El Gobierno de la Generalitat de Cataluña está ultimando un anteproyecto de ley de reforma de Código Civil catalán, que regulará la custodia de los hijos y el derecho de los niños adoptados a conocer su origen biológico. Se ha venido a llamar el “Código Civil del siglo XXI”.

Un grupo de familias juegan en un parque.

Un grupo de familias juegan en un parque.

Los jueces concederán, preferentemente, a los progenitores la custodia compartida, es decir, ambos tendrán la misma responsabilidad con los hijos después del divorcio que cuando convivían bajo el mismo techo. Se trata de dar preferencia a los intereses de los hijos y hacer menos traumática la separación. Los padres estudiaran y presentarán al juez un plan para el cuidado de sus hijos. Antes que pelearse, los progenitores tendrán que dialogar y establecer qué días de la semana vivirán con un progenitor u otro, educación, relación con la familia más extensa, etc. En los procesos de ruptura matrimonial prevalecerá la estabilidad de los hijos.

El papel de la madre seguirá siendo primordial.

Siempre que haya indicios fundamentados de que uno de los progenitores haya ejercido violencia de género y familiar, no tendrá derecho a la custodia compartida.

El nuevo Código Civil también regulará las compensaciones económicas para uno de los miembros de la pareja. Así, se tendrá en cuenta cuál de los progenitores trabaja en casa más que el otro, si ha habido un incremento patrimonial superior, o que uno de los miembros haya contribuido con su trabajo a consolidar un negocio familiar, aunque no haya recibido un sueldo.

La vivienda donde viven los hijos no pasará automáticamente al progenitor que se queda con los hijos, como se resolvía actualmente. Se estudiará cada caso. Puede que el cónyuge menos favorecido (en el caso que uno de ellos tenga medios suficientes, aunque se le otorgue la custodia de los hijos) pueda conservar la vivienda.

Respecto a los niños adoptados, el nuevo Código Civil catalán establece el derecho de los menores a conocer quienes son sus padres biológicos. Para que este derecho pueda surtir efecto, los padres deberán informar a los hijos de su situación de adoptados. La ley, cuando se apruebe, otorgará a los padres de los adoptantes (abuelos) un papel que hasta ahora no se les reconocía. Éstas y otras modificaciones de interés familiar se regularán con la entrada en vigor de la reforma del Libro Segundo del Código Civil de Cataluña.

Cambia la sociedad y cambia el lenguaje. En la futura ley deja de mencionarse la “potestad del padre y la madre” y se sustituye por la “potestad parental”. La familia del siglo XXI se ha diversificado enormemente.