Dice el refrán: “Es más listo que el hambre”, “El hambre agudiza el ingenio”.

También existe la figura del pícaro. El pícaro es una persona que para poder comer y sobrevivir engaña y busca el modo de obtener la ventaja fácil. La literatura española ha recreado este personaje, siendo pionera la novela de autor anónimo El Lazarillo de Tormes.

Pues bien, no hablaremos de pícaros, ni lazarillos, ni engaños. Trataremos del ingenio que hay que tener para organizar unas buenas vacaciones para madres solteras y sus hijos.

Práctica de deportes.

Práctica de deportes.

CÓMO PASAR LAS VACACIONES

En familia
La familia es el primer recurso de una madre soltera para pasar unas vacaciones, ya sea efectuando un viaje, ya sea disfrutando de unos días tranquilos en la playa o la montaña  (hotel, casa de segunda residencia, etc.). Si la madre y el hijo o hijos ya viven con la familia el resto del año, sería conveniente que ambas partes se tomaran un descanso de su convivencia durante el período vacacional. Todos lo necesitan.

El crucero
Existen cruceros de lujo y otros más asequibles. Si la economía lo permite, es un buen recurso para la madre y los niños. Éstos entablarán fácilmente amistad y juegos con otros niños. Durante una o dos semanas van a disfrutar de las múltiples actividades infantiles que se organizan en estos monstruos flotantes: piscina, juegos, concursos, animación, además de las visitas programadas a distintos puertos y ciudades. Y la madre va a descansar al cien por cien.

Ella tendrá la oportunidad de conocer a personas afines de ambos sexos. La permanencia en un mismo lugar facilita el amor y la amistad. Y también el ejercicio físico, la diversión, la desconexión mental. Todo son ventajas.

Vacaciones culturales
Desde hace unos años existe una enorme oferta cultural. La más atractiva es la que exige un desplazamiento a otro país o ciudad, que puede hacerse en coche o en otro medio de transporte, como tren, avión, etc. Hay universidades de verano, cursos de verano, rutas culturales relacionadas con la arqueología, la arquitectura, la gastronomía… Es importante que estas actividades permitan a la madre hacerlas conjuntamente o cerca de su hijo o hijos.

Otra oferta cultural es la que se hace en la misma ciudad o municipios próximos. Si una madre tiene una cierta disponibilidad económica, pero no suficiente para salir fuera durante una semana como mínimo, se recomienda que programe unas vacaciones a corta distancia con su hijo. O lo que es lo mismo: “hacer de turista” en su propio territorio. Existen mil lugares que no hemos visitado, desde museos de ciencias, parques, zoológicos, acuarios, cines… Resulta fácil llevarse la comida en un tuper, cargarse la mochila al hombro y a diario comenzar una aventura.

Lago Pehoe. Sur de Chile.

Lago Pehoe. Sur de Chile.

El picnic o actividad al aire libre
Es la forma más económica. No es necesario recorrer muchos quilómetros para llegar a un lugar donde se pueda correr, jugar a pelota, bañarse, descubrir como viven las hormigas, jugar a cartas, dibujar, atesorar piedrecitas…  Las madres solteras o solas y sus hijos necesitan estar juntos y jugar, caminar, practicar deporte. Todo al aire libre. Para que el día sea completo, hay que comer en el lugar donde se esté. En los parques de muchas ciudades se pueden encontrar mesas para picnic y zonas para juegos. También se puede ir a la montaña o junto al mar. Cada territorio tiene sus encantos.

Lo último que hay que hacer es quedarse en casa. La naturaleza, si está cerca, ofrece muchas oportunidades para pasárselo bien. Y la ciudad también. A los niños les basta con estar con la madre; mucho mejor si van acompañados de primos o amiguitos. Las vacaciones no se valoran por el dinero invertido, sino por cómo se han disfrutado.

Camping
El camping es una forma de descanso muy saludable y recomendable para los más pequeños. Estas instalaciones están situadas dentro del casco urbano, junto al mar o en plena montaña. El camping es lo que más se parece a una tribu, pero en el sentido moderno de la palabra. Existe una organización que no oprime. Los niños aprenden a usar los espacios colectivos y a colaborar en las tareas y rutinas del día a día, desde la preparación de las comidas a hacer cola en las duchas o comprar en el supermercado. Si no se dispone de utensilios de cocina hay que comer en restaurantes y el presupuesto se puede desequilibrar.

Un buen número de campings tienen casitas de madera o bungalows para alquilar. Son una buena solución, porque poseen lo básico para vivir: menaje de cocina, sábanas, televisión…

Del campo a la ciudad. De la ciudad al campo
Las vacaciones se definen como un descanso en el trabajo y el estudio. Una forma de romper con las obligaciones. Son una oportunidad para conocer algo nuevo, descubrir otras formas de vivir, otros paisajes, otras diversiones. Las personas que viven en el campo probablemente se sientan atraídas por las grandes ciudades. Y a la inversa. La gente de ciudad necesita huir de los ruidos y las aglomeraciones humanas para descubrir la vida sencilla del campo o la belleza de la naturaleza salvaje. Siempre esperamos conocer algo nuevo. Las vacaciones tienen su magia y la magia está en nuestra propia ilusión.

Italia. Puerto pesquero y de ocio.

Italia. Puerto pesquero y de ocio.

Actividades sólo para niños
En muchos pueblos y ciudades se organizan actividades para niños cuando ha concluido el período escolar y los padres continúan trabajando. Estas actividades son subvencionadas en parte por los municipios; se pueden pedir becas cuando las necesidades económicas no permiten costearlas.  El padre y la madre a menudo tienen que recurrir a estos servicios si otros familiares no pueden hacerse cargo de los niños.

Los campamentos o escuelas de verano también son una solución mientras el padre y la madre no comienzan las vacaciones. Existen campamentos, casas rurales, colegios en régimen de internado, etc. que tienen carácter monotemático. Los alumnos pueden escoger entre: práctica de deportes, taller de música y plástica, estudio de idiomas, actividades de scouts, etc.

Un tercer modelo de vacaciones sólo para niños son las estancias en el extranjero para aprender un idioma. En unos casos se produce un intercambio de niños entre familias. En otros, los niños residen en hogares del país escogido por los padres y tienen escaso contacto con niños del mismo origen. Y también están las escuelas de verano que imparten cursos específicos. La convivencia con otro idioma es una garantía de aprendizaje rápido, pero hay que saber si el niño está preparado para hacer este viaje y si la familia o la escuela son las adecuadas.

En cualquier caso, las “vacaciones sólo para niños” tienen que ser una solución temporal. Los niños deben pasar las vacaciones con sus padres, ya que es un período excelente para afianzar los lazos afectivos con los hijos. Si no se atiende a los hijos convenientemente, éstos pueden sentirse abandonados. El abandono crea rabia y frustración.

Dar para recibir
Las familias compuestas por una madre soltera o sola y su hijo o hijos tienen más riesgo de aislarse que las familias convencionales. Hay que buscar soluciones para que no se dé esta situación. Una de ellas es que entren en contacto con mujeres que tampoco tengan pareja. Es muy útil buscar personas afines para ayudarse mutuamente en el cuidado de los hijos, en hacer actividades los días festivos, e incluso para salir de vacaciones. La amistad entre madres solteras da confianza a madres e hijos.

Se recomienda que las madres entren en contacto con alguna asociación y se integren en la misma. Siempre habrá alguna en la cual se sientan más cómodas. Integrarse significa que tendrán que trabajar o colaborar en actividades propias del centro, pero a cambio recibirán comprensión y cariño y se sentirán más valoradas por hombres y mujeres. Los hijos también se beneficiaran de la pertenencia a esta nueva comunidad.

Para recibir, antes hay que dar. Es un principio aplicable a todo el mundo.