o varios hijos en el hogar familiar a cargo del adulto responsable de la familia, entendiendo la presencia como corresidencia habitual en el hogar familiar.

La dependencia de los hijos: hijos no emancipados.

Diversidad de circunstancias que dan lugar a familias monoparentales: viudedad, separaciones, divorcios, separación de la pareja por motivos laborales, enfermedad, abandono o privación de libertad, soltería con hijos biológicos o por adopción.

Comentarios realizados por expertos y encuestados:

– en estas definiciones no se contempla  a las mujeres de elevada edad (en Aragón hay muchas, sobre todo en el medio rural), con alguna persona a su cargo, con serios problemas, y en riesgo de exclusión.

– “si es una persona adulta con hijos a cargo, pero el padre y la madre pueden compartir responsabilidades, no sé si es monoparental exactamente o no, porque claro, si el señor o la señora les están pasando un dinerito… Son monoparentales porque se ha roto la pareja. En estos casos dependen económicamente también del padre, no solo de la madre que vive con ellos”.

– “son hijos dependientes los que, de alguna manera, estén a tu cargo… Yo puedo tener a mi hija y no depender económicamente o socialmente de mi, aunque sea menor de edad”.

  • Definición de familia monoparental
  • Todo núcleo familiar constituido por un hombre o una mujer (progenitor/-a) viviendo, al menos, con un hijo o varios a su cargo, de los que es habitualmente o permanentemente responsable de su sustento y/o de su cuidado

Efectos de la monoparentalidad. La madre soltera.

Se ha observado que el paso a la situación de monoparentalidad, independientemente de la causa que la ha generado, genera un proceso de desestabilización en la vida de una persona y, por derivación directa, en su entorno afectivo más cercano (sus hijos e, indirectamente, en sus padres, hermanos, etc.).

Cuando se emplea el término “desestabilización” se trata de huir de toda connotación negativa respecto a la monoparentalidad o que haga referencia necesariamente a situaciones de vulnerabilidad o de exclusión social.

Lo que se pretende mostrar es que se produce un cierto “desequilibrio” en la existencia vital de núcleo familiar, marcado por una inestabilidad personal, económica, social y cultural generada por el proceso de cambio acaecido en el interior de la familia, incluso cuando la monoparentalidad es por elección.

En lo que respecta a las madres solteras que programan serlo, se sabe, por estudios realizados en otros países, que estas mujeres parten de posiciones más aventajadas que otros tipos de madres solas: son adultas, tienen buenos empleos, buenos salarios, niveles educativos más altos, amplias e implicadas redes sociales y, muy especialmente, el deseo de ser madres y la planificación que esa situación requiere.

No obstante, diversas autoras vienen señalando distintas problemáticas específicas de este tipo de maternidad, halladas en los estudios efectuados en otros países, desde los problemas para conseguir llegar a serlo (adopción frecuentemente internacional, reproducción asistida, búsqueda de un padre “adecuado”) hasta las tensiones de conciliación, pasando por el abordaje de la figura paterna o la legitimidad/ilegitimidad que se supone a su decisión, amén de las circunstancias en que toman la decisión (desde la libertad y el empoderamiento o desde la presión para ser madres y la urgencia del reloj biológico).

Familias monoparentales aragonesas

En las conclusiones del estudio se destacan dos tipos de familias monoparentales:

Por un lado, un modelo de monoparentalidad más tradicional, caracterizado sobre todo por mujeres mayores viudas, con un bajo nivel formativo e hijos mayores de 30 años. Este modelo se encuentra asociado al estilo de vida de carácter rural.

Por otro lado, una monoparentalidad más actual, asociada a un modelo de vida más urbano, integrado por mujeres, y cada vez más hombres, que acceden a la monoparentalidad tras rupturas de convivencia, con un nivel de formación medio, con edades entre 30 y 50 años y con hijos menores.

En Aragón, el análisis de los censos de 1991 y 2001 muestra que la evolución del número de familias monoparentales ha seguido la tendencia al aumento registrada en el conjunto estatal: en 1991 3l 8,5% de los núcleos eran monoparentales y en 2001 este porcentaje alcanzaba el 13,9%. En conjunto, en Aragón la evolución ha sido muy significativa. Por provincias, la representatividad de los núcleos monoparentales respecto al total de núcleos familiares de Aragón constituye casi un 14%: Huesca recoge la mayor proporción de núcleos monoparentales con un 15,2%, Teruel un 12,4% y Zaragoza un 13,9%.

Se viene observando durante los últimos años una evolución muy significativa en la disposición de los hombres a asumir también el cuidado y atención de sus hijos en solitario, experimentando en Aragón un incremento en el periodo 1991 a 2000 del 93,6%.

Fuente de información: Las familias monoparentales en Aragón, Consejo Económico y Social de Aragón, 2010.

Calendula
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