Informe de la Defensoría del Pueblo de Bolivia. Marzo 2009.

Informe de la Defensoría del Pueblo de Bolivia. Marzo 2009.

El castigo corporal a niños y adolescentes en Bolivia es aceptado y se justifica socialmente, lo mismo en la familia que en la escuela. Se utiliza como método para educar y disciplinar a los alumnos cuando éstos incumplen el Reglamento Interno de Faltas y Sanciones. La mayoría de profesores de los centros docentes lo consideran algo normal, útil y necesario.

Los niños no tienen voz ni voto en las escuelas, de modo que no pueden dar su opinión, intervenir en procesos de decisiones que les afectan, ni aprender a dialogar y resolver conflictos. La resolución de conflictos es una tarea educativa necesaria para preparar la autonomía de la persona cuando llega a la edad adulta.

Los gobiernos de muchos países firman convenios sobre derechos y libertades de los niños, pero luego o no los aplican o no adecuan sus leyes internas a los derechos humanos. Bolivia tiene leyes que protegen a niños y adolescentes, pero no surten  efecto.

La Defensoría del Pueblo de Bolivia (marzo 2009) recomienda al Estado que “adopte medidas eficaces, en particular mediante campañas de sensibilización promoviendo formas de disciplina positivas, participativas y no violentas, como alternativa al castigo corporal, en todos los ámbitos de la sociedad y asegurar la aplicación efectiva de la ley que prohíbe el castigo corporal.

La defensoría analizó los reglamentos de 187 unidades educativas de sectores urbanos y rurales de los departamentos de Santa Cruz, La Paz y Cochabamba.

Consecuencias del castigo físico en los niños

Según la defensoría, el mensaje que transmite el castigo físico a la mente de niños y adolescentes es que la conducta violenta es aceptable.

“Los efectos inmediatos que causan el maltrato en los niños, niñas y adolescentes del sistema educativo están expresados en la falta de interés y concentración en sus estudios, bloqueo del aprendizaje, pérdida de confianza en sí mismos y en el profesor/a, inseguridad, complejos en su personalidad que afectan su rendimiento escolar y su conducta y, hasta pueden generar una conducta completamente retraída o violenta y reproducir la violencia vivida con sus compañeros o hermanos de su grupo familiar.”

Formas de castigo corporal

El castigo físico es violencia.

El castigo físico es violencia.

“Las formas de castigo más usuales que emplean en las Unidades Educativas los profesores y personal administrativo es el castigo corporal, como ser: Palazos en el trasero a los varones, un reglazo en la palma de las manos de las mujeres, jalón de orejas, coscorrones, sarandeo de los cabellos, ponerlos de rodillas frente al pizarrón, golpear la cabeza contra el pupitre, etc. Las formas más violentas de maltrato son dirigidas hacia alumnos/as que son objeto de algún tipo de discriminación, sea ésta de género, de condición social o de pertenencia cultural.

Los alumnos entrevistados refieren también que cuando tienen dificultades en el aprendizaje son objeto de expresiones de desprecio, humillación por parte de sus maestros/as, les gritan, les insultan frente a sus compañeros, remarcan sus defectos, se mofan de sus fallas cuando no pueden expresarse correctamente en el idioma castellano, colocándoles apodos, por ejemplo: “eres una tonta,”, “un/a burro/a” “deberías seguir pasteando ovejas”, “eres inútil” “no sirves para nada”, “no vuelvas más a mi clase”, “eres ignorante” “nunca aprenderás nada”, etc. Estas expresiones les hacen sentir disminuidos, insignificantes, culpables, les causa dolor y desearían no volver más a la escuela.”

Conclusión sobre los reglamentos escolares

“Los reglamentos no responden al contexto socioeconómico y cultural en el que viven los niños, niñas y adolescentes y niegan su identidad cultural.”