Llegan las vacaciones y con ella los desplazamientos que se pueden convertir en una verdadera molestia si estás embarazada. Toma unas sencillas medidas y disfruta del viaje.

Debes tener en cuenta una serie de factores para que tengas todo bajo control y que tu embarazo no influya en el viaje.

Destino

Si viajas en coche debes colocarte bien el cinturón por la seguridad tuya y la de tu bebé.

Si viajas en coche debes colocarte bien el cinturón por la seguridad tuya y la de tu bebé.

No es lo mismo viajar a un país europeo que a un país africano, por ejemplo. Debes consultar a tu médico el destino y él te dirá las ventajas y las desventajas de cada uno. Porque si tu destino es tropical (África, Asia o Latinoamérica) deberás informarte de las medidas preventivas a adoptar antes, durante y después del viaje.

Tendrás que saber qué vacunas debes ponerte, si es necesario hacer una profilaxis y cuál. Las vacunas contra enfermedades relacionadas con ciertos destinos turísticos como la hepatitis A, el tifus o la fiebre amarilla son aconsejables ponérselas antes del embarazo; siempre es mejor prevenir para evitar riesgos innecesarios.

Averigua de qué tipo de servicios sanitarios dispone tu destino y asegúrate de que haya un hospital cercano a tu alojamiento, por si necesitaras ir en cualquier momento.

No te olvides de llevar todos los documentos contigo (la tarjeta sanitaria, historial de embarazo, etc.) Tampoco está de más comprobar si tu seguro de viajes cubre el embarazo.

Infórmate en cuanto a higiene personal, sobre la calidad del agua y de los alimentos.

Toma medidas para la exposición solar, las temperaturas extremas y la altitud.

Deberás conocer también, antes de emprender tu viaje, la calidad de la asistencia médica y de la seguridad en el destino y qué botiquín debes llevar contigo.

La mejor etapa para viajar

El mejor momento del embarazo para viajar es entre las semanas 14ª y 28ª. Por un lado las náuseas, los vómitos y la somnolencia habrán pasado. Y por otro, la hinchazón de piernas todavía no habrá comenzado y en vista de que todavía no tendrás una barriga enorme, aún conservarás la agilidad física y la energía suficiente para pegarte grandes caminatas. También durante este periodo se soporta mejor estar sentada durante horas, una postura que exigen prácticamente todos los viajes. Aunque lo hagas en avión, en tren o en barco podrás levantarte y andar un poco.

Medio de transporte


– Tren:
Es uno de los medios de transporte más aconsejables para las embarazadas. Hay muchos servicios y hasta un vagón-cafetería. Para viajes largos es la mejor opción. Los espacios son amplios y podrás pasear por los pasillos cómodamente sin perder el equilibrio. Eso sí, pon atención al subir y bajar las escaleras del vagón.

– Barco:
La mayoría de las líneas marítimas que ofertan cruceros no te permitirán viajar a menos que hayas cumplido la semana 26ª de embarazo. Antes de reservar los billetes, infórmate bien de todas las normas y prohibiciones que aplica la compañía y averigua con qué tipo de cobertura médica puedes contar a bordo.

– Avión: La política de las líneas aéreas suele discrepar en el tema del embarazo y los viajes en avión. Infórmate bien antes de hacer una reserva. La mayoría de las compañías te pedirán un certificado médico que informe de la etapa gestacional en la que te encuentras en el momento de vuelo, la fecha prevista del parto y si no existen contraindicaciones para volar.

Si compras los billetes con antelación, escoge tu asiento de pasillo en la cabecera del avión, que siempre tienen más espacio o bien los que están justo al lado de las puertas de emergencia. Tendrás libertad para las piernas y podrás levantarte las veces que quieras sin molestar a quien se siente a tu lado. No te olvides de pedir un almohadón a la azafata antes de despegar. Colócatelo en la zona lumbar para estar más cómoda. Asegúrate de que tu cinturón esté siempre bien abrochado a la altura de la pelvis, sobre las piernas y siempre debajo del abdomen.

– Coche: Es quizás el transporte más recomendable, incluso más que el tren, para viajar tanto al principio como al final del embarazo. Siempre que el trayecto diario sea menor de seis horas y viajes por autopista o carreteras en buen estado. Para empezar, puedes parar cuando te apetezca y ajustar el asiento a tu antojo.

El cinturón de seguridad significa eso mismo: seguridad, para ti y para el bebé. En caso de accidente un cinturón bien colocado puede suponer la supervivencia de madre e hijo. Así que no prescindas nunca de él. Colócalo de forma que no te apriete mucho: la banda superior debe cruzar el hombro y pasar entre el pecho y sobre el abdomen. La cinta inferior deberá colocarse lo más abajo posible, entre la parte inferior del abdomen y sobre las piernas.

Efectúa paradas cada dos horas y aprovecha para salir del coche y andar un poco, así como realizar movimientos de estiramiento y descompresión de la columna y articulaciones, beber líquido e ir al baño. Todo esto es posible en una parada de 15 a 30 minutos.

Si vas tú al volante debes tomar precauciones adicionales, pues puedes sufrir algún que otro malestar (náuseas, vértigos, cansancio…) que pueden alterar tu conducción. Ten en cuenta también que al final del embarazo realizar algunas maniobras es más delicado.

– Autocar: En el caso de optar por este medio también tendrás la posibilidad de efectuar pequeñas paradas, pero con un pequeño inconveniente: no lo decides tú, sino que están programadas por la empresa del autobús. Además también tiene otras desventajas: los espacios entre los asientos suelen ser muy pequeños. El lugar para andar también es muy limitado y los vaivenes, los frenazos y los arranques bruscos pueden hacerte perder el equilibrio si te levantas.

Duración

Los viajes largos y los embarazos se han asociado con un mayor riesgo de trombosis y embolias. Puedes disminuir el peligro siguiendo estas indicaciones:

– Utiliza medias de descanso, elásticas. Existen unas especialmente diseñadas para prevenir la aparición de varices.

– Lleva calzado ligero y cómodo. Preferiblemente sin tacón, sin cordones y fáciles de descalzar.

– Elige ropa holgada y ligera, que no te apriete.

– Levántate del asiento al menos cada hora y camina por el pasillo.

– Bebe gran cantidad de agua y líquidos durante el viaje para paliar la sequedad del avión y evitar la deshidratación.

¿Cuándo está contraindicado?

Si has tenido hemorragias, contracciones frecuentes, cansancio acentuado, antecedentes de aborto, problemas en la placenta no es recomendable viajar. Existen algunos factores que pueden desaconsejar un viaje o hacer que sea necesario cambiar el medio de transporte que pensabas utilizar. Consulta a tu médico antes de embarcar, nadie mejor que él conoce tus problemas de salud y la evolución de tu embarazo.

Fuente: todopapás.com

Procedencia de la información:

El País
Consejos para viajar a gusto si estás embarazada

Calendula
calendula@yosoymadresoltera.org