Carla Villanueva nos escribió hace algún tiempo. Había conseguido, al fin, liberarse de él, del padre de su hija. Pasado ese tiempo, puede decir que fue una separación definitiva, sin vuelta atrás.
Hoy la he visto muy feliz, con la alegría propia de quien se encuentra en paz consigo misma y ya está capacitada para referirse a una situación concreta como algo que forma parte del pasado con todas sus letras.
Por ello Carla Villanueva nos cuenta las claves de su liberación…

El dulce placer de la liberación.

El dulce placer de la liberación.

Calendula, te mando esto que encontré en internet…, una pagina de autoayuda…,  me sirvió mucho para romper el circulo vicioso que tenia con el padre de mi hija…, es doloroso de leer…, pero te libera… Y quisiera que puedas compartirlo con las demás mamás que estén en la misma situación….

Un abrazo fuerteeee…

Carla Villanueva


ESTOY DISPUESTA!

  • Te libero completamente de mi vida!

  • En este preciso instante estoy dispuesta a liberarte. No sé muy bien como hacer esto. De hecho creo que si te libero quedará impune tu mala acción. Pero también sucede que escucho una voz que me dice que es hora de que aprenda a quererme y a liberar el daño que me hiciste.

  • He dado tantas vueltas antes de tomar esta decisión; que hasta siento que es doloroso hacerlo. Algunas personas dicen que mi intención es suficiente para liberarte y estar en paz; por eso lo que te digo ahora es mi intento por dejarte marchar de cada célula de mi ser y de mi pensamiento.

  • Ahora continúo con mi vida. Estoy dispuesta a fluir. Me permito tener todo lo bueno y disfrutarlo ya que mi conexión con el universo es suficiente para ello. Al liberarte me permito tener el cuerpo que deseo, me permito ser abundante y próspera, me permito encontrar el amor.

  • Renuncio a mi sed de justicia. Renuncio a mi deseo de querer que sufras por lo que me hiciste. Renuncio a llevar conmigo al rencor como mi compañero. Renuncio a esos instantes que me robaron lo mejor de la vida.

  • Te dejo marchar. Siento como en este instante sales de ese lugar de mi cuerpo donde siempre me ha dolido que estés. Mi intención de liberarte es suficiente. Me perdono por todo este tiempo en el que no supe que liberándote soy feliz.

  • Soy la única responsable de la calidad de vida que me doy. Mi vida es responsabilidad mía, por eso empiezo asumirla sin que esto comprometa a alguien más, mucho menos a ti. Este es el momento de quitarte el poder que te he dado.

  • Me apruebo aún en esos instantes donde llegas nuevamente a mis pensamientos.

  • Y cuando eso sucede solo puedo decir: “Me apruebo, bendigo este instante y me permito dejarte completamente. Dios está ahora conmigo y YO SOY ESE DIOS”

  • ME DOY LAS GRACIAS POR ESTE MOMENTO.

Calendula
calendula@yosoymadresoltera.org