Gabriela Flores perdió su trabajo debido a la crisis económica que vive el país y desde entonces no ha dejado de pasar hojas de vida y de tocar puertas. Pero hasta ahora nada le ha dado resultado.

Transcripción del artículo publicado por el digital hondureño La Prensa con fecha 25 de junio de 2010.

Reynaldo Yanes
San Pedro Sula, Honduras

“Estamos reduciendo el personal”. Ésa fue la única explicación que me dieron en el departamento de recursos humanos de la empresa de complementos arquitectónicos donde trabajaba desde hacía tres años en el área de atención y servicio al cliente.

"Veo la situación económica muy dificil. Casi siempre me encuentro con gente que está pasando por lo mismo que yo, o incluso peor".

"Veo la situación económica muy dificil. Casi siempre me encuentro con gente que está pasando por lo mismo que yo, o incluso peor".

Yo pensaba que nunca me iba a ir de mi trabajo, pasé tanto tiempo allí que no pensé que me pasaría; pero la baja de un 60% en las ventas y la reestructuración hecha por los jefes generó aquella situación que me cayó como un balde de agua fría. No había más que hacer. De la noche a la mañana, por causa de la crisis económica, mis responsabilidades laborales se las habían asignado a otra persona, y yo me había quedado sin mi empleo y sin los seis mil lempiras que me daban la posibilidad de hacerles frente a todas mis responsabilidades.

Mi nombre es Gabriela Ondina Flores Anariba, tengo 25 años, y ya llevo seis meses rogando a Dios para que me ayude a encontrar un trabajo. ¡Y todos los días le reclamo por qué no lo encuentro!

No es que haya perdido la fe, pero a veces me desespero porque he tocado puertas en una empresa y en otra; pero todavía no he podido encontrar algo.

Intentos fallidos

Desde febrero he intentado conseguir un nuevo empleo por medio de agencias de colocación privadas, pero ha sido infructífero. Ellos me han mandado a varios lugares y nada. En febrero fui como a diez lugares, en marzo a otros quince, en abril a diez. Lo peor fue ahorita en junio, porque casi no me llamaron debido a que las empresas detienen las contrataciones debido a lo del decimocuarto. Fui como a ocho.

Para este mes, por lo de la feria, busqué colocarme, pero no he tenido ningún resultado. He ido a seis lugares y no he encontrado nada, pero espero que esta semana mejore. En seis meses van 49 lugares y lo máximo que he logrado es que me hagan pruebas, pero nada más.

También les he dicho a mis parientes que si se enteran de algo me avisen. Ellos me recomendaron para dos citas, la primera en un hotel y la segunda en una empresa comercial. Allá me recibieron la hoja de vida, me pidieron otra información, pero no me entrevistaron a profundidad y me dijeron que me llamarían; pero hasta ahora el teléfono no ha sonado.

También lo he intentado por medio de currículum que he repartido entre mis amigos. Sólo me falta intentar en la oficina de la Secretaría del Trabajo adonde aún no he ido.

Discriminación

No creo que el no conseguir empleo sea por el hecho de ser mujer. Yo tengo amigos y otras amigas que están en mi misma situación y las posibilidades son mitad y mitad. Tampoco importa si se es profesional o no, simplemente no hay trabajo. Sin embargo, creo que el hecho de ser madre soltera también me ha impedido tener oportunidades. En una empresa, por ejemplo, me dijeron que necesitaban contratar a alguien soltero. Se piensa que una madre soltera va a dejar de lado el trabajo o va a estar faltando si un hijo se enferma u otras cosas. Por eso no me han dado la oportunidad.

A veces la gente se forma un mal concepto de las madres solteras, porque piensan que uno no es maduro. Me siento discriminada.

Dependientes

Como dije, a veces me desespero, porque de mí depende mi hija Valeria que ya tiene dos años. Yo quisiera tener el dinero para comprarle las cosas que necesita, y cuando veo esas cosas en las tiendas me da no sé qué no podérselas comprar.

Para más desgracia, el papá de mi hija no me ayuda para nada. Él no la quería, y hasta trató de hacer que abortara, pero yo me negué, dije que haría lo que tuviera que hacer, y ya vería cómo sacarla adelante; pero no iba a abortar a mi hija. He querido demandarlo, pero se ha desaparecido.

Mis papás también necesitan cuidados y medicinas. Pero en vez de yo ser quien les dé, más bien son ellos, Donatilo y Sara, mis padres adoptivos, los que me ayudan: me dan alojamiento, me cuidan a la niña y comparten lo poco que tienen conmigo. Pero eso no puede durar para siempre.

Me angustia que ahora que están en su vejez yo no tenga los recursos para ayudarlos y cuidarlos como ellos hicieron conmigo. Me siento profundamente agradecida porque de no ser por ellos, mi hija y yo estaríamos en la vil calle.

Lucha creativa

Gabriela, sin trabajo y sin ayuda del padre de su hija, busca darle un mejor futuro a la pequeña.

Gabriela, sin trabajo y sin ayuda del padre de su hija, busca darle un mejor futuro a la pequeña.

En estos momentos el único ingreso fijo que tenemos es el sueldo de Sandra, mi hermana, que vive con nosotros y trabaja en un banco.

De ahí en adelante dependemos de la ayuda que nos dan mis hermanos mayores y de lo que sacamos con las ventas de pastelitos que nos ponemos a hacer a veces.

Para tratar de ganar un poco más de dinero, he estado haciendo trabajos de bisutería: cadenas, pulseras, aritos. Eso fue algo que empecé como pasatiempo, para hacerme mis propios adornos, y me servía cuando tenía que hacerle algún regalo a alguien.

Ahora lo veo como un negocio que no me da mucho, pero por lo menos me ayuda a ganar algo. He estado tratando de conseguir clientes entre mis amigas y las amigas de ellas, pero lo más que logro recibir es entre 1,000 y 1,500 lempiras, y con eso no me ajusta para los gastos. Además tengo que invertir una parte para comprar materiales.

Los sueños

Además de conseguir un empleo, quiero seguir estudiando. Una de las cosas de las que me arrepiento es no haber seguido estudiado cuando tuve la oportunidad. Soy bachiller en Computación. A lo mejor, si lo hubiera hecho, no estaría en esta situación en la que estoy ahora. La falta de preparación también me ha afectado para encontrar un buen trabajo, y un buen salario.

Me llama la atención estudiar Mercadotecnia porque me gustan las ventas y soy pilas para eso. Dicen que nunca es tarde. También quiero darle a mi hija una educación, pero diferente a la que yo tuve, quiero que aprenda a hablar inglés, para que no pase por las mismas cosas que yo estoy pasando.

¡Eso sí! Espero encontrar pronto un trabajo si Dios quiere. Soy una persona muy dispuesta a trabajar y sólo espero una oportunidad.

Las altas y bajas en el mercado laboral actual

Un informe del Instituto Nacional de Estadística, INE, sobre la situación del mercado laboral desde el último año, muestra que la tasa de desempleo entre la Población Económicamente Activa, gira alrededor del 3.1% a nivel nacional.

Entre los factores que se apuntan como causas figura la contracción económica causada por la recesión mundial. Sin embargo, Osmaro Mendoza, gerente de una agencia de colocaciones de San Pedro Sula, apunta a otro factor al señalar que “el incremento al salario mínimo a finales de 2008 fue en gran parte responsable por el incremento de los despidos en las empresas, aún más que la crisis financiera internacional”.

El informe del INE establece que el 77% de la población nacional está en edad de trabajar, pero de estos, sólo lo hace el 53.1% y de este total, 72.3% son hombres, en tanto que el 35.9% son mujeres.

En lo que al desempleo se refiere, y a juzgar por el número de solicitudes que le presentan, “la proporción entre hombres y mujeres que buscan trabajo esta muy balanceada, prácticamente está en 50 y 50”, observa Mendoza, quien no obstante reporta con satisfacción que la demanda de trabajadores ha subido 65%.

Actualmente, en SPS, la Secretaría de Trabajo anunció que existen las siguientes vacantes: supervisor de campo, guardia de seguridad, operario de maquila, importaciones, supervisor de producción, jefe de mantenimiento, supervisor de taller, pintor, electricista, técnico en refrigeración y aire acondicionado, técnico en electromecánica, licenciado en mercadeo, optometrista, vendedor foráneo, supervisor de crédito y analista de crédito.

Asimismo, anunció que aún no se tienen los parámetros para la colocación de hondureños en los trabajos existentes fuera del país.

Calendula
calendula@yosoymadresoltera.org