Jess es una joven madre soltera que escribió su experiencia en la web Yo soy madre soltera, al pie del artículo “La madre de la semana: Calendula”.

Sus dudas sobre si ha hecho bien o mal no insistiendo más en el acercamiento del padre a la niña, son ilustrativas de cómo las madres solteras nos preocupamos y nos exigimos a nosotras mismas para ser buenas madres y dar todo nuestro amor. Sentimos ansia por acertar en el camino de la soledad sin pareja y en no sucumbir ante el modo como nos juzga la sociedad, ante la falta de orientación psicológica y jurídica…

Ser madre soltera es una gran responsabilidad, ya que tenemos que lidiar con la familia, el progenitor, la sociedad, la economía, el trabajo, la vivienda, la escolarización, y el deseo profundo de ser buenas madres, para que nadie dude que lo somos, como si la opinión de los demás fuera más importante que la nuestra propia.

Jess escribió…

Es la primera vez que ingreso a tu web, gracias por tus aportes.

El progenitor de mi hija es 15 años mayor que yo. Cuando se enteró de mi embarazo no quiso saber nada, yo me alejé; aunque siempre supo donde ubicarme, nunca se acercó.

Cuando las heridas sanaron entendí que debía ejercer el derecho de mi hija a ser reconocida, y lo hice legalmente. Su progenitor la conoció y firmó hace dos meses. Ella tiene 5 años. El llama dos veces al mes, pero no se preocupa por ella, ni por verla, o aún sabiendo que estaba enferma no llamó para preguntar por su salud. El progenitor quiere que le llame papá, dice que es su derecho, y que sí quiere verla, pero nunca encuentra tiempo. Marie, mi hija, llama papá a mi hermano mayor, quien la visita casi a diario.

En tu experiencia, me podrías responder lo siguiente:

-¿Sería bueno para Marie que yo intentara acercarla a su progenitor, que intentara crear una relación entre ellos?
-¿Por qué no la quiere y es tan indiferente? Es físicamente igual a él, pero nada lo conmueve.
-¿Es que el lazo padre-hijo se crea en los primeros años del hijo?
-¿Hice mal al alejarla 5 años? ¿Hubiera sido diferente si hubiera hecho el juicio antes?
-¿Hubiera sido diferente si yo hubiera intentado, a pesar su rechazo e insultos, que la viera desde bebé?
Gracias.

Respuesta de Calendula

Jess, eso que se dice a menudo de que sólo es padre quien ejerce de padre no es del todo exacto. Tu hija podrá considerar su papá a su tío, y probablemente así lo va a defender cuando sea mayor. Pero ella tendrá conciencia de que tiene dos padres: el biológico (la tenga o no reconocida legalmente) y el que la ha cuidado y se ha preocupado por su educación y equilibrio personal. A nivel emocional y de sentimientos tendrá un padre (su tío), pero siempre existirá el otro, sobre el que se va a hacer muchas preguntas (aunque el dolor de su ausencia le cause rabia y rechazo).

No sé si entre tu ex y tú ha habido muchas broncas y la relación está deteriorada. Si existe un trato mínimamente cordial, mantenlo así, por vuestro bien. El padre biológico hará lo que crea más oportuno con su vida. No creo que dé ningún resultado positivo obligarle a mantener contacto con tu niña.

En consecuencia, no te culpabilices de nada por lo que él haga, ni tampoco por lo que  podrías haber hecho. El ya es mayorcito, mucho más que tú, y sabe muy bien cuáles son sus intereses. Preocúpate de ti misma, de ser lo más feliz posible con tu hija, tu familia y amigos y amigas. Y disfruta de la vida lo más que puedas. Y vive el día a día valorando lo mucho que tienes.

Y otra cosa. Tu hija tiene que saber muy pronto la verdad de sus dos papás. Puede seguir llamando papá a su tío, pero que sepa que lleva el apellido de su padre biológico. También se dará cuenta que los papás y las mamás duermen juntos, mientras que vosotros dos, por ser hermanos, manteneis una relación y convivencia distintas. Piensa que la verdad duele mucho menos que la mentira y al mismo tiempo nos da recursos para afrontar el futuro. Los niños dicen muchas “mentirijillas”, porque son niños y no pueden discernir con todas sus consecuencias la verdad de la mentira, pero les duele que los mayores falseen la realidad y no tengan confianza en ellos, en su capacidad de decidir sus sentimientos.

Ante cualquier duda, recurre a una persona especializada en psicología para que te dé una orientación personalizada.

Abrazos