En 1965 entramos en un ciclo que durará hasta 2104. La conjunción Urano-Plutón regirá este ciclo.


Al igual que las personas, las organizaciones y las naciones también tienen un cielo fundacional que las acoge y en el que queda plasmado su mapa espiritual.

Mapa de un cuerpo celeste.

Mapa de un cuerpo celeste.

El ciclo Urano-Plutón

El ciclo actual se inició mediada la década de los 60 y supuso el final del ciclo anterior iniciado en 1851.

El periodo 1851-1965 significó una vuelta de tuerca más en pro de la propagación e imposición de un modo de ver la vida con raíz europea y que fue encarnado finalmente por los Estados Unidos.

En este momento estamos a punto de experimentar el primer punto de inflexión crítico (un cuarto creciente) en el ciclo iniciado en 1965. Así, pues, estamos viviendo la primera expresión demoníaca de los principios asociados a Urano y Plutón.

Este punto de inflexión crítico supone un recordatorio y un cuestionamiento de aquel espíritu surgido de la conjunción que dio lugar al inicio de ciclo. Alrededor de 1965 surgió el mayo francés, los hippies, Woodstock, el inicio del movimiento ecologista y el fundamento de lo que luego, en parte, se ha venido a llamar New Age.

Urano y Plutón juntos representan el emerger incipiente de una nueva conciencia, el cual irá necesitando de ajustes angélicos y demoníacos a lo largo de un ciclo que nos llevará hasta el 2104, momento en el cual se producirá una nueva conjunción.

Es por eso que para entender el momento actual habría que interpretar lo ocurrido alrededor del 1965. Muchas de las actitudes que brotaron en aquel momento han perecido o sido engullidas por el sistema. Sin embargo, la idea sigue sin encarnarse completamente y pide ser puesta en práctica.

Las personas nacidas durante el periodo inmediatamente anterior y posterior a 1965 (entre 1964 y 1968) son las que tienen la clave para emprender este cambio. Todas ellas tienen en su Mapa fundacional esta conjunción. Ellas van a vivir en primera línea las contradicciones de este momento histórico.

Como si de las manecillas de un reloj se tratara, cuando Urano y Plutón hicieron su conjunción en 1965 fue como si marcaran la hora. Como ya he indicado, en este momento estamos en el primer cuarto de una hora que durará hasta el 2104.

El siguiente aspecto y punto de inflexión angélico entre Urano y Plutón será un ángulo de 120 grados que tendrá lugar en el año 2026, momento en que la crisis, tal y como la conocemos, junto con sus secuelas, habrá acabado.

Procedencia de la información: El ciclo Urano-Plutón y su importancia en la historia de Europa. Por Jesús Gabriel Gutiérrez

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