Cuando comienzo a leer acerca del apoyo emocional que reciben algunas mujeres durante el parto y la lactancia, me entran ganas de llorar de ternura. ¡Cuánta suerte tienen las mamás que son cuidadas con palabras de orientación y de consuelo durante las horas y los días en que acontece el nacimiento de un hijo o una hija, o gemelos, o mellizos, o trillizos…!

Solas frente a la maternidad

Prácticamente todas las mujeres damos a luz sin otra información que la que leemos en revistas especializadas o Internet. El parto y posparto nos llegan fragmentados,  ilustrados con fotos de una notable belleza y presentados como un mundo de hadas donde poco o nada concuerda con la realidad. Otras veces la recibimos en las charlas con las amigas y la familia, cada uno contando su caso particular. Y también, es obvio, en las visitas de control al especialista.

Bebé niña con su mamá, durmiendo tan ricamente.

Bebé niña con su mamá, durmiendo tan ricamente.

En el parto y puerperio [período que transcurre desde el parto hasta que la mujer vuelve al estado ordinario anterior a la gestación], probablemente ninguna persona quitará a la madre los miedos y temores, la inquietud, la angustia, la desconfianza y la ignorancia propias de las primerizas y de las madres que tienen un parto distinto o más complicado que el anterior.

Uno de los mayores problemas de las mujeres que tienen que ser madres, y en especial las madres solteras que van con su soledad a cuestas, es la falta de apoyo emocional. Precisamente ese es el momento en que más se necesita. Madre y bebé se funden en un mundo de emociones que se traspasan entre ambos y se baten y se inflan como si fueran claras de huevo a punto de nieve.

Esta explosión de emociones se corresponde con una situación real, pero a veces resulta difícil de entender y más aún de explicar.

Quiénes son las DOULAS

Las doulas son mujeres cuya función principal es la de cuidar y apoyar a la madre, tanto física como emocionalmente, durante el parto y el puerperio, para que ella pueda cuidar y arropar a su hijo.

El término doula procede de la antigua Grecia y significa esclava, sierva. Eran mujeres experimentadas que ayudaban a las futuras madres y en la crianza de los bebés.

“Las doulas realizan una función de apoyo emocional y físico a las mujeres durante el desarrollo del parto y la primera etapa post-parto. No realizan exámenes médicos, sino que su labor se realiza a través del empleo de masajes, aromaterapia, sugiriendo posiciones… facilitando el desarrollo normal del parto. La doula puede acompañar a la mujer durante su parto tanto en domicilios particulares, como en hospitales (ésta última opción está muy poco extendida en nuestro país, aunque es práctica habitual en países como EEUU). En el hospital, además de todo lo anterior, el papel de la doula es el de conexión entre la pareja y el personal médico.”

“No sustituye ni a la comadrona ni al médico, no toma decisiones que no le corresponden: básicamente habla con las mujeres, de madre a madre, para facilitar el sinuoso camino que supone la crianza.”

La doula durante el posparto

“La doula que acompaña a los padres durante los primeros días tras el nacimiento del bebé, especialmente tras la llegada del hospital, provee a los padres de la información necesaria para el establecimiento de la lactancia, actitudes que favorezcan el desarrollo físico y emocional del bebé, tranquilizando y calmando las dudas e inquietudes de los nuevos padres, con atención especial a la madre.”

“La doula en definitiva, acompaña a la madre de forma amorosa, le da información y la alienta para favorecer aparición de la madre que toda mujer lleva dentro. Este acompañamiento es de gran importancia en uno de los momentos más vulnerables emocionalmente a la par que más bellos en la vida de una mujer.”

Redes de apoyo entre mujeres

En la sociedad moderna se ha perdido la tribu, la vecindad, el barrio e incluso la familia extensa (abuelos, tíos…). En estas condiciones la mujer, y más menudo si es madre soltera, no goza de apoyo para llevar adelante su maternidad.

En todos los países, pueblos y ciudades las mujeres tendríamos que crear redes de mujeres madres. En países y regiones donde no llegan los avances sanitarios ni tampoco el apoyo de comadronas a causa del aislamiento o la pobreza, aún serían más necesarias las redes de apoyo entre mujeres, para ayudar emocionalmente y aclarar dudas y temores a las futuras madres y madres que acaban de parir.

No existe mayor placer que tener a nuestros hijos en brazos, rodeadas de otras madres con sus respectivos hijos, amamantándolos o jugando con ellos, en la paz de un lugar que nos es conocido, familiar, y rodeándonos de una felicidad que huela a leche agria. La maternidad en soledad es doblemente triste, ya que sin el apoyo físico y emocional la madre adulta o adolescente tendrá más dificultades para comunicarse con su bebé, para establecer esos lazos indestructibles de los cuales todas hablamos.

Información sobre doulas en el mundo.