disney6Existe la tentación de pensar que los hijos de madres solteras son distintos, a peor, que los hijos de familias con papá y mamá. Unos dicen que los niños de madres solas están demasiado protegidos, otros que existe una relación amor-odio de la madre adolescente hacia el hijo, y otros también que pasan muchas horas solos y por dicha razón se sienten abandonados.

Actualmente, existe tal variedad de tipos de familia que resulta difícil establecer cuál de ellas reúne mejores requisitos. Evidentemente, cuando los dos progenitores se quieren y respetan, al menos uno de ellos ha cursado estudios universitarios, la madre trabaja pero, o bien le han concedido reducción de jornada o bien recibe ayuda de la familia o de una empleada doméstica, no tienen problemas económicos, coinciden en cómo educar a los hijos, los llevan a una buena escuela (preferiblemente privada), viven en un barrio sin problemas de droga ni marginalidad, tienen una segunda residencia para pasar los fines de semana en contacto con la naturaleza, poseen por lo menos un automóvil para desplazarse cómodamente por el campo y la ciudad, la biblioteca situada en la habitación que papá y mamá han decorado como “despacho” recibe la visita de los hijos desde que aprenden a leer y escribir, cualquier deficiencia en el aprendizaje o aprovechamiento de las clases se corrige con clases particulares o la visita a un psicólogo, los museos son lugares obligados de visita, viajan con asiduidad, siempre son los primeros en tener el último modelo de ordenador, videojuego, televisor, etc., cualquiera pondría la mano en el fuego que responde al modelo de familia ideal. Una familia de clase media alta bien avenida.

¿He olvidado algo más?

Si eres madre soltera o lo vas a ser, no te dejes influir. No existen dos familias iguales. En familias teóricamente “perfectas” se dan suicidios de chicos y chicas jóvenes, por citar sólo un ejemplo de los muchos problemas que acechan a la familia ideal.

Una familia de madre soltera, o mujer sola, u hombre solo, tendrá mayores dificultades en función del nivel económico, de la preparación cultural y del equilibrio personal del progenitor. Evidentemente, a mayor pobreza, mayor marginalidad y menos oportunidades para triunfar o sentirse realizado profesionalmente; mayores dificultades para estudiar, para encontrar vivienda y trabajo, y formar una familia, etc. A menudo los problemas que se achacan a las madres solteras en general no son exclusivos de ellas, y mucho menos desde que la madre soltera lo es por libre elección, sino que tiene su origen en su clase social o nivel económico y cultural familiar.

disney4La escuela es el lugar donde se instruye y educa al hijo, pero la familia actúa también como educadora y formadora. El hijo aprende de la madre, y abuelos, y tíos, no sólo buenas maneras (modales), sino también a desarrollar la inteligencia, las dotes de observación… A razonar. Aprende actitudes. Se le inculcan valores. Si alguien maltrata a un animal, es un buen momento para explicarle que la violencia, la tortura, el placer de hacer daño, no son buenos compañeros de la vida, ni en personas ni en animales. Enseñando al hijo a conocer e interesarse por los animales, por ejemplo, aprenderá a quererlos.

Siempre que los adultos, con un gesto o un comentario de desprecio, nos mostramos contrarios a algo, el niño capta que él tiene que actuar del mismo modo, que aquello es lo que place a mamá y papá; es lo que se espera de él. Estemos atentos a cómo nos manifestamos. Si discrepamos de los jóvenes que visten diferente de nosotros y se adornan las orejas con gruesos pendientes colgantes, no descalifiquemos al joven en su totalidad. Digamos: “a mi no me gustan esos adornos, pero al chico se ve que sí”.

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La educación pasa también por comentar lo que se ve en televisión. No podemos dejar a nuestros hijos frente al televisor mucho tiempo, como si el aparato fuera el profesor escogido para nuestros hijos. Los domingos se aprovechan para salir de casa. Si la madre soltera va a la playa con el hijo o la familia, es un buen momento para hablar de los peces, o de las olas, y la arena, y las algas, y de la pesca que lo arrasa todo y destruye el fondo marino… Seguramente el hijo le explicará algunas cosas que ella no sabe, porque lo habrá aprendido recientemente en la escuela. ¡Qué magnífica oportunidad para que él haga partícipe a su madre de los conocimientos adquiridos! Madre e hijo se enriquecen mutuamente. Aprenden a dialogar, a intercambiar pareceres, a ponderar, a criticar, a mostrarse contrarios o favorables a un acontecimiento, a una idea. Todo, todo es educar.

disney7Si se celebran actos o fiestas populares, es recomendable asistir. Si  existe la ocasión de ir al cine, también. Si se ve una magnífica puesta de sol, comentarla, admirarla. Si la madre no sabe por qué el cielo algunas veces aparece rojo cuando se pone el sol, que el hijo lo pregunte al profesor al día siguiente. Hay muchas maneras de abrir la mente, de estimular nuestros recursos mentales y emocionales. Madre soltera e hijo pueden compenetrarse a través de la educación o a través de la diversión. No desaprovechemos ninguna oportunidad.