MARÍA ESCRIBIÓ…

HOLA, soy una mujer de 33 años y llevo 5 años viviendo con mi pareja, con la cual tengo un hijo de 4 años. Pero la situación por que la que yo paso y todavía no entiendo es por qué él siempre se va de casa a ver a sus otros hijos, a casa de su ex, argumentándome que si los trae a vivir conmigo nuestra vida se volvería un infierno. Ellos son una niña de 8 y un adolescente de 12, quienes hasta la fecha siguen viviendo con su madre. Yo la conozco. Claro que ella, si me viera, me partiría el queso…

Él y yo trabajamos juntos y conseguimos una casa para vivir, pero odio tener que soportar que se vaya y me deje sola cada tercer día a casa de sus hijos, o si no ver que cada vez que suena su celular sea para pedirle dinero o decirle que lo extrañan y que quieren verlo.

Yo ya estoy harta de esta situación, pero no puedo dejarlo porque lo amo y mi hijo es idéntico a él. Ni siquiera sus propios hijos se parecen tanto a él.

Quisiera que me dieran un consejo, qué puedo hacer, si seguir con esta vida o definitivamente terminar.

Padre e hijo. Plaza de la Catedral. León.

Padre e hijo. Plaza de la Catedral. León.

RESPUESTA DE CALENDULA…

Estimada amiga María, ante un estado de tribulación, cuando consigo reflexionar y serenarme, lo que me facilita entender qué es lo que está pasando es ponerme en la piel de la otra persona. Decir: ¿qué haría yo si fuera la otra mujer, la madre de los otros hijos? O bien: ¿y si yo fuera la madre que visito a los hijos que tuve de una relación anterior? Esto te ayudará a comprender a tu marido y a no sentir rabia o pesar.

Los celos, la rabia, se cuelan en nuestra voz, y en las palabras, y en los gestos del rostro. Cuando hables por teléfono, sonríe, dice un pensamiento oriental: desde el otro lado del teléfono, quien hable contigo sabrá que estás sonriendo. Si sientes emociones negativas, eso no va a favorecer vuestra relación. Piensa que si fueras la madre que vive sola con sus hijos, desearías con todo tu corazón que el padre de los niños los visitara y los considerara hijos al igual que los que ha tenido después.

Los celos (sentirte en un segundo término) son difíciles de llevar. Es natural que los sientas. Pero que esto no te enturbie el pensamiento. Piensa que tu pareja es una persona excelente. Si quiere a sus primeros hijos y al mismo tiempo convive contigo, es que te quiere mucho, al igual que al hijo que tenéis en común. Si no te quisiera, te lo estaría demostrando o ya se habría ido.

Pregúntate: ¿si yo tuviera otros hijos que vivieran con su padre, acaso no desearía estar con ellos lo más posible? ¿Acaso no acudiría a ellos siempre que reclamaran mi presencia? ¿No estaría preocupada si les faltara lo necesario para vivir?

El tema económico crea muchos problemas en una familia, y más si los ingresos se tienen que repartir con unos hijos anteriores. Esta cuestión la viven todas las parejas que se separan o divorcian, o también las madres solteras: la segunda pareja tendrá que compartir los ingresos con la anterior.

Yo, en tu caso, me sentiría orgullosa de tener a una pareja o marido que atiende a todos sus hijos, aunque sólo viva con uno de ellos, el que tiene 4 años. Procuraría no crear escenas de celos, ni recriminarle lo que hace y cómo lo hace. Si él se siente bien a tu lado, no creo que tengas nada que temer.

Mantente ocupada cuando él esté fuera, haz cosas que te gusten o visita a personas con las cuales te sientas acompañada y te comuniques bien. Cuando regreses a casa tendrás la mente despejada, te sentirás satisfecha y no darás tanta importancia a su ausencia. Tú no estás sola, pero la inseguridad hace que te sientas sola. No permitas que las ideas pesimistas te embarguen. Si dejas que las sospechas sin un motivo fundado aniden en tu corazón, estas sospechas mandarán sobre ti, te darán órdenes, quedarás cautiva.

Anímate, María. Claro está que, si continuas sin soportar esta situación, acabarás separándote o él te pedirá la separación. Y a partir de ese momento, ¿querrás que él visite a tu hijo? ¿Verdad que sí? Eso es lo normal. Lo anormal sería que utilizaras a tu hijo para perjudicarle. Muchas parejas se comportan así, recurren a la venganza para expresar rabia ante un amor en el que pusieron muchas expectativas, pero se fue al traste, vete a saber por qué motivos.

Analiza la situación con serenidad. Y si estás enamorada de él y le quieres, defiende con inteligencia esta relación.

A ver qué opinan otras personas que lean este artículo.

Un beso,

Calendula
calendula@yosoymadresoltera.org