En la web de las madres solteras volvemos a poner en pantalla la prostitución femenina, la cual ha sido el tema de discusión y denuncia en las Jornadas Internacionales sobre la Explotación Sexual de Mujeres: “La prostitución: la violencia sexual normalizada”.

Entre el 80 y 95 por ciento de las prostitutas han sufrido violencia sexual antes de ejercer la prostitución, entre otras, violaciones, incestos o violencia en el ámbito familiar. En este sentido, entre el 60 y el 65 por ciento de estas mujeres han sido violadas antes de prostituirse.

Dos prostitutas.

Dos prostitutas.

Transcripción de la noticia publicada por la agencia Europa Press con fecha 23 de septiembre de 2010.

Asociaciones en defensa de las prostitutas instan a entender la prostitución como “forma extrema de violencia”

ALICANTE, 23 Sep. (EUROPA PRESS) –

Las asociaciones en defensa de los derechos de las mujeres que ejercen la prostitución han instado a la sociedad, en particular a los hombres, a que cambien de mentalidad y tomen conciencia de que la prostitución es un “sistema de explotación sexual”, así como una “forma extrema de violencia” contra las mujeres.

Así lo han indicado la presidenta de la Asociación de Mujeres de Noche buscando el Día (Amunod), María Teresa López Sigardo, la coordinadora de la Comisión para la Investigación de los Malos Tratos a Mujeres, Sara Vicente, y la representante de la asociación francesa ‘Mémoire traumatique et victimologie’ –Memoria traumática y victomología–.

Las representantes de las asociaciones han realizado estas declaraciones durante la presentación de las ‘Jornadas Internacionales sobre la Explotación Sexual de Mujeres’ bajo el lema ‘La prostitución: la violencia sexual normalizada’, que se celebran este jueves y viernes en Alicante.

“La prostitución es un acto sexual en el que participamos todos, porque todos estamos viendo que las están explotando”, ha señalado María Teresa López, quien ha abogado por “hacer visibles estas mujeres” y “cambiar el chip” de la sociedad.

En este sentido, la presidenta de Amunod ha señalado que las mujeres que ejercen la prostitución muchas veces “no son conscientes de lo que pasa”, por lo que llegan incluso a pensar que “ellas son las culpables” de prostituirse. “Nadie piensa, cuando ven a las mujeres en la calle, el por qué están ahí”, ha lamentado.

Por ello, López ha instado a la sociedad, en especial a los hombres, a que “no miren para otro lado” y vean la prostitución como un “sistema de explotación sexual” y no una “libertad sexual”.

Por su parte, la coordinadora de la Comisión para la Investigación de los Malos Tratos a Mujeres ha apuntado que los responsables de la prostitución son “hombres con corbata, traje y chaqueta, cada vez más jóvenes” y ha añadido que la demanda y el consumo de servicios sexuales es “un modelo de relación violento y agresivo que no parte de la igualdad entre hombres y mujeres”.

Sara Vicente ha reclamado también a las instituciones públicas que promuevan políticas de “tolerancia cero a esta normalización de la prostitución como un trabajo”, por considerar que implica “normalizar la violencia contra la mujer”.

Además, la coordinadora ha apuntado que la administración debería formalizar políticas de “protección real” contra las mujeres víctimas de la trata, para que puedan tener protección durante los juicios, así como refugios y medidas para que puedan salir de la prostitución para tener “alternativas dignas de vida”.

ESTRÉS POSTRAUMÁTICO

La médica y representante de la asociación francesa ‘Mémoire traumatique et victomologie’ ha señalado que entre el 80 y 95 por ciento de las prostitutas han sufrido violencia sexual antes de ejercer la prostitución, entre otras, violaciones, incestos o violencia en el ámbito familiar. En este sentido, entre el 60 y el 65 por ciento de estas mujeres han sido violadas antes de prostituirse.

Una vez iniciadas en la explotación sexual, las mujeres tienen entre un 60 y un 120 por ciento más de posibilidades de ser golpeadas o asesinadas y el 85 por ciento de ellas han sido violadas durante el ejercicio de la prostitución. Además, el 87 por ciento sufren depresión por prostituirse.

Asimismo, Trinquart ha subrayado que el 67 por ciento de las mujeres que ejercen la prostitución sufren de estrés postraumático, cuyos síntomas son un estado de hipervigilancia constante, la imposibilidad de concentrarse, la existencia de trastornos en el suelo y en la alimentación, así como problemas de ansiedad.

Todos estos síntomas hacen que las mujeres explotadas sexualmente sean incapaces de adaptarse a la vida del día a día y lleguen incluso a disociar su cuerpo de su “espíritu”, con el objetivo de protegerse de las relaciones sexuales no queridas caracterizadas por la violencia.

La médica francesa ha explicado que la primera vez que se diagnosticó este síndrome fue en los soldados americanos que volvían de la Guerra de Vietnam. En este colectivo la cifra de afectados por el estrés postraumático se elevó al 18 por ciento, mientras que el porcentaje asciende al 67 por ciento en las mujeres que ejercen la prostitución.

Judith Trinquart ha explicado que la prostitución representa una “violencia sexual, psíquica y física” contra las mujeres y ha señalado que la violencia más grande es la propia situación de prostituirse, porque los actos sexuales no queridos engendran el fenómeno de la “descorporalización”.

Este fenómeno hace que la prostituta, poco a poco, “anestesie su cuerpo” y no llegue a sentir sus necesidades “hasta el punto que si un cliente la golpea y le hace moratones”, ella no identifica “quién la ha golpeado” y “cuándo” ha tenido lugar, ha indicado la representante de la asociación francesa.

La personas víctimas de explotación sexual presentan los mismos síntomas que las personas que han sido violadas, ha comentado Triquart, quien ha añadido que lo que necesita una prostituta es que “alguien esté a su lado para volver a contactar otra vez con las necesidades de su cuerpo”.

Calendula
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