El reciente golpe de estado ha dado la palabra a los sectores populares. Temen que el gobierno que sustituye al anterior de Manuel Zelaya quite el apoyo que éste daba a los planes de salud, alfabetización y mejora de salarios.

Transcribimos del diario digital El Tiempo:

“Estos comedores son una idea sencilla y de bajo costo, aquí uno puede comer con poco dinero”, dice Angela Barahona, una cocinera del comedor popular de Las Delicias, periferia de Tegucigalpa, mientras remueve maíz para hacer tortillas.

Un plato rebosante de albóndigas y arroz se vende a los vecinos por 15 lempiras (menos de 80 centavos de dólar), en un programa que beneficia a unas 10.000 familias en Honduras, uno de los países más pobres de América Latina, con casi 60% de sus 7 millones de habitantes en la pobreza.”

Una cocinera del comedor popular de Las Delicias este 1 de julio de 2009 en Tegucigalpa. AFP.

Una cocinera del comedor popular de Las Delicias este 1 de julio de 2009 en Tegucigalpa. AFP.

En los comedores populares se da subsistencia a muchas madres solteras y a sus hijos y en ocasiones a sus padres ancianos. Estas madres “son parte de los beneficiarios de programas implantados por Zelaya, cuyos detractores acusan de haber colocado al país bajo la órbita del presidente venezolano, Hugo Chávez.”

“Zelaya puso en marcha programas copiados de Venezuela y Bolivia, como la campaña de alfabetización ‘Yo sí puedo’ o las brigadas de salud, y subió el salario mínimo a 250 dólares y bajó los combustibles gracias a un precio subsidiado por el gobierno venezolano.”

Desde el golpe militar que ha instaurado a Micheletti al frente del gobierno, se producen manifestaciones a diario, los unos a favor del regreso del presidente electo Zelaya y otros  apoyando al  derrocamiento.

“Las diferencias entre sus participantes saltan a la vista: taxistas, maestros y sindicalistas con rostros morenos y rasgos indígenas protagonizaban las protestas para pedir el regreso de Zelaya.

Del otro lado, empresarios, funcionarios y empleados, la mayoría de la clase media acomodada, se manifestaban a favor de Micheletti.”