En la capital boliviana apenas existen colegios que admitan a niños con discapacidad en sus aulas. Y los centros de educación especial no superan la media docena; sus precios sólo son accesibles para las familias más acomodadas.

La falta de medios lleva a menudo a la desintegración familiar y al abandono de la responsabilidad paterna, por lo que son muchas las madres solteras que se ven obligadas a sacar adelante solas a sus hijos, con la dificultad añadida de que, debido a su escasa formación, difícilmente consiguen un buen trabajo.

Transcripción de la noticia publicada por la agencia Europa Press con fecha 5 de agosto de 2010.

Fundación Mario Losantos del Campo.

Fundación Mario Losantos del Campo.

Joana, la experiencia escolar de una niña discapacitada en Bolivia

Madrid, 5 Ago. (Europa Press)

Joana es una niña boliviana de cinco años que se encuentra actualmente dentro de los 21.817 niños discapacitados de Bolivia, de los que aproximadamente 7.000 no asisten a la escuela, según informa la Fundación Mario Losantos del Campo.

Así, la organización detalla que los motivos de la falta de escolarización de estos niños son varios: la falta de recursos de los padres, la carencia de profesores cualificados y, en muchos casos, el miedo de las propias familias, que ocultan a sus hijos con problemas por temor a ser discriminados.

Sin embargo, Joana ya asiste al centro infantil FMLC donde fue recibida por sus compañeros de clase con saludos y abrazos, gestos habituales en esta escuela pero no para su madre que al verlo confesó que era la primera vez que veía a su hija rodeada de otros niños.

En este sentido, la fundación señala que como muchos otros pequeños con síndrome de Down, hasta ahora no había podido acceder a una escuela pública, ya que en la capital boliviana apenas existen colegios que admitan a niños con discapacidad en sus aulas. Mientras, los centros de educación especial no superan la media docena y sus precios sólo son accesibles para las familias más acomodadas.

A este respecto, puntualiza que recientemente las autoridades bolivianas han puesto en marcha la misión Moto Méndez, un programa que tiene como objetivo elaborar un censo oficial de la población discapacitada del país y que, mientras tanto, en La Paz han surgido los primeros centros que integran a alumnos discapacitados en las mismas aulas que los niños sin problemas, en un intento por demostrar que la inclusión de estos pequeños en las escuelas no supone ningún perjuicio para el resto.

120 NIÑOS BENEFICIADOS

Así, especifica que uno de estos centros es la Unidad Educativa Fundación Mario Losantos del Campo (www.fundacionmlc.org), creada en 2009 por esta fundación española, que actualmente acoge a 120 niños de entre 0 y 6 años, de los cuales alrededor del 6 por ciento sufre diversos tipos de discapacidad.

“Ahora mismo en La Paz hay muy pocos centros especializados en niños con discapacidad, y sólo son accesibles para la gente con dinero, de modo que no existen alternativas para los alumnos pobres”, explica Edgar Mena.

Así, añade que el centro FMLC, situado en el barrio de El Tejar –uno de los más deprimidos de La Paz–, ofrece a las familias sin recursos un lugar seguro donde dejar a sus hijos pequeños mientras trabajan. Allí reciben clases de educación infantil, así como atención sanitaria y nutricional, todo ello de manera

ABANDONO FAMILIAR

Además, resalta que el 70 por ciento de la población de El Tejar está constituida por familias de clase baja que cuentan con escasos recursos económicos y que, la falta de medios lleva a menudo a la desintegración familiar y al abandono de la responsabilidad paterna, por lo que son muchas las madres solteras que se ven obligadas a sacar adelante solas a sus hijos, con la dificultad añadida de que, debido a su escasa formación, difícilmente consiguen un buen trabajo.

Por ello, informa que sin acceso a las escuelas públicas, Joana pasaba el día entero bajo la custodia de su madre, mientras ésta trabajaba a la intemperie como vendedora en el mercado. Finalmente, el padre Mena les ofreció una plaza en el centro FMLC, donde hoy la pequeña puede jugar con niños de su edad y es atendida por profesionales en audio-fonología que la ayudan a desenvolverse mejor en su rutina diaria.

La Fundación Mario Losantos del Campo (www.fundacionmlc.org) es una entidad sin ánimo de lucro que trabaja para contribuir en el desarrollo integral del ser humano mediante acciones específicas centradas en el ámbito de la salud y la educación.

Calendula
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