Carla es una muy querida madre soltera de esta página. Todas las madres lo son, sin ninguna duda, porque intentamos que descubran su fuerza interior cuando nos leen; que se encuentren arropadas por otras madres, por sentimientos semejantes; que se sientan felices con solo oír a sus hijos decir “mamá, ven”, “mamá, te quiero”, “mamá, ¿mi amiga Clara puede venir a dormir a casa?”

No puedo creer que alguien no quiera a sus hijos.

"No puedo creer que alguien no quiera a sus hijos."

Los hijos tienen una casa y una mamá que les ama. Dos tesoros para una vida entera.

Las mamás tienen el poder del amor y la palabra, como Carla, que nos explica, con un lenguaje rápido y sereno, su evolución. Su madre estuvo a su lado y la ayudó a desengancharse de un hombre que la hacía sufrir y no ejercía de padre. Ahora ella se siente bien con ella misma, se acepta equilibradamente.

Sé fuerte, Carla. Ya no puedes volver atrás. El futuro es tuyo y nadie te lo va a quitar si no te dejas.

Carla Villanueva escribió…

MI NUEVA HISTORIA

¡¡Hola!! Tiempo sin escribir… pero siempre visito la página… y cada vez que leo las nuevas historias y sobre todo cuando leo la mía no evito emocionarme y ver cuanto ha pasado desde entonces.

Pero esta vez hay algo nuevo… nooooo, ni regresé con el padre de mi hija ni me enamoré de nuevo… esta vez pasó algo mejor… me liberé al fin de él y no siento que haya perdido nada… sino recuperar mi valor y estima.

¿¿Cómo pasó esto?? Pues desde esa vez que te escribí… siguió el círculo vicioso y yo seguía aceptándolo aun sabiendo que no quería una relación con mi hija y menos algo serio conmigo… aunque siempre me juró amor.

Pero este año poco a poco me daba cuenta que me costaba perdonar eso, perdonar el pasado y sufría mucho… muchísimo… pasaron los meses y Alba empezó a crecer y desde febrero ha caído en cuenta de que no tiene un papa… entonces amigo o papa que ve ella corre a sus brazos y a mi se me rompía el corazón… hasta las chicas de la guardería sufrían por eso… ella es tan tierna… bella, es mi gorda… a partir de ahí  empezó todo a cambiar en mí.

Llego el día de su bautizo y aunque él me dijo que iría nunca se apareció, ni llamó, ni nada… me molestó… pero ya no dije nada… para variar… esa semana nos vimos y le comenté lo que pasaba con Alba, que buscaba amor de papa… no dijo nada.

Le di 1 semana para que piense cómo hacemos con sus visitas o si no quiere nada con ella… pasó la semana y no tenía respuesta alguna… en esa semana llegó a mí gracias a mi madre… la terapia del ho’oponopono… en la que hablan de que cada uno es responsable de todos, es la simple ley de causa y efecto… si alguien te trata mal… es porque lo has producido y eso reflejas… y la terapia consiste en estas palabras como mantra: lo siento, perdóname, te amo y gracias. Lo siento: porque siento la situación que estamos pasando, perdóname: porque me perdono y te perdono, te amo: te apruebo y te amo y gracias: gracias por enseñarme.

Y empecé a entender de que debo liberarlo de mí… le he dado todo mi poder de que él haga con mi vida lo que quiere y no es así… así que cuando me dijo que no quería una relación con mi hija… lo liberé… borré todo recuerdo… le devolví sus palabras, sus correos, sus canciones… todo… absolutamente todo… y me despedí de él.

No niego que no me dolió e impactó… no puedo creer que alguien no quiera a sus hijos… pero en fin… busqué consuelo con mis amigos que felizmente me apoyaron… la diferencia de todo esto es que en vez de llorar y sentirme abandonada… me siento bien, tranquila… porque se acabó y a partir de ahora mi vida es mi responsabilidad y la de mi hija… y aunque es nueva esta etapa y medio dura… yo soy mi dueña y yo soy mi dios (por así decirlo)

Quería compartirlo contigo para que puedas compartirlo con las demás mamas que pasan por esto… hay una luz al final… asumo que cuando se meten con tus hijos… ya no hay vuelta para atrás.

Muchos abrazos.

Carla Villanueva