Golpe judicial al machismo en España. El tribunal ‘bendice’ la ley, que considera ajustada por defender la dignidad y las libertades de la mujer.

Transcripción del artículo publicado por el digital La Vanguardia con fecha 23 de agosto de 2010.

El Constitucional avala la ley que endurece las penas a los maltratadores

Javier Ricou – Lleida

La ley de Violencia de Género, que eleva las penas para las agresiones  machistas, no establece que todo varón es un maltratador nato, ni que toda mujer es susceptible de ser agredida u ocupa una posición subordinada dentro de la relación de pareja. Así lo entiende el Tribunal Constitucional al desestimar las cuestiones de inconstitucionalidad presentadas por un juzgado de Albacete y fallar que el artículo 148.4 del Código Penal –que prevé un castigo más severo en los maltratos infligidos por el hombre a la mujer– no vulnera ningún derecho fundamental ni es inconstitucional. Este tribunal avala, por tanto, el incremento de penas (hasta cinco años de cárcel) en las agresiones machistas al compartir el fin buscado por esta ley de Violencia de Género, que no es otro que castigar con mayor dureza los “casos en los que el agresor actúa conforme a una pauta cultural y se aprovecha de la desigualdad en el ámbito de la pareja”, según recoge la sentencia.

Pena de prisión de dos a cinco años.

Pena de prisión de dos a cinco años.

El fallo del Constitucional ha sido muy bien recibido por asociaciones de mujeres progresistas, que han interpretado esta sentencia como un claro respaldo a las víctimas de malos tratos, mientras que en el entorno jurídico se afirma que la resolución –una vez declarada la constitucionalidad de ese artículo de la ley de Violencia de Género– deja las cosas prácticamente igual que estaban. Y es que el propio Constitucional recoge en su fallo que esa norma que castiga con mayor dureza los malos tratos, “la sustenta el legislador en su voluntad de sancionar más unas agresiones que entiende son más graves y reprochables socialmente en el contexto relacional en el que se producen (…) con gravísimas consecuencias para quien de un modo constitucionalmente intolerable ostenta una posición subordinada”. El tribunal deja claro, por lo tanto, que no todas las agresiones en el seno de la pareja encajan en ese supuesto y, por lo tanto, queda en manos de los jueces valorar cada caso, con la posibilidad de condenar por unas simples lesiones sin aplicar el artículo 148.4, que eleva la condena de dos a cinco años para los hombres, frente a los tres años de pena máxima que se impondría a una mujer si cometiese unos hechos idénticos en una relación de pareja contra un varón.

La posibilidad de condenar por un simple delito de lesiones cuando no se dan los requisitos que agravan la pena –dominio del hombre, posición subordinada, desprotección de la libertad y la dignidad de la mujer…– es, precisamente, uno de los argumentos esgrimidos por el tribunal –cuya postura han avalado tanto la Fiscalía como el abogado del Estado– a la hora de dictaminar que la ley no es discriminatoria con el varón, ni considera que este sea, por una simple cuestión de sexo, un maltratador. Ese era, además, uno de los principales puntos a los que se aferraba la juez de Albacete que llevó esta ley al Constitucional. Según su punto de vista el artículo de esa ley era propio “de un derecho penal de autor, frente al tradicional derecho penal del hecho”.

El tribunal defiende, asimismo, esta ley como un arma para “combatir el origen de un abominable tipo de violencia que se genera en un contexto de desigualdad y ve lícito hacerlo con distintas clases de medidas, entre ellas las penales”. El TC recuerda que la finalidad de la ley “es proteger la vida, la integridad física, la salud, la libertad y la seguridad de las mujeres” y acabar con una lacra “que supone un daño mayor en la víctima cuando el agresor actúa conforme a una pauta cultural –la desigualdad en el ámbito de la pareja– generadora de gravísimos daños a las mujeres”. Y eso, estima, merece un castigo superior al que cabría aplicar por infligir esa violencia en otros contextos, pues la víctima de malos tratos padece una factura extra que atenta contra su dignidad.

Cada día se presentan 360 denuncias

Una lacra. Así define el Tribunal Constitucional la factura en vidas destrozadas cobrada por la violencia machista en España. Las cifras hablan por sí solas. Cada día se presentan en el país, según datos del Ministerio de Igualdad, una media de 360 denuncias. O lo que es lo mismo: entre enero y junio de este año se formularon 32.492 acusaciones de malos tratos. Pero esta es una violencia que mata. Un total de 33 mujeres han muerto a manos de sus compañeros sentimentales en el primer semestre del 2010.

Es una cifra que no para de aumentar, a pesar del endurecimiento de las leyes y una mayor conciencia ciudadana sobre este drama. Entre enero y junio de este año han sido asesinadas en España siete mujeres más que en el mismo periodo del anterior ejercicio. También han aumentado, en un 2,7%, las denuncias. En los últimos meses se ha detectado, por otro lado, un cambio de tendencia en lo que respecta a la nacionalidad de las víctimas. En el balance del primer semestre del año, el 72,6% de las mujeres eran españolas, y el 27,4%, extranjeras.

Artículo recurrido

El artículo 36 de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, modifica el artículo 148.4 del Código Penal, que queda redactado en los siguientes términos:

Artículo 148.4
«Las lesiones previstas en el apartado 1 del artículo anterior podrán ser castigadas con la pena de prisión de dos a cinco años, atendiendo al resultado causado o riesgo producido:
4.º Si la víctima fuere o hubiere sido esposa, o mujer que estuviere o hubiere estado ligada al autor por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia.

Motivo del recurso: Supuesta vulneración de los principios de igualdad, de presunción de inocencia y de culpabilidad, de legalidad y de proporcionalidad penal: trato penal diferente en el delito de lesiones.

Calendula
calendula@yosoymadresoltera.org