En un reciente artículo de este portal, titulado El Defensor del Pueblo (Ombudsman) puede ser de ayuda a madres solteras, se habló de las quejas y peticiones que se pueden presentar ante la mencionada institución.

Las quejas pueden referirse a problemas relacionados con asuntos sobre los cuales el gobierno del Estado y el gobierno municipal tienen una responsabilidad. Por ejemplo la situación penitenciaria de las madres solteras: Defensor del Pueblo Andaluz.

El defensor de las personas.

El defensor de las personas.

Sin embargo, la mayoría de quejas se refieren a desacuerdos sobre cómo nos ha tratado una Administración pública, y, aunque hayamos reclamado, ésta no ha dado una respuesta ajustada a la ley, por falta de voluntad y por errores imputables a unas malas prácticas.

Para orientación de madres solteras será útil conocer algunos tipos de quejas que son competencia del Defensor del Pueblo. Es importante que las madres solteras conozcan sus derechos.

1.    Queja por falta de respuesta de la Administración sanitaria sobre una reclamación formulada a consecuencia de las secuelas que sufrió una paciente intervenida por un odontólogo.

2.    Queja presentada ante el defensor porque una empresa estatal de telefonía reclamaba a un señor una deuda que en realidad pertenecía a otro usuario. La confusión tenía su origen en la coincidencia del número de carné de identidad. El señor en cuestión había alegado esta circunstancia en diversas ocasiones ante la compañía de telefonía, sin obtener respuesta.

3.    Queja contra un ayuntamiento por la suspensión del suministro de agua. El autor de la queja manifestó que recibía agua municipal para el riego agrícola de sus campos. Construyó un cobertizo con una superficie más grande que la que figuraba en la licencia de obras. El ayuntamiento argumentó al defensor que el agua suministrada se había utilizado para construir el cobertizo y no para el uso agrícola contratado. El defensor entendió que el corte del suministro de agua era una medida de presión para que se restituyera la legalidad urbanística infringida. Así las cosas, se restableció el suministro y se procedió a derribar el cobertizo.

4.    Queja sobre la compra de un buen número de tikets de metro, sin que en los mismos figurase la fecha de caducidad. El ayuntamiento decidió un día que los tikets tenían que canjearse por otros actuales, sin precisar el plazo para efectuar la operación. El usuario en cuestión ya sólo pudo cambiar una parte de los billetes. La empresa del ferrocarril suburbano ponía serios reparos al canje de los títulos porque argumentaba que podrían ser robados.

5.    Queja de un ciudadano porque las instrucciones de uso de un aparato de precisión sólo figuraban en lenguas extranjeras.

6.    Queja de una madre soltera con un hijo adolescente de 15 años que presentaba un severo trastorno de conducta. El menor estaba ingresado en un centro de protección pero pronto tendría que salir del mismo. La madre argumentó al defensor que en aquellos momentos no podía hacerse cargo del mismo por no tener domicilio donde atenderlo (debido a las actuaciones delictivas de su hijo, la madre había sido desahuciada y obligada a pagar los daños ocasionados por éste); por no tener medios económicos; por incompatibilidad de su horario laboral con la atención continuada que requería su hijo al no disponer de apoyo familiar.

7.    Queja de una madre soltera que trabajaba 3 horas al día como limpiadora y recibía un subsidio de la Administración local para completar un salario equivalente a la renta básica. La Administración le retiró un año antes la renta básica que recibía porque rechazó un trabajo para poder cuidar de su recién nacido. Motivación: era una “baja voluntaria en el trabajo”, uno de los supuestos de la normativa para dejar de abonar la prestación. El defensor pidió a la institución que restituyera la renta básica a la mujer, pero se negó a pagar.

8.    Queja por falta de información sobre cómo se tramita un expediente de solicitud de ayuda para personas en situación de dependencia (*).

9.    Queja por una solicitud de ayuda para una persona dependiente, al no ver reconocido su derecho.

(*) Se entiende por dependencia el “estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal”.