Un grupo formado mayoritariamente por mujeres del Altiplano, que quedaron viudas durante el último conflicto armado interno, fundaron en 1989 la Asociación de Artesanos Aj Quen, que en lengua cakchiquel significa El Tejedor. La asociación nació de la iniciativa de varios grupos de artesanas indígenas de los departamentos sudoccidentales de Sololá, Totonicapán y Quetzaltenango, el norteño Alta Verapaz y el central Chimaltenango.

La indígena cakchiquel María Julajuj prepara los hilos en su urdidora en Chuacruz.

La indígena cakchiquel María Julajuj prepara los hilos en su urdidora en Chuacruz.

Cuando en 1996 los acuerdos de paz pusieron fin a 36 años de guerra entre el ejército y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, atrás quedaron 200.000 víctimas, indígenas en su mayoría.

La entidad integra actualmente 781 personas, la mayor parte mujeres indígenas. “Una mujer indígena confirmó a [la agencia de noticias] IPS que en sus más de 30 años, nunca había salido de su aldea y que subió a un autobús por primera vez en su vida para llevar unos tejidos a Chimaltenango, donde está la sede de Aj Quen.” La guerra civil dejó a estas mujeres muy marcadas y tenían miedo de salir de sus casas, con el agravamiento del machismo que hay en sus comunidades.

Así, mujeres pobres indígenas tienen acceso a un trabajo, reciben cursos de capacitación y apoyo técnico, obtienen microcréditos, participan en actividades sociales, e indirectamente contribuyen a preservar su cultura artesanal milenaria. La débil capacidad productiva de estas artesanas y la falta de legislación que proteja esta actividad y regule la comercialización de los productos típicos de su cultura, son algunas de las dificultades con las que se enfrentan.

Aunque estas mujeres siguen siendo pobres, los beneficios que obtienen por su trabajo les permiten, cuando menos, alimentar y vestir a sus familias. El llamado “comercio justo” sigue sin hacerles justicia. Porque, si un producto de este tipo procedente de un país en desarrollo, cuesta al cliente más caro que si no es “justo”, ¿acaso ese incremento final es el que recibe el productor? ¿Luego los intermediarios siguen haciendo el mismo negocio de siempre? No me salen las cuentas. Y perdonen.

Las mujeres artesanas asociadas en Aj Quen aportan dinero a sus familias y ganan en autoestima.

Las mujeres artesanas asociadas en Aj Quen aportan dinero a sus familias y ganan en autoestima.

“Juana Raxtun, de 29 años, calcula que puede ganar entre 600 y 700 quetzales (80 y 90 dólares) mensuales con su trabajo de confección en Chuacruz.”

“Las bufandas, fundas para cojines, bolsos, manteles y demás piezas elaboradas por 25 grupos de artesanos se exportan: 95 por ciento a Europa, 10 por ciento a Estados Unidos y cinco por ciento se distribuye localmente.”

Datos sobre Guatemala

Rigoberta Menchú.

Rigoberta Menchú.

Según el Instituto Nacional de Estadística, el 51% de la población son pobres y el 15,2% indigentes. La población rural, las mujeres y los niños son los más desfavorecidos. El 41% de la población es indígena.

En Guatemala los porcentajes de madres solteras y adolescentes están entre los más elevados de América Latina. En el área metropolitana de Guatemala, un 19,9% por ciento de mujeres son madres solteras y en el interior la media asciende al 28%.

Rigoberta Menchú, indígena maya quiché, premio Nobel de la Paz 1992, nació en una pequeña aldea del Quiché guatemalteco en 1959. Se dedica a la lucha en favor de los derechos humanos de los pueblos indígenas.