Cuando una madre soltera o sola, sea adulta o adolescente, lea este artículo, se percatará de las desventajas que tienen las madres solteras en España frente a otros países europeos. Ni el Estado ni, en consecuencia, las empresas, facilitan la maternidad ni el cuidado de los hijos. Los gobiernos siguen con los ojos vendados las políticas de escolarización que tanto prestigio les dieron desde principios del siglo XX, pero que en la actualidad resultan de una gran falta de visión de futuro y de complicidad con las familias.
La situación laboral es uno de los factores más tenidos en cuenta a la hora de decidirse a tener hijos.

La situación laboral es uno de los factores más tenidos en cuenta a la hora de decidirse a tener hijos.

La conciliación de la vida familiar y laboral se presenta como uno de los aspectos más valorados por los españoles en edad de trabajar cuando buscan una empresa para trabajar, demostrando esta nueva preocupación en el mercado.

Transcripción del artículo publicado por el digital Para Saber en 2010.

Dime en qué trabajas y te diré cuántos hijos tienes

Los últimos datos oficiales indican que la crisis ha incidido en la natalidad española en 2009, reduciéndola un 5%. De hecho, las mujeres españolas tienen 1,33 hijos de media frente a 1,69 hijos por madre en el caso de las extranjeras: en total, 1,40 hijos por mujer. Incluso la natalidad de las madres inmigrantes (que aportan alrededor de un 20% de los nacimientos totales) ha experimentado un descenso.

Sin embargo, la crisis es un factor ocasional y tras la reducción de la natalidad hay que buscar otras causas para esta situación.

Según los datos de la empresa de soluciones de recursos humanos, Randstad, el estatus laboral de la mujer es uno de los factores que interviene en esta reducción de la natalidad: sólo un 3,65% de los nacimientos tienen a una madre que ejerce su profesión en la dirección de empresas o en la administración pública. Esto supone que las mujeres con mayor responsabilidad o cuya carrera profesional ha sido más larga hasta adquirir un puesto estable están menos predispuestas a tener hijos o los tienen más tarde.

Y es que la estabilidad laboral es precisa para tomar la decisión de tener un hijo, así como las facilidades que la mujer va a encontrar para poder compatibilizar su nueva vida como madre y su desarrollo profesional. De ahí que puestos con continuidad y estabilidad, como los administrativos, sean los que acogen el mayor número de nacimientos. Y también por este mismo motivo, las mujeres con puestos en dirección de empresas son las que menos hijos han tenido en el último año.

El nivel formativo también es otro factor a tener en cuenta: según los datos del Instituto Nacional de Estadística, las mujeres con estudios básicos son las mayoritarias a la hora de tener familia, con un destacado 38,88% del total, las mujeres con estudios medios (FP, bachiller, BUP…) representan un 28,05% y las mujeres con estudios superiores (diplomadas, licenciadas y doctoradas) un 28,38%.
El aumento en el nivel formativo, en especial entre las mujeres, ha provocado un incremento en la edad media a la que las mujeres tienen su primer hijo, que se sitúa actualmente en 30,9 años. De hecho, el porcentaje más alto de número de hijos corresponde al grupo de entre 30 y 34 años, que representan el 43,33% del total.

España, a la cola de Europa en medidas de natalidad

A la hora de valorar el número de hijos también destacan las medidas que los distintos gobiernos ofrecen a las mujeres para impulsar tanto la maternidad como la conciliación.

Las estadísticas publicadas por Randstad son claras en este sentido: España destina un 0,8% del PIB a ayudas a la familia, un porcentaje lejano de otras cifras de la Unión Europea (UE), como el 3,9% de Dinamarca.

La baja por maternidad, actualmente en 16 semanas, también es más corta que la media europea. En Suecia, por ejemplo, la baja es de 96 semanas y en Reino Unido es de 40 semanas.

En cuanto a prestaciones económicas, en Francia, las familias reciben 512 euros al mes durante los tres primeros años del hijo, mientras que en España se destinan 24 euros por hijo a cargo (siempre que no se supere un límite de ingresos establecido en 10.000 euros al año).

La principal solución a este problema está no sólo en ofrecer incentivos fiscales y ayudas económicas, sino que las empresas entiendan la necesidad de apoyar la red familiar de sus trabajadores, hombres y mujeres. Conciliar es eminentemente una cuestión de tiempo disponible. Se trata de compartir el tiempo entre actividades laborales y personales, con el objeto de atender a familiares o personas dependientes. María Ángeles Tejada, directora de Especialidades de Randstad, reconoce que uno de los mayores debates de los últimos años en el ámbito de los recursos humanos tiene que ver precisamente con la conciliación entre la familia y el trabajo: “Estimo que el tema no puede analizarse sólo desde una óptica profesional y, por tanto, merece que lo subamos de nivel, ya que está directamente relacionado con cómo vivimos nuestra vida laboral y personal, el tiempo que nos dedicamos a nosotros mismos, la congruencia con nuestros valores y nuestro éxito individual”.

De hecho, la conciliación se presenta como uno de los aspectos más valorados por los españoles en edad de trabajar cuando buscan una empresa para trabajar, demostrando esta nueva preocupación en el mercado.

Calendula
calendula@yosoymadresoltera.org