“No mantener ningún tipo de relación con tu ex no es una opción justa si él o ella desea seguir manteniendo una relación con tus hijos. Podría suceder que los dos os distanciarais completamente el uno de otro, pero los que acabarán pagando los platos rotos serán los niños.


La mayoría de nosotros piensa que mientras no digamos nada malo sobre el padre o madre de los niños, no contribuimos a arruinar la relación de los niños con él o ella, pero eso no es suficiente para los niños de seis a once años.

Si realmente no tenemos ninguna relación con el otro u otra, los niños no tienen impedimento para estar de un lado o de otro, si bien lo más probable es que haya una relación, aunque sea oculta, llena de cólera y de dolor o resentimiento acumulados. Son este tipo de relaciones las que causan más daño.”

Un comentario frecuente: "Debería darme las gracias porque le permito ver a mi hija después de todo lo mal que se ha portado. Él me abandonó, recuerda, por lo que supongo que ahora está pagando por ello."

Un comentario frecuente: "Debería darme las gracias porque le permito ver a mi hija después de todo lo mal que se ha portado. Él me abandonó, recuerda, por lo que supongo que ahora está pagando por ello."


1.    “No hace falta aparentar que somos grandes amigos –los niños se darán cuenta de todos modos–, sino que tenemos que hablar el uno con el otro sobre los niños. Ellos necesitan vernos haciéndolo.

2.    Quedad para tomar café una vez al mes y hablad sobre los niños, o hablad por teléfono. Si el padre o madre ausente tiene problemas, deberíamos intentar ayudarlo, porque si acaba repercutiendo en los niños también será nuestro problema.

3.    Promueve las preguntas y las conversaciones sobre el otro padre o madre. Es importante que les des permiso a los niños para seguir queriendo y sintiéndose queridos por tu ex.

4.    Procura que los niños tengan acceso al otro padre o madre: pon el número de tu ex en la memoria del teléfono de casa.

5.    Comprueba cuáles son tus motivos antes de hacer preguntas sobre la vida en la casa del otro padre o madre. No es algo que nos importe y podríamos poner a los niños en una situación difícil pidiéndoles que nos cuenten chismes sobre tu ex.

6.    Muéstrate interesado en las historias que te cuentan los niños sobre su vida cuando tú no estás presente, aun cuando te resulten duras de escuchar. Si sienten que les cerramos la comunicación, podrían cerrarse a nosotros.”

Fuente de información:
Rachel Morris
La guía para la familia monoparental
Edita: Pearson Educación, 2008

Calendula
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