Los Estados miembros de la Unión Europea tendrán que adaptar su legislación a la nueva Directiva en el período de dos años. Esta Directiva impedirá que muchas mujeres que colaboran con su pareja trabajadora autónoma caigan en la pobreza en caso de divorcio, muerte de la pareja o quiebra de la empresa.

Consúltala aquí:

DIRECTIVA 2010/41/UE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO, de 7 de julio de 2010, sobre la aplicación del principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres que ejercen una actividad autónoma, y por la que se deroga la Directiva 86/613/CEE del Consejo

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La Directiva garantiza que los trabajadores autónomos y sus cónyuges tengan una mayor protección social.

Por primera vez se contempla el derecho al permiso de maternidad.

Protección social a las trabajadoras autónomas por matenidad.

Protección social a las trabajadoras autónomas por matenidad.

Uno de los principales objetivos de la norma es evitar la discriminación de las mujeres en este sector.

También se refuerza la capacidad empresarial femenina, ya que actualmente sólo uno de cada tres empresarios de la UE es una mujer.

La Comisaria europea de Justicia, Derechos fundamentales y Ciudadanía, Viviane Reding, solicitó a los Estados miembros que apliquen rápidamente la Directiva, con la finalidad de que los ciudadanos puedan observar sus beneficios en la vida cotidiana.

La Directiva mejora considerablemente la protección de las mujeres que ejercen una actividad autónoma y la de sus cónyuges colaboradores o parejas de hecho, especialmente en el caso de maternidad. Ofrece una prestación por maternidad y un permiso de un mínimo de 14 semanas, si así lo desean las trabajadoras. En la Unión Europea, es la primera vez se conceden prestaciones por maternidad a las trabajadoras autónomas.

Asimismo, la disposición sobre la protección social para los cónyuges colaboradores y las parejas de hecho (reconocidas por la legislación estatal) supone también una mejoría considerable respecto a la Directiva de 1986. Tendrán el mismo derecho a la cobertura de la seguridad social (las pensiones, por ejemplo) que los trabajadores por cuenta propia, siempre que el Estado miembro ofrezca esta protección a los trabajadores autónomos, lo cual contribuirá a establecer una red de seguridad social más firme y a impedir que las mujeres caigan en la pobreza.

Como hemos mencionado, los Estados miembros tienen un plazo de 2 años para incorporarla a su legislación. Sólo en los casos que esté justificado por dificultades particulares, este plazo se podrá prorrogar otros dos años en relación al cumplimiento de las disposiciones relativas a los cónyuges colaboradores.

La población activa autónoma

El trabajo por cuenta propia es una forma de ocupación importante –aunque minoritaria– en Europa y representa cerca del 16% de la población activa.

Cerca del 11% de los trabajadores autónomos europeos dependen de la ayuda de sus cónyuges o parejas, que trabajan de modo informal en pequeños negocios familiares, como es el caso de las explotaciones agrarias y las consultas médicas locales. Tradicionalmente, estos cónyuges colaboradores siempre han dependido de sus parejas trabajadoras autónomas, por lo cual hacen frente a un elevado riesgo de pobreza en caso de divorcio, muerte de la pareja o quiebra.

En relación a los trabajadores asalariados, la UE ha adoptado recientemente una nueva Directiva que amplia el derecho al permiso de paternidad. Actualmente el Parlamento europeo está realizando la primera lectura de la propuesta de la Comisión sobre una directiva modificada relativa al permiso de maternidad.

Calendula
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