Una primera aproximación

El Gobierno de Bolivia anunció a finales de 2008 el lanzamiento del Plan Nacional de Salud Mental 2009. En el documento que se distribuyó a tal efecto se dio a conocer que existen ocho centros de tratamiento mental, si bien los departamentos de Beni y Pando carecen de esa atención. También hay 80 centros de rehabilitación para el tratamiento de la adicción a las drogas y el alcohol. En la Paz existen 3 hospitales: el Psiquiátrico, el de Clínicas y el de San Juan de Dios.

Un grupo de enfermeras del centro San Juan de Dios trata de controlar a un paciente esquizofrénico

Un grupo de enfermeras del centro San Juan de Dios trata de controlar a un paciente esquizofrénico

Las infraestructuras son, pues, insuficientes para cubrir la demanda de la población. Por ejemplo, en el Instituto Psiquiátrico Gregorio Pacheco, de Sucre, regentado por la orden hospitalaria de San Juan de Dios, difícilmente se encuentran plazas libres: tiene 370 camas, 140 para mujeres y 230 para hombres.

Principales trastornos

La nueva política sanitaria busca hacer visibles las discapacidades y problemas mentales y darles una respuesta, lo mismo si requieren hospitalización como si no.

Aunque no se han facilitado cifras, el principal trastorno de los bolivianos es la ansiedad y el estrés con un 19%. El segundo lugar lo ocupa la depresión, con un 17%, y el tercer lugar la esquizofrenia.

“El Plan contempla dentro de sus programas el consumo de drogas, depresión, suicidio, atención psicológica en caso de desastres, demencias, Alzheimer, trastornos de la infancia y la adolescencia, ansiedad, retraso mental y epilepsia, como prioridades”.

La esquizofrenia (dificultad en establecer diferencias entre lo real y lo irreal) es la enfermedad más común entre las tratadas en el Hospital de San Juan de Dios, en la zona sur de La Paz.

Un psiquiatra que atiende un consultorio privado declara que “Quien acude a un consultorio sobre todo es por trastornos afectivos, como depresión y ansiedad, y quienes van a un centro hospitalario es por problemas más serios, como adicciones, psicosis, como la esquizofrenia, casos que requieren internación”. Y calcula que “de ocho personas que atiende al día en su consultorio, cuatro sufren alguna ansiedad o depresión; 20 por ciento acude por adicciones, otro 20 por ciento por trastornos alimentarios y 10 por ciento por psicosis.”

Los trastornos afectivos (depresión y ansiedad) son activados por una experiencia personal.

Panorama de la salud mental en Bolivia

1. Falta de planificación y recursos

Ante la ausencia de un Plan de Salud Mental en Bolivia, las enfermedades vinculadas a la psiquie o la mente se intentan resolver por medio de programas. Entre  1972 y 2001 sólo se cumplieron entre un 10 y un 25% de las acciones previstas.

Según el estudio Panorama de la Salud Mental en Bolivia, elaborado por el profesor Guillermo Rivera Arroyo, de la Universidad Católica Boliviana, el gobierno invierte sólo el 0,2% del presupuesto anual en salud mental, que va destinado principalmente a enfermos crónicos de asilos mentales y en cambio deja recursos insuficientes para la atención ambulatoria. Los servicios de salud mental, pues, no han sido integrados a la atención primaria.

La Organización Mundial de la Salud recomienda un psiquiatra por cada 10.000 habitantes. Bolivia solo cuenta con uno por cada 100.000.

El sistema de salud mental boliviano subsiste con la cooperación de ordenes religiosas y la ayuda de asociaciones no gubernamentales.

2. Trastornos depresivos

Depresión.

Depresión.

Entre los síntomas que señalan la existencia de desórdenes de carácter emocional, un 73% de mujeres y un 39% de hombres afirman experimentar llanto con facilidad, dificultad para tomar decisiones, sentimiento de incapacidad, etc. Entre las mujeres encuestadas, 8 de cada 10 no tenía educación escolar y 6 de cada 10 con educación escolar.

3. Trastornos por consumo de sustancias psicotrópicas (alcohol, marihuana, cocaína, tabaco y disolventes volátiles)

La composición de este grupo es el siguiente: el 88% corresponde a consumo de alcohol, 7% a consumo de cocaína – marihuana y 5% a consumo de múltiples drogas.

4. Esquizofrenia

“Un 18% de mujeres y 10% de hombres, reportan ‘escuchar voces que hablan y que otras personas no escuchan’, sin embargo este alto porcentaje pudiera estar sesgado por las manifestaciones del animismo propio de las culturas originarias vigentes en Bolivia, además que las respuestas son influenciadas por el nivel educativo. De esta forma se entiende que 20 % entre las mujeres sin educación versus 9% entre aquellas con educación superior oyeron voces, y que 15 % de  varones versus 6 % con mayor educación reportaron alucinaciones.”

5. Suicidio

Según diferentes estudios, las tasas de suicidio en Bolivia son de las más altas. Las muertes por suicidio representarían el 40% de la mortalidad juvenil en la ciudad del Alto. En la comunidad de Pocona, las tasas serían de 430 por 100.000. El medio más frecuente de intento de suicido es el consumo de plaguicidas y la forma de suicidio consumado más frecuente es el ahorcamiento.

6. Trastornos relacionados con la pobreza

En zonas donde las condiciones de vida son más deficitarias aumenta el número de trastornos mentales. La tasa de trastorno mental es dos veces superior entre los pobres que entre los ricos.

“Como es sabido, la pobreza se vincula a condiciones de vida no higiénica e insegura, hambre y la malnutrición, el acceso inadecuado a la atención de la salud, la falta de oportunidades educativas y laborales. Lo que es menos conocido por los funcionarios de la salud pública y los decisores de las políticas públicas es que si los trastornos mentales no son tratados, contribuyen a acentuar el ciclo de la pobreza de modos diversos.”

Minorías étnicas

En Bolivia existen programas especiales para personas mayores y niños, pero no para minorías étnicas, ni de género.

“Bolivia es uno de los países con más baja renta de Latinoamérica, además y el país latinoamericano con mayor presencia indígena. Ello plantea desafíos específicos a la hora de establecer servicios de salud mental que cubran las necesidades de la comunidad… El cumplimiento de las políticas de salud es modesto, mientras tópicos como etnicidad, diferencias culturales o internación forzada no reciben atención alguna y no existe legislación al respecto.”

Como país multiétnico y, en consecuencia, multicultural, en 2006 se reconocieron idiomas oficiales, además del español: quechua, aymara, guaraní y moxeño, si bien existen otros 36 idiomas que podrían ser reconocidos como oficiales. Asimismo, existirían otras 52 lenguas nativas y extranjeras y 127 dialectos de ellas.

Desde el 18 de marzo de 2009 el país se denomina Estado Plurinacional de Bolivia, Bulibiya Mamallaqta, Wuliwya Suyu, Tetã Volívia.