El pasado 2 de mayo, Esmeralda nos envió un comentario en relación con el artículo “Historias de madres solteras. El padre de mi hijo está casado y no se interesa por el bebé”.

Al pie de ese artículo se han publicado distintas opiniones de madres casadas y solteras, siendo frecuentes las que culpan a la mujer soltera de tener una relación con un hombre casado. Las palabras suben de tono cuando la mujer queda embarazada y acaba siendo mamá:

El marido tiene el compromiso con su esposa.

El marido tiene el compromiso con su esposa.

“¡Mantener hijos que no son deseados por el papá! Se paga todo en esta vida. No pensaste tan siquiera lo ke sintió su esposa cuando andaba contigo. Ahora pides ke quiera a tu hijo. ¡Por favor! Ahora piden que una las comprenda, cuando hicieron más daño que nada… Puedes exigir manutención, apellido, lo ke quieras, pero amor hacia el bebé no, porque no fue deseado. Así, lo mejor no exijas nada y valórate y busca un hombre que sí te quiera y te respete…” (Alicia).

“No todas las mujeres que están o han estado con un hombre casado son iguales… Muchas veces el hombre casado es el que no respeta a su familia… Muchas veces es el hombre casado el que promete una vida en común y una le cree…” (Carla).

“Para nada me siento una mala persona, porque me enamoré con todo el corazón y el alma entera de un hombre que no merecía mi cariño, ya que estaba casado y tenía tres hijos con ella. Mi error fue creer en sus promesas de una vida juntos y sus palabrillas de amor que siempre (después me lo dijo él mismo) fueron mentira…” (Lolys)

“Al saber que es casado, ya sabes a lo que te expones… El hombre es el que no respeta a su familia. Y si no mantuvo los pantalones cerrados, es que lo permitiste. El hombre,  por cochino, y tú por ??… Ahora piden que le de apellido y manutención, que todos los hijos son iguales. Sí, pero él no lo deseó. Le puedes exigir, pero no le puedes exigir cariño hacia el bebé, porque él no lo deseó, y ante eso no lo vas a poder obligar. Olvídalo y tú dale el doble de cariño a tu bebe y busca a un hombre que te ame y no te trate como un objeto… Ponte a pensar en su esposa, cómo le va a decir a sus hijos que tienen un hermanito de otra persona. El dolor que están causando… Yo sé que entre madres solteras se protegen, porque ésta es su web y podrán decirse cosas bonitas, pero la realidad de las cosas no la escuchan… Todas somos mujeres y por lo tanto hay que valorarnos… Y no caer en las mentiras de hombres casados, porque estás jugando con fuego y te puedes quemar.” (Alicia)

En esta controversia, el hombre acostumbra a quedar disculpado o descargado de responsabilidad. Con frecuencia tampoco se profundiza en las crisis que tienen lugar en el seno del matrimonio. En numerosas ocasiones están en la raíz de una doble vida amorosa.

El siguiente comentario marca otro punto de vista; mira la situación desde una  perspectiva distinta, aunque Esmeralda sea una mujer casada. Veamos.

Esmeralda escribió…

Para las madres solteras que anduvieron con hombres casados, no tienen absolutamente nada de que sentirse culpables. Amaron y se sintieron amadas, tal ves no de la manera correcta, pero, ¿quién puede decir qué es correcto e incorrecto en esta vida?

Todo en esta vida se basa en etiquetas que la misma sociedad impone, pero si amar es un pecado, entonces todos somos pecadores.

Y para las casadas amas de casa, señoras, ¿están cien por cien seguras del hombre que tienen a lado? ¿Cómo saben que él no está con ustedes por lástima, costumbre o comodidad o por sus hijos? Muchas de las veces lo único que mantiene a un hombre a vivir una vida miserable y llena de apariencias, son los hijos.

La mayoría de las amantes son concientes de la situación en la que se meten, pero muchas de ellas no.

Yo soy una mujer casada, y si mi marido me engañara, jamás podría culpar a la mujer con la que me engañe, porque el que tiene el compromiso conmigo, y el que me juró fidelidad es él, no ella.

¡La vida da tantas vueltas! Hoy soy esposa, mañana no lo sé. El dicho dice “nunca digas de esta agua no beberé, porque terminas ahogada en ella.” ¡El amor es tan impredecible! Nunca sabes en figura de quien lo encontrarás. Para mí, en mi muy humilde opinión, lo más importante es amar, amar con todo el corazón. Y si te fallan, dar vuelta a la página y continuar tu camino.

A sus hijos, jamás les nieguen el derecho que como niños les corresponde, conocer a su padre. Jamás les hablen mal de él. Permitan que sean ellos mismos los que decidan. No caigan en el juego de que el tiempo que les regalan son migajas. Lo único que pueden pedir es tiempo de calidad, tal ves poco, pero de calidad. Y nunca jamás juzguen lo que no conocen, aparte porque a nosotros no nos corresponde juzgar, el único que decide quién hace bien y quién hace mal en esta vida, es Dios.

Calendula
calendula@yosoymadresoltera.org