Tema: Los hijos
Colaboradora: Lilia Ramírez
País: Nuevo León, México
5 de octubre de 2009

El "usted" quedó en el pasado.

El "usted" quedó en el pasado.

Hace un par de días le pedí a mi hijo un favor, pasaron los días y el se olvidó de hacerlo, entonces pensé que quizá no es suficiente todo lo que hago como madre y padre y mi esfuerzo se ve diluido ante su inminente indiferencia.

Luego cuando me armé de valor, lo enfrenté y le pregunté el porqué no había hecho lo que le había solicitado tiempo atrás, su única respuesta fue: “Se me olvidó”.

Con estas frías palabras, me di vuelta y mi garganta empezó a retener aquel sentimiento de impotencia que en ocasiones ya lo había experimentado. No quería aceptar que mi hijo a sus diecisiete años era casi un hombre y esperaba cualquier momento para demostrarlo.

Duele saber que estando sola, sin una pareja a tu lado, y vaciarte en atenciones al único ser que tienes éste te regrese el cariño pero de una manera diferente, con frialdad incluso a veces sin palabras de aliento.

En ocasiones espero que mi hijo me diga que hice bien la comida, o que quizá le gustó como decoré la sala, pero estas frases están fuera de su alcance y el del mío, debo aceptar esto como una realidad.

Así nos pasa a las madres solteras al menos en mi país, que damos todo, que nos convertimos casi en santas, que renunciamos al amor y a los placeres por estar cerca del hijo, que no tiene un padre que lo entienda en sus asuntos de varones.

Y con esa culpa, las madres mexicanas caminamos danto tumbos de felicidad  pero también de tristeza al vernos rechazadas en un instante después de haber concebido lo mejor para ellos.

Esta particularidad de las mujeres en México, sobre todo de las madres solteras tiene mucho que ver con la idiosincrasia que nos envuelve desde hace varias generaciones, el mantener un perfil bajo como mujeres y como madres es una postura acomodaticia que debemos guardar aunque no nos guste.

Sin embargo ya en estas nuevas generaciones se está dando un fenómeno que conlleva una relación más de amigos con los hijos, que como madre-hijo. Ahora se hablan de tú, el “usted” quedó en el pasado y la cordialidad debe sobrellevar el no perderse el respeto por momentos.

Con estas “novedades” en los vínculos amorosos, de los hijos de madre soltera con ellas se arrebata en ocasiones la escala de valores y ésta se convierte en una escalada de competencias.

El respeto se va formando con el tiempo, pero ante este panorama donde se incluye a las madres adolescentes, es cuando hay una cordialidad más que aparente por la poca edad de diferencia entre uno y otro.

Las madres adolescentes en México forman el 21 por ciento de los embarazos que se dan cada año, y las edades oscilan entre los 13 y los 19 años.

Sin embargo ocurre un fenómeno social muy particular, las madres adolescentes, la mayoría, descansa la responsabilidad en sus padres y ellas pasan a ser de hecho hermanas de sus propios hijos, siendo así sólo compañeros de juegos y regaños.

Cada año en México se conmemora el DIA Nacional de Prevención de Embarazos No Planeados en Adolescentes, donde especialistas en la materia, investigadores y académicos aportan su conocimiento para promover la prevención entre todos los sectores de la población.

El doctor Pablo Díaz Spindola, Ginecólogo y especialista en fertilidad menciona que no hay al menos en México Ginecólogos para adolescentes, por ello propone que la figura del especialista sea ya una realidad en nuestro país.

Menciona que es importante que haya una educación sexual para este sector de la población con el propósito de evitar lo más posibles embarazos que en ocasiones no llegan a término, pues uno de cada dos se interrumpen.

Hace falta una política pública donde las autoridades hablen con el mismo lenguaje a los jóvenes, para informarles de los riesgos de un embarazo fuera de tiempo, es importante que los encargados de la Salud Pública en México trabajen en conjunto con otros organismos para ofrecer un enfoque integral a este problema que cada año incrementa las estadísticas.

Lilia Ramírez