La depresión es un grave problema de salud mental. Muchas madres solteras se hallan expuestas a esta patología a causa de su situación personal y emocional.

Cargas familiares y falta de apoyo

El exceso de cargas familiares, no poder compartir la responsabilidad maternal con la pareja y la ausencia de programas sociales que las respalde se encuentran en el origen de muchos cuadros de ansiedad, depresión y patologías más severas.

El exceso de cargas familiares puede estar en el origen de una depresión.

El exceso de cargas familiares puede estar en el origen de una depresión.

La presidenta de la Federación de Asociaciones de Madres Solteras de España “subrayó ‘la sobreexigencia’ a la que se enfrentan las madres solteras, presionadas por ‘ser buena madre, perfecta, trabajadora, que sus hijos sean los mejores, que no haya fracaso escolar’, etcétera; mientras que si existe un padre que está solo a cargo de sus hijos, el sentimiento social es pensar: ‘pobrecito’; vamos a echarle una mano porque si está solo no va a poder”. Y añadió a continuación: “Pedimos recursos que garanticen el acceso a los servicios públicos para los niños y las niñas, para aliviar cargas a todos los niveles. Muchos de los problemas de la salud vienen por no poder afrontar las responsabilidades”.

Aquí está el núcleo del problema de un buen número de madres solteras: No poder afrontar las responsabilidades.

¿Si tengo antecedentes familiares, voy a tener depresión?

Se ha intentado demostrar que la depresión tiene un origen genético, es decir, si alguien de la familia la sufre, probablemente los descendientes la van a padecer. No siempre es así. A menudo, con una predisposición genética similar, unas personas presentan cuadros depresivos y otras no. ¿Dónde está la diferencia? Parece que hay factores adicionales que contribuyen a que se desencadene la enfermedad: tensiones en la vida, conflictos con la familia, trabajo, etc.

En la depresión intervienen factores genéticos, biológicos, psicológicos y sociales.

Síntomas de la depresión

Los síntomas son varios, según la persona, pero los más destacados son: tristeza, pesimismo, sentimientos de culpa, fatiga.

Si los síntomas perduran semanas y meses, es posible que se halle ante una depresión. Solicite ayuda cuanto antes.

Las personas con depresión necesitan mucho cariño.

Las personas con depresión necesitan mucho cariño.

Diagnóstico y tratamiento de la depresión

Es importante explicar al médico de familia o médico de cabecera que se es madre soltera, que se tiene uno o más hijos, el entorno familiar y la casa en que se vive: hogar de los padres, en vivienda sola o madre separada de los hijos por motivos de trabajo y económicos, etc. El médico conviene que conozca el entorno personal y familiar de la paciente, para que, cuando la envíe al especialista, le reporte su historial médico con las pertinentes recomendaciones.

Una vez diagnosticada la depresión, la madre debe seguir un tratamiento farmacológico y asistir a terapias individuales o en grupo. También es muy importante el apoyo de la familia y su deseo de superar la enfermedad. La disminución de las sobrecargas familiares, el cariño y la comprensión de los familiares y personas próximas son decisivos para afrontar esa enfermedad o cualesquiera otras.

Es fundamental, cuando se tiene un problema de salud mental, no hacer caso de comentarios de vecinos y solicitar tratamiento lo antes posible. El médico de familia le orientará sobre los centros de salud mental públicos (gratuitos) y privados que existen en su zona.

Dónde pedir ayuda

Si no sabe donde pedir ayuda, consulte las páginas de los listines telefónicos, según indica el Instituto Nacional de Salud Mental (National Institute of Mental Health). En momentos de crisis puede asistir al servicio de urgencias de un hospital.

También se solicitará, a través del médico de familia, ayuda de los servicios sociales. Cualquier pequeño apoyo levanta la moral de la madre que se encuentra al límite de sus fuerzas.

La autoestima se forja en la infancia

El fomento de la autoestima empieza en la cuna.

El fomento de la autoestima empieza en la cuna.

La madre soltera tal vez ha sufrido en el seno familiar, en el barrio o en la escuela un trato que ha bajado su autoestima. Se ha sentido humillada y poco valorada a causa de: abuso verbal, abuso sexual y malos tratos físicos y psíquicos, que han hecho que se sienta insegura y acomplejada. Esas actuaciones favorecen los cuadros depresivos.

Conviene que la madre soltera no repita con su hijo los mismos errores que ella sufrió en su infancia y adolescencia. Los conflictos internos de la familia y la falta de recursos económicos acostumbran a estar en el origen de las descalificaciones y los malos tratos.

En la vida no existen personas feas, o poco agraciadas, o poco capaces, o tontas, o tímidas, o poco simpáticas y comunicativas, o inútiles. Existen personas. Y cada persona tiene unas cualidades fantásticas, sólo que a menudo se tienen ideas poco positivas que impiden descubrirlas. A menudo, tras las palabras soeces y denigrantes de familiares se esconden personas de poco categoría humana, con complejos tremendos y grandes frustraciones. No es oro todo lo que reluce.

No hay que valorar a las personas por su físico o apariencia:

  • Si eres gorda, no sufras; casi seguro que tienes muchas cualidades para comprender la música y para bailar.
  • Si te dicen que eres fea, sonríe, anda y muéstrate como si fueras la más guapa, que lo eres, aunque otras personas, movidas por la envidia, quieran ensombrecer tus habilidades manuales, o intelectuales, o artísticas. Las mujeres a quienes gusta la técnica (arreglar máquinas, hacer bricolage, etc.) son escasas. Si eres una de ellas, estás de suerte. Siempre tendrás trabajo.
  • Las mujeres que sonríen, se quieren a sí mismas y no hacen caso de los amargados y envidiosos, sacan mucho partido de sus cualidades y son más felices. ¿Te das cuenta que la fuerza está en tu interior, que sólo tienes que creértelo y empezar a actuar? Da un pasito y consigue lo que te propones. Mañana o pasado darás otro paso más. Así se empieza. Así empezamos todas, no creas que eres una excepción.
  • Si no sabes bailar, porque te falta el sentido del ritmo, no bailes, o no asistas a discotecas, o haz otra cosa. Existen muchas actividades que te van a satisfacer.
  • Los amigos o personas que no te valoran, o no te tratan bien, apártalas de tu lado. Cuando las tengas apartadas, habrán dejado el espacio libre para que entren las que te respetan, te quieren y se lo pasan bien contigo.
  • Si te sientes guapa, disfrútalo, pero no te creas superior. La vida no acaba con ser la más guapa y casarse lo antes posible. Existen otras formas de vida.