La tesis doctoral de un profesor de la Escuela Universitaria de Educación de Palencia (2007) constata que los brotes de violencia no se dan solo en alumnos de secundaria, sino también en niños de 8 a 10 años.

En quinto y sexto de primaria aparece el maltrato (8 al 10% de los casos), aunque se produce esencialmente en el terreno verbal o psicológico. El maltrato físico apenas alcanza el 1%.

Cuando se intentó dar pautas de comportamiento a familias y profesores para tratar de resolver las discrepancias con los hijos, se observó que el mayor problema encontrado es la falta de autoridad de los padres:

•    No quieren imponerse.
•    No desean ser autoritarios.
•    No quieren poner cortapisas a sus hijos.
•    Por lo general los padres trabajan fuera de casa y en el poco tiempo que pasan en casa con sus hijos no desean contrariarles.

La falta de autoridad también aparece en otros tipos de familias. Cuando se dan casos de separación y divorcio de la pareja, o se es madre soltera, y la madre que tiene la custodia de los hijos trabaja fuera del hogar, a los niños se les deja mayor libertad. Según la situación familiar de la cual proceden los hijos, se les permiten todos los caprichos. Un tercer modelo son los niños a quienes cuidan los abuelos, que tampoco tienen la firme autoridad que los niños atribuyen a los progenitores.

La encuesta se llevó a cabo a niños pertenecientes a colegios públicos y privados de las ciudades de Valladolid, Segovia y Palencia, aunque sus resultados apenas difieren de otros realizados a nivel de toda España.